El Congreso nombró presidente al titular de la Corte Suprema

Esta madrugada juró Eduardo Rodríguez. La muerte de un minero aceleró la designación.



SUCRE (Bolivia) El Congreso boliviano aprobó anoche la designación de Eduardo Rodríguez como nuevo presidente de la República, tras aceptar por unanimidad la renuncia de Carlos Mesa, en una jornada violenta en la que un manifestante fue muerto a tiros. Rodríguez fue hasta ahora el presidente de la Corte Suprema de Justicia, y en tal condición era el tercero en la línea de sucesión constitucional ante la dimisión de Mesa.

Para dar paso a la asunción de Rodríguez, el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, y el de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, declinaron la posibilidad de asumir la jefatura de estado, pese a que eran el primero y el segundo en la línea de sucesión constitucional.

“Yo Hormando Vaca Díez, presidente del Senado nacional, por la unidad de nuestro país, porque se acaben las confrontaciones, porque Bolivia recupere su normalidad y porque la experiencia vivida por nuestro país jamás sea repetida, renuncio a la sucesión tal y cual lo manda el artículo 93 de la Constitución política de Estado'', dijo el presidente del Congreso.

Inmediatamente después, Cossío también declino aceptar la presidencia.

 

Promesa de elecciones

Rodríguez se ha comprometido a convocar a elecciones generales en un máximo de 150 días, algo que reclaman los sectores que mantienen protestas en todo el país. Tras jurar, el flamante presidente llamó a los bolivianos a dejar de lado los enfrentamientos y “tender la mano” entre los bolivianos. “Bolivia merece mejores días”, enfatizó.

Antes del juramento de Rodríguez habló Vaca Díez, quien prometió ayudar al nuevo presidente.

Protestas violentas obligaron el jueves al Congreso a suspender una sesión de emergencia que debía elegir al presidente en la tarde, en tanto el jefe de las fuerzas armadas amenazaba con una intervención militar si aumentaban los desmanes.

El titular del Congreso dijo que no aceptaría la presidencia y el presidente de la cámara de Diputados, Mario Cossío, convocó inmediatamente a los legisladores a reunirse en el intento de desactivar la crisis política.

La violencia, que lleva una semana, registró su primera muerte, al producirse choques entre la policía y manifestantes en la ciudad sureña de Sucre.

Los fuertes enfrentamientos de mineros y campesinos con la policía en las cercanías de la plaza de armas de Sucre, donde pretendía instalarse el legislativo al no poder hacerlo en La Paz, la capital política, se sucedieron a la muerte de un minero.

Vaca Díez pidió que el diputado Evo Morales, líder de las protestas que mantienen el vilo al país desde el 16 de mayo, y Mesa desmovilicen a la gente que supuestamente tienen bloqueando todo el país.

Cientos de mineros lanzaron cartuchos de dinamita a la policía, que respondió con gases lacrimógenos, y los manifestantes quemaron toda clase de materiales en las adyacencias de la plaza de armas de Sucre, donde se encuentra la Casa de la Libertad, que debía ser la sede provisional del Congreso.

La senadora María Luisa Flores dijo que el directorio del Congreso había decidido levantar la sesión de la tarde

“por falta de garantías'', ante el peligro de que los manifestantes sobrepasaran el resguardo policial y atacaran a los congresistas.

El dirigente minero Carlos Corro había muerto minutos antes en un episodio aún no aclarado.

 

La primera víctima fatal  

El informe sobre la muerte del dirigente minero Carlos Corro en un enfrentamiento con las autoridades, ocurrido en Yotala, próxima a Sucre, empezó a enrarecer el ambiente que rodeaba la discusión del Legislativo, que fue antecedida por manifestaciones de rechazo a Vaca Díez.

Según otros líderes de su sector, el minero recibió una bala disparada por la policía cuando viajaba en un autobús hacia Sucre con otros cientos de trabajadores del subsuelo. Corro sería la primera víctima fatal de los conflictos, iniciados el 16 de mayo con los reclamos de nacionalización de los hidrocarburos y la convocatoria a una asamblea constituyente para redactar una nueva carta magna que dé mas poder a los indígenas.

Pero el ministro de Gobierno, Saúl Lara, indicó que la muerte del minero está bajo investigación, al precisar que la policía no tenía orden de disparar. Afirmó que el deceso se registró cuando cientos de mineros lanzaron dinamita contra un puesto policial en las afueras de la ciudad.

Lara indicó que en esa circunstancia un contingente militar desplegado en apoyo de la policía realizó “disparos de prevención'' al aire. Pero dirigentes mineros denunciaron que también fueron heridos de bala cuatro colegas.

El Cardenal primado de Bolivia, Julio Terrazas pidió anoche que se levante el sitio a La Paz . “Que un poco de sensibilidad permita que no agonice otro pueblo, ni siquiera en los combates internacionales se impide el paso de alimentos. No se puede asfixiar un pueblo'', dijo “Que nadie diga que aquí sólo se implanta la paz de los cementerios'', agregó.

Bolivia se aferra ahora al Congreso para definir su futuro, en un país que enfrenta el peligro de una división o de un estallido social. (AP/AFP/DPA)

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