El “Depo” intenta armar un “equipazo”

Ya están Darryl Johnson y Donald Jones.



Todo pinta para que resulte un “equipazo”.

Deportivo Roca está cerrando su plan de contrataciones para el Torneo Nacional de Ascenso y las perspectivas comienzan a entusiasmar hasta a los más deprimidos.

Con dos estadounidenses -uno de ellos nacionalizado argentino- para demoler la zona interna de los rivales será la principal apuesta del plantel naranja, que además tendrá a otros valores que apuntan a encajar a la perfección en el esquema que viene dibujando el técnico Mario Spada.

Empecemos por los nuevos: quedaron arregladas las contrataciones de Darryl Johnson y Donald Jones, dos morenos con mucha experiencia en el Ascenso.

Johnson es un jugador que puede desempeñarse como alapivote o de los que los entrenadores suelen denominarlo “todo terreno”. Es decir, con mucha aptitud para moverse inclusive en los límites de la zona perimetral. Mide 2,04, con un promedio de 22 puntos, tal la estadística con la que clausuró su temporada anterior en San Isidro, lo que lo llevó a figurar en el undécimo lugar en la tabla de los mejores encestadores, a la vez que fue quinto entre los reboteros defensivos.

Se trata de un jugador por el que Spada venía haciendo mucha presión para tenerlo en las filas del equipo.

El también estadounidense pero nacionalizado que llegará a Roca es Donald Jones. Muy conocido porque lleva varios años jugando en la Liga Nacional, inclusive estuvo alguna vez en Independiente de Neuquén. Pivote nato, es de aquellos “5” que juegan pegadito al cesto, con una productividad destacable, casi por encima de la veintena. Viene de hacer la pasada campaña en Ben Hur. Oficio en esta divisional es lo que le sobra y eso, a la hora de los partidos bravos, suele ser gravitante.

Con esa dupla, Spada pretende hacer estragos. Es probable que lo consiga, en la medida que rodee a esos jugadores de la manera que más conviene.

El base está descontado que será Leonardo Ansaloni. En Roca se lo recuerda por aquellas finales del descenso con Olimpia, de hace tres temporadas. El año pasado estuvo en Ciclista de Junín, como base alterno.

Así, al “team” que proyecta Spada le faltaría sólo una pieza: el escolta. Porque el alero será Mario Sepúlveda, el valor forjado en Neuquén y que ya pasó por Roca cuando los naranjas estaban en la “A” y el chico hacía sus primeras armas, fogueándose en la divisional por entonces como jugador de reserva.

El ayuda es clave. Por ahí pasa buena parte del funcionamiento que podrá tener el equipo en aquello de hacer jugar a los de la zona interna. Spada pretende a Mariano Aguilar, que de esto sabe bastante.

Pero hay un escollo que los dirigentes tratan de salvar: lo económico. Y no es tarea sencilla. Aguilar tiene sus pretensiones que, aunque comprensibles, por ahora exceden un poco las perspectivas presupuestarias. ¿Es grande la diferencia? Sólo lo saben las partes.

“Estamos haciendo un gran esfuerzo porque traemos a Johnson y Jones y eso nos limita mucho en la intención de tener también a Aguilar. Sabemos que es un jugador importante para nosotros; lo queríamos tener, pero la negociación está complicada”, insistía ayer el titular de la subcomisión de básquet, Juan Carlos Occhionero.

Y un “vamos a ver…”, dejaba abierta la chance que ellos confían que podría producir la aparición de algunos otros sponsors. El tema no está cerrado del todo, aún. Habrá que ver cómo les va a los dirigentes en los contactos que iban a efectuar este fin de semana para interesar a aquellos que estén en condiciones de “dar una mano” para esta campaña. Una campaña que es todo un desafío, pero que se retroalimenta con las ilusiones de los naranjas, que hasta hace algunas semanas tenían un panorama muy sombrío, no sólo por contratar jugadores sino por entrar en el mismísimo TNA.

La esperanza reflotó. El operativo se puso en marcha. Hay un presupuesto y la clave pasa en estos momentos por “fortalecer” la tesorería. Gente para trabajar han ido encontrando y eso se reflejó en la reunión de comienzos de semana, donde se sumaron más colaboradores.

“Siempre es bueno tener un equipo con chance de pelear el ascenso y no tener que, al final del torneo, esperar otro año en la ilusión de subir”, suele decir Mario Spada quien, para reafirmar su expectativa, ayer decía que “con los jugadores que se están contratando, podemos llegar a estar peleando alto…”

Y esa es la clave para motivar a todos.

Alfredo Celani

acelani@rionegro.com.ar


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