El cuerpo tenía un colgante igual a uno que había hecho Otoño

Estaba creado con hilo y tenía detalles de arcilla y madera. "Hay mucho desánimo", dijo el padre de la joven.



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El padre de Otoño guarda una esperanza en la prueba de ADN.

Roberto Uriarte no necesita muchas palabras para transmitir las sensaciones que vive después de su visita al Juzgado 23 de Cipolletti.

Junto a su familia están aferrados a una esperanza, pero la sienten frágil, escapándose un poco más ante cada recuerdo de las imágenes observadas el miércoles al atardecer.

Delante de sus ojos pasó el buzo negro, la remera, la ropa interior y una calza de lycra que tenía el cuerpo encontrado el martes en el canal principal, entre Cipolletti y Fernández Oro.

Sin embargo, una pequeña pieza secuestrada en la zona de El Treinta alcanzó para reducir bruscamente las expectativas de que la joven muerta no sea su hija: se trata de un collar, sobre el cual están seguros que no puede haber dos en el mundo, porque lo había hecho Otoño con sus propias manos.

El padre de la joven dialogó ayer con “Río Negro” y reconoció que “hay mucho desánimo”.

El colgante que le mostraron no es el que tiene puesto Otoño en las fotografías que recorren el país desde las horas posteriores al 23 de octubre de 2006, cuando fue vista por última vez. Ese tiene el símbolo del grupo de rock “Los Piojos” y no es el que apareció con el cuerpo durante la tarde del martes.

Tampoco es el cordón en el que dicen llevaba colgado su celular.

“Ella solía llevar el teléfono en la mano o en un bolsillo”, aclaró el padre.

“El que aparece es de hilo con madera y arcilla, igual al que se hizo ella”, comentó Uriarte con tono bajo.

Enseguida buscó fuerzas y agregó: “vamos a ver cómo sigue todo. Nos queda la esperanza de que no sea”.

Esa esperanza está centrada en el examen de ADN, cuyas muestras para cotejar llegaron ayer la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, en poder del fiscal de la causa, José Rodríguez Chazarreta.

Además de las prendas de vestir, Uriarte observó el miércoles un video sobre los restos hallados.

“Vamos a ver qué sale en el ADN”, insistió en la charla sin avanzar en conjeturas sobre la similitud de la contextura de ese cuerpo con el de su hija.

“Estamos tranquilos. Vamos a esperar los estudios”, repitió luego en el diálogo.

 

Testimonios

En medio de la angustia, los familiares y allegados a la joven comenzaron a desarrollar ayer un proceso difícil, pero necesario: recordar todo lo que les dijeron o vieron durante las horas posteriores a la desaparición de Otoño, pero pensando esas situaciones desde la hipótesis de que la joven fue arrojada al canal poco después del secuestro sobre la calle Kennedy de Fernández Oro.

En este sentido, trascendió que la causa judicial cuenta con testimonios que hasta el momento eran irrelevantes, pero que ahora podrían transformarse en claves para avanzar en la búsqueda de los autores materiales de los hechos. Uno de esos datos tiene que ver con la presencia de un auto color claro bajando desde la zona de bardas hacia el sur a las 7 de la mañana del 24 de octubre.

Por otra parte, el abogado patrocinante de la familia, Sebastián Nolivo, se reunió ayer con la jueza María del Carmen García García (a cargo de la causa por la privación ilegítima de la libertad), para requerirle una serie de procedimientos relacionados al parecer con dos personas sindicadas como sospechosas, sobre las que no trascendieron detalles.

En la vereda del Complejo Judicial de calle España y Urquiza, en Cipolletti, Nolivo se limitó a decir que “no puedo adelantar nada de eso pero hay muchas, muchas sospechas” sobre la existencia concreta de dos personas que estarían en la mira de la magistrada interviniente.

Tampoco quiso indicar si se trata de uniformados o civiles, aunque esta última opción era la que manejaban anoche fuentes judiciales de alto rango.

Cabe recordar que dos hombres -uno de Allen y otro de Fernández Oro- fueron vistos transitando nerviosos hacia Cipolletti la mañana posterior a la desaparición de Otoño y aunque se contradijeron en sus declaraciones testimoniales iniciales, la investigación no se centró sobre ellos y su entorno. (AR / AC)


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El cuerpo tenía un colgante igual a uno que había hecho Otoño