El déficit del segundo semestre



Panorama de Río Negro

El segundo semestre llegó y, en vez de una recuperación, las finanzas de la provincia están en el peor momento desde que Alberto Weretilneck llegó al gobierno, en enero de 2012. Mayo, último mes procesado por el Ministerio de Economía que conduce Isaías Kremer, cerró con un déficit primario superior a los 300 millones de pesos, que se cubrieron con la emisión de letras del Tesoro y préstamos (descubierto del banco Patagonia, que por ahora, prórroga mediante, sigue siendo el agente financiero del Estado). La receta para los últimos seis meses del año es la misma: endeudarse.

“Siempre tenemos problemas financieros”, respondía a sus íntimos hasta hace poco el gobernador cuando le preguntaban por el estado económico de la provincia. Weretilneck confió siempre en una solución política, pero hasta ahora el camino sobre el que se siente más seguro no le ha respondido como esperaba.

Es difícil imaginar que con semejante ahogo financiero la provincia esté en condiciones de dar respuesta a las demandas que se multiplican en todas las ciudades. De hecho, los gastos de capital cayeron un 13,46%, empujados por el descenso en la obra pública, en los primeros cinco meses del año, a pesar de que la compra de vehículos y maquinaria creció más de 120%.

En Cipolletti hay un complejo cultural que el propio Weretilneck comenzó a levantar cuando era intendente y que no registra avances desde que se mudó a Viedma. No es prioritario pero la construcción amenaza con transformarse en un símbolo del abandono.

En Roca el servicio de agua tiene un déficit serio y la red de cloacas está colapsada.

Las necesidades de Bariloche son tan complejas que cuesta ordenarlas por prioridad: la planta de tratamiento de efluentes cloacales no da abasto y se vierten crudos al lago, a pesar de que no toda la ciudad está conectada; el desarrollo del Este es imposible si no se piensa en un nuevo abastecimiento de agua y electricidad, que en el oeste tampoco sobra y depende de las juntas vecinales; la segunda línea de energía sigue sin financiamiento.

El texto del acuerdo

La provincia recuperó esta semana la construcción de viviendas que había sido delegada a los municipios durante la gestión kirchnerista. Son obras con financiamiento federal. La reactivación de los trabajos ayudará a que el segundo semestre no sea tan duro.

El texto del acuerdo marco que los intendentes tendrán que firmar con la Secretaría de Vivienda de la Nación para que en sus ciudades la construcción de casas no se detenga se filtró. Según ese documento, el gobierno de Macri revisará que las certificaciones pagadas en la gestión anterior se correspondan con el avance de obra respectivo. Si no es así, los jefes comunales tendrán que devolver los fondos; y si no pueden, quedarán obligados a ir a la Justicia a denunciar a sus antecesores.

Después del escándalo de José López y el convento, la posibilidad de quedar envueltos en un caso de desvío de fondos, sobreprecios o pago de coimas preocupa a más de un intendente y a varios ex. Y no sólo a los peronistas.

Más y menos

A pesar de la recesión, el Estado recaudó entre enero y mayo un 37% más en materia de impuestos provinciales, pero los envíos desde Nación fueron sólo 28% superiores a los del año pasado. Como contrapartida, los gastos corrientes crecieron un 34% y el costo del personal estatal, un 39%.

Hay un dato que debería encender una alarma en la Secretaría de Energía: la captura de la renta petrolera de parte de la provincia creció de un año a otro sólo un 8%.

Es posible que el número esté mostrando una caída de la producción porque la actualización de los precios del crudo y el gas por la devaluación tendría que quedar reflejado de manera más fuerte en la percepción de las regalías. Eso, sin contar que el valor del gas en boca de pozo es ahora uno de los más caros del mundo.

El rojo primario de las cuentas públicas es de 300 millones de pesos. La recaudación subió en más o menos la misma proporción que los precios, no así los envíos nacionales.

Nación pretende que los intendentes revisen si en el 2015 se pagaron certificaciones de obras de viviendas sin el correspondiente avance y que vayan a la Justicia si hay irregularidades.

Datos

El rojo primario de las cuentas públicas es de 300 millones de pesos. La recaudación subió en más o menos la misma proporción que los precios, no así los envíos nacionales.
Nación pretende que los intendentes revisen si en el 2015 se pagaron certificaciones de obras de viviendas sin el correspondiente avance y que vayan a la Justicia si hay irregularidades.

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