El debate por la preexistencia de la comunidad mapuche

Villa La Angostura decidió no reconocer derechos especiales

A diferencia de los conflictos existentes en otros puntos de la provincia, en Villa La Angostura la raíz del problema no descansa sólo en el dominio territorial, sino en la preexistencia o no de una comunidad mapuche.

La polémica, que hasta hace unos años se circunscribía al ámbito de los historiadores e intelectuales, adquirió relieve popular con la avanzada de la comunidad sobre terrenos privados. El debate también quedó plasmado en la flamante Carta Orgánica, que decidió no reconocer ninguna comunidad como pueblo originario y preexistente.

De los 12 convencionales, sólo el bloque unipersonal del Partido Socialista presentó un proyecto para que se reconociera a la Comunidad Paicil Antriao.

Los estatuyentes realizaron tres reuniones abiertas a la comunidad para debatir el tema. Propietarios, representantes de la comunidad y vecinos llevaron documentación y prestaron testimonio.

"El debate no pasó por el reconocimiento a la comunidad o no, sino por si se reconocía a algún sector un derecho especial o se buscaba la igualdad de oportunidades y derechos para todos los ciudadanos, sin distinción de grupo o género. Por eso, por ejemplo. Tampoco pusimos un artículo especial sobre la mujer. Hicimos un artículo que garantiza la igualdad", señala la ex convencional María José Rodrigo, del bloque del PJ.

También, aseguró que si bien en otras cartas orgánicas de la provincia se da reconocimiento a tal o cual comunidad, no es competencia municipal porque los pueblos originarios ya están amparados en la Constitución Nacional y provincial.

La no inclusión de la comunidad -como reclamaba la Confederación Mapuche Neuquina- fue una decisión política compartida por gran parte de la sociedad local.

Es que la comunidad Mapuche Paicil Antriao se organizó como tal en el 2003 en una reunión convocada por la Biblioteca "Osvaldo Bayer" y en el 2005 comenzó la ocupación de tierras privadas en el faldeo del Cerro Belvedere, en la zona del barrio Epulafquen. En el 2007 el INAI le otorgó la Personería Jurídica, algo que por el momento no legitima ni contempla ningún reclamo territorial.

 

La cuestión étnica

 

Según los defensores del concepto "comunidad preexistente" -sustentado en el documento o estudio preliminar realizado por el INAI, "Fortalecimiento Comunitario, rescate de la identidad Mapuche y reafirmación territorial Lof Paicil Antriao y Quintriqueo- la comunidad Paicil Antriao experimentó un proceso histórico de invisibilización por parte del Estado Nacional y la cultura del hombre blanco.

"La gradual consolidación del poder del Estado en el contexto de "frontera" ha tendido a negar la adscripción étnica y a invisibilizar la pertenencia cultural de estas familias", argumentan los antropólogos Analía García y Sebastián Valverde, responsables de varios estudios sobre las comunidades locales.

Por otro lado, aseguran que "consideramos que el proceso de movilización social llevado a cabo por las familias mapuche de Villa La Angostura confronta y plantea un debate al interior del contexto local en la medida en que cuestiona la historia oficial basada en los pioneros del desierto de origen europeo en un territorio donde ´no había indios´".

Contrario a otras comunidades mapuches de la provincia, a raíz de esa "desascripción" étnica los mapuches locales no habrían convivido como comunidad, y las 625 hectáreas del lote pastoril 9 que el Estado nacional entregó en 1902 a las familias Paicil y Antriao terminaron siendo fraccionadas y vendidas por sus descendientes.

La división del lote pastoril se realizó en 1948, quedando una mitad para la familia Paicil y la otra para Antriao. Las tierras se subdividieron y algunos descendientes, mal o bien, las fueron vendiendo. Sin embargo, no todos vendieron y a la fecha hay herederos que aún tienen propiedades en la zona. Si bien existen sospechas sobre algunas ventas, esas posibles irregularidades no fueron comprobadas por la Justicia penal.

En tanto, la mayoría de los propietarios de tierras en litigio ostentan títulos de propiedad legalizados por el Estado.

El artículo 954 del Código Civil prevé la posibilidad de anular actos jurídicos -como una escritura- cuando están "viciados" o "una de las partes explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación".

Pero sólo se aplica la ley hasta cinco años después de realizado el acto.

 

"Nunca se vivió en comunidad"

 

Javier Murer, ex convencional estatuyente por el MPN, es descendiente directo de la familia Paicil. Su bisabuela era María del Tránsito Paicil y su familia aún conserva parte de las tierras.

"Todo lo que hace al reconocimiento y reivindicación de los derechos de comunidades mapuches estoy a favor, pero no es el caso puntual en La Angostura", asegura Murer, y agrega que "jamás hubo una comunidad mapuche que directamente se manifieste, que haya vivido en comunidad, esa es la verdad, jamás se habló de rogativas, de comunidades o loncos, hablaban de cacique Antriao, pero ninguno de nuestros descendientes hablaba mapuche".

En cuanto a la decisión de no incluir la comunidad local dentro de la Carta Orgánica, argumentó que optaron por el criterio de igualdad, incluyendo un artículo que asegura la no discriminación e igualdad de derechos de todos los ciudadanos sin diferenciación de razas.

También, en que la supuesta comunidad mapuche no ha demostrado ser tal. En ese sentido, indicó que a diferencia de otros lugares donde "se les ha ido arrebatando las tierras a las comunidades mapuches", la ocupación de tierras privadas en Belvedere es "una toma".

"No se tiene distorsionar el objetivo de la ley, me da bronca que haya gente que se aproveche de esta situaciones y exponga a otros a este tipo de conflictos, me duele mucho. Se violan otros derechos constitucionales como el derecho a la propiedad", concluyó.

 

MARIANA FERNÁNDEZ marianafernandez@rionegro.com.ar


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