“El debate sobre el general Roca”



Desocupados de Bariloche pretendieron tirar abajo la estatua del Gral. Roca que ocupa un lugar principal en el centro cívico de esta ciudad. Los desocupados, (hay que decir que no fueron desocupados solamente, sino también profesionales y estudiantes), no fueron escuchados e hicieron escuchar su reclamo y eligieron la estatua del Gral. Roca como representativa del poder que les niega respuesta a sus reclamos. El mismo poder que los tilda de violentos pero hace silencio frente a la masacre de 3 jóvenes de barrio en Bariloche a manos de la policía provincial. Quizás muchos de ellos lleven sangre originaria en sus venas y han sufrido marginaciones y privaciones, precisamente, por cuenta del mismo poder. Eligieron bien al representante del poder. Lograron instalar un debate serio y profundo conmoviendo a toda la sociedad. Todos debemos hacer escuchar nuestra opinión, centralmente aquellos que llevan las de perder, los que hacen el trabajo duro en las chacras, en las estancias, en las minas, en la línea sur: los hacedores de la riqueza, que poco reciben de ella. Como ha dicho don Atahualpa Yupanqui: “Que no se quede callado quien quiera vivir feliz”. Este debate lleva mas de 500 años y hace un poco mas de 130 años resurge en nuestra región, luego de la mal llamada conquista del desierto en 1879, campaña militar que fue dirigida por el Gral. Roca. General Roca y el historiador Eric Hobsbawm El 17/10/2012 pasado fue publicado un artículo en el diario Río Negro, del historiador Luis Romero, sobre el Gral. Roca y opiniones del historiador Eric Hobsbawm. Corresponde decir de inicio al respecto de Hobsbawm como reconoce el mismo Romero: “no supo mucho acerca del Gral. Roca”, como dicen los abogados a confesión de partes relevo de pruebas, es decir traer un historiador conocido internacionalmente, que dice conocer poco y además fallecido, no aporta mucho al tema de debate. Así todo califica a Hobsbawm, como “marxista”, cuando este desencantado luego de la caída del muro de Berlín cayó en el escepticismo, como diría él: “pesimismo lucido” (Clarín 5/06/1997), declaro: “tal vez hubiera sido mejor no hacer la revolución de octubre” (Clarín- Reportaje de Jorge Halperin al propio Hobsbawm con el titulo “El patrón de la historia”, 5/06/1997). Esta declaración revela que su “marxismo”, es de palabra para confirmarse como liberal en los hechos. También afirma que la derrota del Nazismo por el ejercito rojo de la URSS, no lo logro con la movilización de las masas, sino con tecnología (Clarín-revista cultural 6/10/2012). Los hechos son los que el ejército rojo triunfo precisamente por su línea de masas, logrando la rendición del ejército nazi en Stalingrado en febrero de 1943. Millones de soviéticos dieron su vida por esta victoria. Desde luego que la tecnología Soviética ayudo a esta victoria. Y si vemos que actitud tendría el Historiador Hobsbawm a pesar de nuestras diferencias fuertes sobre su visión histórico- social, ante desocupados en Bariloche y a modo de permitirnos hacer historia contra fáctica será lo que siempre hizo la de denunciar los sistemas de explotación del hombre por el hombre que mantendrá Hobsbawm quien si lucho contra una tiranía como lo fue el fascismo en aquella Europa convulsionada de revoluciones sociales y crisis económicas que llevaran a la ideología mencionada al ascenso al poder. Reafirmando nuestras criticas, creemos que el historiador británico, incluso en su escepticismo del final de su vida, el siempre repudiaría la matanzas injustificadas por el llamado progreso capitalista que analiza en sus textos y libros como “La doble revolución”, el siglo XIX llamado “siglo largo” o el siglo XX puesto con el nombre de “siglo corto” y entre esas matanzas injustificadas del capitalismo siempre condenaría lo que hizo el Gral. Roca por mas que le pese al profesor Luis A. Romero. Nos interesa consignar que la llamada conquista del “desierto” tuvo como damnificados a los originarios y como beneficiarios directos los terratenientes de nuestro país sostén real detrás del Gral. Roca. Ataliva Roca (hermano del Gral. Roca), fue el hombre de “negocios” de la familia, quién obtuvo miles de hectáreas a precios irrisorios. Sarmiento diría: “Roca Gobierna y su hermano Ataliva”. De allí surge el verbo “atalivar” como sinónimo de robar. Igualmente Roca recibió el 11 de junio de 1881 su “terrenito” propio de 20 leguas cuadradas, esto es alrededor de 100.000has. (Jacinto Oddone “la burguesía terrateniente Argentina”, Pág. 148). “Le retribuían así los millones de hectáreas que les había permitido obtener casi gratuitamente”, se refiere a Roca y los terratenientes bonaerenses (Eugenio Gastiazoro-Historia Argentina-tomo II). Para graficar entre el 1º de noviembre y el 31 de diciembre de 1878, tiempo que duró la licitación donde se ofrecían tierras de la Patagonia (ley 947ley creada para financiar la expedición), 391 hacendados se quedaron 8.548.517 has. Solo la flia. Martínez de Hoz se quedó con 2.500.000 has. (Christian Petralito-“Marici Weu”, Pág.140). Vale consignar también que los títulos que preveía la citada ley eran de una legua cuadrada, esto es 2.500has. Se vendían a razón de 400$ c/u. Otro aspecto del texto del Profesor Luis Alberto Romero, es que para el era comprensible la acción del Gral. Roca de expandir el Estado Argentino ante los llamados “Imperios” del Desierto dándole una categoría inexistente a la organización social de los pueblos originarios de nuestra Patagonia y así de esta manera ocultar la síntesis cultural, desconociendo claro su nación , su cultura y lengua , arrasando su territorio, que incluso este tiempo atrás en épocas de la colonia, fue reconocido desde las llamadas reformas borbónicas como Nación indígena por el rey Carlos III, como territorio con habitantes preexistentes. Rossi y Carbone en “Historia, Identidad y Culturas Originarias de la Argentina”, sostienen que arqueológicamente se detecta la presencia mapuche en Argentina hace 1.000 años atrás (Pág.84). En definitiva Roca no era la expresión de quienes habían ganado las guerras por la emancipación de nuestra América profunda, en cambio, si fue el papel de Belgrano, Mariano Moreno o Castelli, que veían a los pueblos originarios y a los herederos de esta tierra como aliados y ver como con ellos, tendrían un papel primordial para terminar con el orden feudal-escolástico español implantando la igualdad social de los oprimidos por la colonia. Chiclana en nombre del triunvirato en 1811 se dirige a los mapuches así: “Amigos compatriotas, hermanos: Unámonos para construir una misma familia” (Rossi-Carbone-libro citado). Vale recordar que loncos como Negro, Quintelén, Victoriano, fueron los primeros en reconocer nuestra independencia en 1810. A través de la reforma agraria y a partir de ahí, con los originarios, junto a los criollos, construir una nación independiente. Este fue el ideario jacobino de los patriotas de mayo que fuera derrotado después por sectores oligárquicos, partidarios de la concentración de la tierra en pocas manos, podemos nombrar como representante de esta corriente a Bernardino Rivadavia. 50 años de guerra civil concluyen con la unificación de las oligarquías provinciales en tiempos de la presidencia de Sarmiento, y centralmente con Avellaneda. Siendo así se iniciaron los tiempos finales de los caudillos y originarios indomables y aguerridos que el ESTADO-NACION pretendía derrotar, como finalmente logró. El Gral. Roca nombrado ministro de Guerra del Gobierno de Avellaneda será el responsable de “barrer” la frontera de pueblos originarios, llevando dicho limite hasta el Río Negro. Escribe el Gral. Roca al Gral. Villegas, luego de consumada la invasión: “La ola de bárbaros que ha inundado por siglos las dilatadas y fértiles llanuras de la Pampas y nos tenían como oprimidos en estrechos limites, imponiéndonos vergonzosos y humillantes tributos, ha sido por fin destruida o replegada a sus primitivos lugares allende las montañas”, (Carlos Martínez Sarasola-“Nuestros paisanos los indios”. Ocupa el ejército tierras de la Confederación de las Salinas Grandes, cuyo jefe había sido el gran toki Calfucura y también avanzaron sobre el país de las manzanas de Sahyhueque. Nuestros pueblos originarios tenían un concepto muy claro de propiedad colectiva de la tierra, por eso son comunidades, sus “traun”, asambleas donde decidían que hacer, los nombres de cerros, lagos, ríos y lugares eran nombrados luego de un minucioso análisis del lugar, enriquecido por su cosmovisión, particularmente su relación con la naturaleza. Todo esto da cuenta de la riqueza, del patrimonio cultural de estos pueblos. Romero desliza el concepto de imperio aplicándolo a estas comunidades originarias. Es obvio que el profesor Romero escuda la matanza de originarios bajo la invocación del anacronismo histórico y lo usa para relativizar esa violencia porque lo peor era el peligro que se suponía el avance de nuestra hermana nación de chile para quedarse con la Patagonia , así de esta manera se pone énfasis y justificativo para que unos cientos de familias se quedaran con millones de hectáreas de los pueblos preexistentes siendo estos esclavizados , vendidos olvidados y perseguidos, pero serán ellos hacia el fin del siglo XIX y principios del XX que seguirán luchando como lo harán muchos mapuches en las zafras tucumanas , siempre uniéndose a los hermanos criollos pobres, ya que la lucha por su tierra sigue vigente en todos los tiempos, por mas que a la perdida de sus seres queridos lo llamen “anacronismo histórico”. General Roca, su historia El Gral. Roca nace en una familia de militares y terratenientes. Su padre, sus hermanos, tíos, en su mayoría militares. Por parte de su mama Agustina Paz una familia de hacendados con proyección nacional con ramificaciones como el coronel Marcos Paz (vicepresidente con Mitre) y otros. Fue parte importante del proyecto político-militar para unificar nuestro país bajo el poder terrateniente. A los 36 años era general y luego de la campaña militar contra los pueblos originarios será “premiado” como Presidente de la Nación en dos oportunidades. Cuando se plantea sacar la estatua del Gral. Roca o cambiar el nombre a nuestra ciudad, sus defensores dicen que no se respeta a un “prócer”, que si él no hubiera realizado la citada campaña, todavía estarían los “salvajes”, etc. Si hablamos de un Prócer podemos mencionar a San Martín, el padre de la patria, que colaboró en forma decisiva para la liberación de nuestro país. Además cruzó los andes para liberar Chile y Perú, con la ayuda de los pueblos originarios. Precisamente en Mendoza, San Martín pidió permiso a los pueblos originarios para pasar por su territorio y estos le respondieron en forma positiva e incluso colaboraron con la expedición libertaria. La logia constituida por San Martín en nuestro país llevó el nombre de Lautaro en homenaje al gran toqui Mapuche. Si hablamos de salvaje, y de violencia debemos nombrar el asesinato de 20.000 mapuches luego de la mal llamada conquista del desierto, con muchos miles mas, hechos prisioneros, que fueron confinados en verdaderos campos de concentración al estilo nazi en la Isla Martín García, Valcheta, en Chichínales. La dictadura de Videla copió este método. Fueron llevados en largas caminatas de cientos de Kms. esposados, sin agua. Muchos murieron en esta marcha forzada, otros murieron en estas cárceles al aire libre. Los que sobrevivían a trabajar en ingenios de Azúcar o la estancia de algún terrateniente. 800 mapuches marcharon más de 1000kms para trabajar en el ingenio de azúcar del Gral. Roca y su socio Torquinst. Las mujeres fueron enviadas al servicio domestico de alguna familia “bien”. Los niños regalados por la sociedad de beneficencia como reza un aviso del periódico El Nacional (31-12-1878), que titulo: “Entrega de indios” y agrega: “Los días miércoles y viernes se efectuara la entrega de indios y chinas a las familias de la ciudad a cargo de la Sociedad de Beneficencia”. Esta práctica inhumana también fue copiada por la dictadura de Videla. Vale recordar que el 10 de noviembre de 1979 se realizo un congreso de historia en la ciudad de Gral. Roca (para nosotros Fiske Menuco) al cumplirse 100 años de aquella campaña genocida. Estuvo presente el Gral. Harguindeguy (Mtro. Del interior de la dictadura de Videla). Este reivindicó llamada campaña del desierto como “epopeya Nacional” y aseguro que esta permitió: “desalojar al indio extranjero que incursionaba en nuestras pampas, dominar política y económicamente el territorio”. Efectivamente en la campaña militar Roca persiguió sin clemencia a los pueblos originarios de estas tierras, mapuches y tehuelches, por igual, sin distinguir los supuestos extranjeros. Hubo una política castrense que 1º dividió, para luego dominar las distintas comunidades originarias. Cuentan las abuelas mapuches que debieron huir por los campos, con familias, niños, durmiendo en pleno invierno en la línea sur con chiquitos a la intemperie. Masacraron a mansalva según consigna el periódico La Nación en su edición del 17 de noviembre de 1878 a 60 originarios aduciendo que habían muerto en combate (otra practica copiada por la dictadura). Textualmente La Nación dice: “El tres de línea ha fusilado, encerrados en un corral, a sesenta indios prisioneros, hecho bárbaro y cobarde que avergüenza a la civilización y hace mas salvajes que a los indios a las fuerzas que hacen la guerra de tal modo sin respetar leyes de humanidad, ni las leyes que rigen el acto de la guerra”. También la matanza de San Julián, al quedar varada una ballena los “cazadores de indios”, envenenan al cetáceo muerto y cientos de originarios viendo el alimento lo comieron pereciendo en este hecho mas de 500 originarios. Otra la matanza de Santo Domingo organizada por el “chancho colorado”, apodo de Mac Lennan, mano derecha del terrateniente José Menéndez. Prometieron una falsa conciliación donde para impedir que los onas coman las ovejas “propiedad” del señor Menéndez, a cambio les darían carne de guanaco servida con abundante alcohol en las playas de Santo Domingo (Tierra del Fuego). Ya cuando los Onas no podían mantenerse en pie “el chancho colorado” con 12 ayudantes procedieron a terminar el plan macabro de asesinar con fusiles de repetición a mas de 350 originarios, contando hombres mujeres y niños, que quedaron tendidos en esa playa. Estos ejemplos revelan que los verdaderos salvajes se reportaban en las filas del ejército del Gral. Roca y de la llamada “civilización”. Existe otro ejército al servicio del pueblo como el de San Martín, Belgrano y los veteranos de Malvinas. Periodistas como Mariano Grondona justifican la masacre y la violencia diciendo:” que antes era así”. No resulta extraño pues también justifico la mayoría de los golpes de Estado a la democracia Argentina, sin embargo presume de “demócrata” y nos da clases de latín. Luego de derrotar a los pueblos originarios, el blanco del Gral. Roca pasaron a ser los inmigrantes que acercaron ideas libertarias a nuestro continente. La ley 4.144, ley de residencia expulsó a miles de activistas gremiales y políticos de nuestro país, trabajadores que luchaban por las 8 horas de trabajo. Rossi y Carbone, describen en su libro ya mencionado un ejemplo de la unidad que planteaban nuestros patriotas: “Algunos contingentes de los 2.000 caciques y capitanejos capturados transitan encadenados por la Avenida de Mayo-algunos inmigrantes los aplauden en solidaridad de los miserabilizados- camino al “penal” de Martín García”. No se aceptaba a quién opina distinto al poder, esta es la “democracia” de Roca. La intolerancia y la violencia contra los trabajadores y originarios caracterizaron el régimen de Roca. Para que quede claro esta “democracia” primero batió a nuestros patriotas, como Moreno, Castelli y Monteagudo, luego fue el turno de nuestros originarios como Calfucura, Pincen y Queupo (lonco del Fisco Menuco que murió en el campo de batalla en 1884) entre muchos otros. Finalmente fueron por los trabajadores, campesinos, inmigrantes, que siguen luchando al día de hoy, al igual que los originarios y los herederos de Moreno y Castelli. Raúl Rajneri-Jorge Rivamar C.T.A.-Multisectorial Somos Fiske Menuco Roca

Raúl Rajneri y Jorge Rivamar CTA Fiske Menuco Multisectorial Somos Fiske Menuco Roca


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