El dólar y la teoría de los dos demonios



e

El mercado minorista sigue generando presión sobre la paridad cambiaria. Pese a ello, esta semana el Central volvió a intervenir la plaza y compró algo más de 250 millones de dólares. En el mercado no hay señales claras que marquen tendencias. Hoy nos encontramos con la teoría de los dos demonios en su máxima expresión: aquellos que apuestan a una devaluación en el corto-mediano plazo y aquellos que afirman que la política de cambio del “modelo” se mantendrá. • ¿Por qué pensar que no se devaluará? - Lo primero que hay que decir es que un cambio brusco en la paridad elevará la presión sobre la inflación (el verdadero problema del “modelo”). - En segundo término, los analistas aseguran que mientras la soja no perfore la barrera de los 400 dólares el flujo de divisas se mantendrá equilibrado y la paridad, en los actuales niveles (con miniajustes como hasta ahora). - Si bien en otros años la devaluación permitía correcciones en un programa económico, en el modelo K ésta no es una alternativa. - A nivel internacional el dólar se mantiene débil, por lo que apreciarlo en la plaza local iría contra las tendencias del mercado. La pérdida de competitividad del peso hoy es compensada con la fortaleza del real. Mientras el dólar no supere los 1,90 reales el modelo K no tendrá necesidad de hacer fuertes retoques sobre el peso. • ¿Por qué pensar que sí se devaluará? - Porque el modelo económico ya no tiene margen para crecer como sí tuvo entre el 2003 y el 2007. Necesita “correcciones” y para muchas economías regionales debe haber una mejora competitiva en la paridad cambiaria. - En segundo lugar se puede mencionar que, técnicamente, el dólar debería estar a 5,08 pesos teniendo en cuenta las reservas existentes en el Central y el nivel de circulante. - En tercer lugar están las expectativas de la población, que hoy apuesta de lleno a una devaluación. La fuga de capitales que se observó en los últimos meses y los controles del gobierno en esta materia determinan que hay un cambio en el comportamiento de la población. - Como último argumento, no es posible sostener una inflación “en dólares” como la que actualmente se está registrando en el país.

javier lojo jlojo@rionegro.com.ar


Comentarios


El dólar y la teoría de los dos demonios