El crimen de Fernando Marti Reta quedaría impune

El empresario barilochense fue asesinado en su casa en noviembre del 2002.

#

Archivo

Fernando Marti Reta tenía 88 años cuando fue asesinado.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- Un nuevo pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia indicaría que llegó a su fin la persecución penal contra los tres imputados en la causa iniciada por el homicidio del empresario retirado Fernando Marti Reta (88). La sentencia absolutoria daría por tierra de manera definitiva también con la posibilidad de encontrar y condenar a los responsables del violento asesinato, dado que la investigación tomó una dirección única a partir de un testimonio que más tarde fue modificado. El fallo de la Corte, desestimando la queja interpuesta por los abogados querellantes, significa que quedarían confirmadas de manera definitiva las absoluciones de los tres imputados, tal como lo había determinado originalmente la Cámara Segunda del Crimen, y trunca las aspiraciones de los familiares de la víctima, que nunca se dieron por vencidos ni convencidos. El hecho que motivó el análisis del más alto tribunal lo investigó durante la instrucción la jueza Silvia Baquero Lazcano, y ocurrió el 9 de noviembre de 2002 en la vivienda de la víctima, durante las primeras horas de la mañana. La mujer que asistía a Marti Reta llegó a las 10 al domicilio de Diagonal Capraro y Vicealmirante O’Connor y encontró a su empleador en el suelo, golpeado y semiinconsciente, con traumatismos en la cara y en el cráneo. Luego de solicitar auxilio observó que los intrusos habían provocado un gran desorden en las dependencias, y que la billetera de la víctima estaba en el suelo sin dinero. El damnificado fue asistido casi de inmediato, pero nunca pudo prestar declaración, porque sufrió un fuerte golpe en la mandíbula que le impedía expresarse con claridad, y otros que se agravaron con las horas y lo mantuvieron inconsciente hasta el día de su muerte. Tras el juicio oral los jueces César Lanfranchi, Miguel Ángel Lara y Héctor Leguizamón Pondal absolvieron a los tres imputados, Renzo Mongiardini, Laura Russo y José Ruiz, acusados de participar con diversos grados de responsabilidad en el hecho. Semanas después el Superior Tribunal de Justicia resolvió abrir la queja planteada por Beatriz Marti Reta en su carácter de querellante, porque, entre otras cosas, atendieron a que los imputados fueron liberados sin deliberación entre los miembros del Tribunal, después que se presentaran los alegatos. Criticaron también la subestimación de las múltiples probanzas que a su juicio permitían dar crédito a la primera declaración de Wálter Aguerre (el homicida de Cristian Gsell en la Estancia San Ramón, condenado a 25 años) que incriminó a los tres imputados. El STJ anuló la sentencia absolutoria y ordenó la sustanciación de un nuevo juicio, pero el debate no llegó a concretarse, porque los abogados Gustavo Butrón y Rodolfo Rodrigo apelaron el fallo ante la Corte. La Corte anuló el fallo del STJ, que con otros jueces confirmó la absolución, la querella insistió ante la Corte, y el alto cuerpo finalmente desestimó la queja y envió la causa a la Cámara Segunda para que confirme la absolución de los imputados.


Comentarios


El crimen de Fernando Marti Reta quedaría impune