“El desafío es estabilizarnos en la producción”



Bruno De Rosa, productor de frutos secos de Viedma, es propietario del establecimiento Allhue SA, dedicado al procesamiento de nueces, almendras y avellanas. Su producción proviene de tres chacras ubicadas en el Idevi, la primera de las cuales fue implantada con nogales en 1986. Después de veintiocho años de perseverar en este cultivo confiesa que “aprendimos a fuerza del sufrimiento del bolsillo y de los errores, porque no sabíamos mucho y fuimos creciendo entre todos, junto a los ingenieros Luis Iannamico y Juan Rolka, quienes elaboraron un plan de frutos secos para el Valle Inferior”.

Bruno tiene su mayor producción dedicada a nogales con 60 hectáreas de variedades Franquette y Chandler, con preponderancia de la primera, dado que es más favorable por cuestiones climáticas ya que la segunda ha sufrido mucho las heladas en las últimas temporadas. Obtiene una producción del orden de las 80 a 120 toneladas por temporada. El mejor precio históricamente lo han tenido las nueces, nos cuenta, a pesar de que en estas dos últimas temporadas los valores de almendras y avellanas han sido superiores por la merma producida a consecuencia de heladas, una coyuntura que elevó sus precios un 58% por sobre el de las primeras. Completan el diseño de sus chacras 12 hectáreas de avellanas, en variedades Barcelona y Tonda di Giffoni y cuatro hectáreas de almendros.

De Rosa destina hoy del 30 al 40% de su producción de nueces a Italia y un 60% al mercado interno, orientando por otro lado al mismo la totalidad de almendras y avellanas que cultiva. “Salvo por algunos baches, hay una tendencia de aumento del consumo, de la producción y los precios de los frutos secos en todo el mundo y la competitividad que tenemos, al igual que Australia, es la contraestación, con precios muy superiores”. Ilustra el dato indicando que el kilo de nuez con cáscara de buena calidad se vende en estación a 3,5 dólares promedio contra los 5 dólares que se obtienen en junio o julio en el mercado internacional y allí se hace diferencia. En el país, la nuez grande con cáscara se vende en la actualidad a $ 43 el kilo y en mariposa a alrededor de $ 120.

Reflexiona que “el desafío es estabilizarnos en la producción, hoy tenemos condiciones complejas por factores climáticos y necesitamos desarrollar tecnología para superar problemas de cosecha como por ejemplo las lluvias sufridas la temporada pasada”. Hoy están haciendo una prueba con una máquina vibradora y una despelonadora para cosechar antes que comiencen las lluvias. Apuntan a producir, entre otras, nueces extra light, más claras y precio superior, incorporando además otras técnicas con mejoras en el manejo de suelos y fertilizantes.

Destaca que sería importante profundizar políticas de acompañamiento técnico y crediticio al sector, con programas de incentivo para no dejar pasar una buena oportunidad como la actual, que presenta a la producción y los precios de frutos secos en alza en todo el mundo.


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