“El dilema de ser o no ser”

Amigo lector, lo invito a un rápido ejercicio intelectual. Determine cuál de estas siglas hace referencia a una escuela provincial: ¿ENEA, EPEA, EMEA? Si señaló la opción EPEA, lo felicito (y hasta puede agrandarse). Ahora si optó por las otras, está tan perdido como funcionario del Consejo Provincial de Neuquén. Y es que desde que se creó la EPEA Nº 3 de San Patricio del Chañar, los responsables políticos del Consejo no han hecho otra cosa que confundir las responsabilidades de la provincia con las de un municipio o de Nación. Muchas fueron las falencias con las que se inició esta escuela, incluso con un decreto mal redactado y por el que como padres debimos salir a reclamar. El municipio buscó cubrir las necesidades de porteros, de espacio para las prácticas agrarias y hasta salió a gestionar recursos a Nación. ¿Y provincia? Sin embargo, lo que más nos sigue preocupando es la falta de tierras para una institución de estas características, apenas una hectárea. Imposible desarrollar un proyecto serio de escuela agraria en estas condiciones, lo que nos habla de la falta de una planificación educativa. ¿En qué pensaban nuestros funcionarios cuando decidieron crear la EPEA de El Chañar? Parte de la respuesta apareció en este diario el domingo 8 de enero, donde la legisladora Silvia de Otaño afirmaba: “La provincia está diseñando su perfil productivo, no podemos tener sólo dos escuelas agrarias; seguiremos produciendo técnicos en gas y petróleo porque es nuestra matriz productiva, pero hay que producir técnicos en medio ambiente, en turismo”. Sin entrar en la ya deshumanizada expresión “producir técnicos”, al mismo nivel que producir cerámicos o Ferraris, nuestra presidenta de la comisión de Educación en la Legislatura blanqueó la situación de esta escuela al decir que “no podemos tener sólo dos escuelas agrarias”, es decir: la EPEA Nº 3 no existe (¿sólo las de Las Ovejas y Plottier?). Tantos reclamos y la respuesta era simple y dramática: no nos veían y no les llegaban nuestras notas porque “no existíamos”. Esta “inexistencia” nos vuelve inmateriales, por lo que no habría necesidad de nada. ¿Qué espacio puede reclamar algo que es nada? Y antes de que algún fanático de Freud nos recomiende su asesoramiento, decidimos ayudarnos con René Descartes y darnos cuenta de nuestra existencia. Aunque moleste, pensamos. Y pensamos en que algunos de los tantos asesores de la legisladora y ella misma deberían acercarse a Los Alerces s/n, esquina Gasparri (CP 8306), en San Patricio del Chañar. Allí encontrarán a los que hacemos la EPEA Nº 3. Si no nos ven, no se preocupen, seguro estamos en el Consejo Provincial peleando por las diecinueve hectáreas que nos faltan. Pero sólo por eso. Luis Emilio Gutiérrez, DNI 17.094.950 San Patricio del Chañar

Luis Emilio Gutiérrez, DNI 17.094.950 San Patricio del Chañar


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