El desafío del recambio



NEUQUEN (AN).- “Jorge Sobisch sabe que no debe repetir la historia de Felipe (Sapag) que se fue por la puerta chica del partido”. Con ese augurio un alto dirigente partidario resumió el proceso de renovación que comenzó a germinar en el MPN y se consolidará en los próximos años.

El dirigente reconoció que Sobisch supo evitar la senda de odios y rencores que marcó la historia del partido hasta 1999. “Sobisch sabía que si no convocaba a los dirigentes del felipismo para unificar el partido, la historia se iba a repetir como en el '91, '95 y '99”, cuando el poder se lo disputaron sin tregua sobischistas y felipistas. “Si eso continuaba íbamos camino a la desaparición como ocurrió con casi todos los partidos provinciales”, enfatizó.

La interna de 2001 fue la bisagra: Sobisch se consagró presidente del MPN y arrasó con la ortodoxia desplazándola de prácticamente todos los cargos partidarios. Hoy el felipismo deambula sin rumbo y “se lo ve a Luis Sapag con la oposición”. Es más, aseguró que “ya no son más del partido”.

El desafío es encarar una renovación que deje la menor cantidad de heridos y por eso será determinante que surja un dirigente de consenso para que sean indoloros los pases encubiertos a la oposición.

Nota asociada: En el MPN empezó la pelea para suceder a Sobisch

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