El "Diablo" se despertó sobre el final

Vélez lo tenía mal a Independiente, hasta que un cabezazo de Franco desató la marea roja.





Llegó el centro, Franco cabeceó hacia atrás y se decretó el triunfo del "Rojo".
BUENOS AIRES (DyN) - Independiente despertó a tiempo, hizo pesar su experiencia y le ganó a Vélez 2-1 en Liniers.

Jugadores clave de Independiente, como Daniel Montenegro, parecieron desaparecer de la escena durante 70 de los 90 minutos, pero el candidato de Avellaneda reaccionó sobre el final y por un anticipo ofensivo de Hernán Franco terminó imponiéndose en un partido que estuvo cerca de perder.

Vélez llegó a acorrar a su adversario, pero cuando esperaba el gol del triunfo sufrió el gol de la derrota.

El arranque fue infernal, a todo Independiente, con mucho vértigo, con habilitad en velocidad por parte de Montenegro y Insúa.

En el primer ataque el equipo de Gallego se puso en ventaja por un centro de Serrizuela que derivó en un cabezazo limpio de Silvera.

Hasta los 20 minutos la superioridad de Independiente fue notable, pero con carencias en la profundidad. Justificó esa ventaja inicial porque se apropió de la pelota y supo cuidarla. Ese rendimiento interesante de Independiente en la mitad de la cancha empezó a decrecer en la medida que Falcón y Bustos le dieron a su equipo el equilibrio que hacía falta.

Sin retroceder exageradamente, Independiente se perfiló para jugar de contraataque, pero lo desarrolló con escasa frecuencia. El conjunto local también tuvo dificultades para penetrar en la retaguardia, pero lentamente se acercó a la igualdad.

Independiente desaprovechó una ocasión para ampliar la ventaja cuando Sessa le tapó con el pecho y fuera del área grande una réplica a Montenegro. Vélez logró el empate a los 14, por una arremetida de Nanni, consecuencia de una gestión que activó Valdemarín.

Independiente hizo valer la mayor jerarquía y experiencia de sus jugadores para recuperar los tres puntos que casi se le escapan.

Cuando el anfitrión pretendía el segundo gol, otra vez Serrizuela mostró su eficacia para ocuparse de la pelota parada y ejecutó el tiro libre que Franco cabeceó de espalda al arco con una precisión excelente. Por lo incierto del resultado y la emoción del final el partido sacó un aprobado, pero el cartón lleno fue para Independiente.

Milito vivió la emoción de su vida

BUENOS AIRES (DyN) - Emocionado y al borde de las lágrimas, el joven zaguero de Independiente Gabriel Milito dedicó el triunfo a su padre Jorge, que estuvo secuestrado casi un día entero, entre jueves y viernes últimos y fue liberado previo pago efectivo de una suma no precisada todavía. El propio Gabriel fue quien encabezó las negociaciones con los secuestradores.

Todo hacía presumir que Milito no estaría en condiciones anímicas para jugar, pero el defensor confesó que su padre le pidió que lo hiciera. Milito no sólo cumplió con la petición, sino que una vez más se puso el equipo al hombro, fue una de las grandes figuras para su mayor felicidad, pudo lograr lo que dijo que le había prometido a su padre: la victoria.

Y frente a las narices de Jorge y su esposa, quienes presenciaron el partido en una de las plateas junto a amigos. "Le prometí a mi padre que íbamos a ganar y cumplí. Esto es algo muy lindo. Agradezco a todos los que me ayudaron en esta difícil y dramática situación, especialmente a todo el plantel de Independiente", expresó visiblemente emocionado.


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