El drama del combustible en la Región Sur

Trasladarlo constituye una real necesidad, pero no se puede. Hay muchos kilómetros entre una estación de servicio y otra.

JOSE MELLADO

jmellado@rionegro.com.ar

La prohibición para transportar combustibles en vehículos particulares genera muchos inconvenientes en los pobladores de la zona rural de la Región Sur rionegrina, que se ven obligados, por necesidad, a violar las leyes vigentes para poder satisfacer las demandas mínimas que requiere la vida en el campo.

Las escasas estaciones de servicio en la zona, las largas distancias, la crudeza del invierno y hasta las destrozadas rutas y caminos vecinales, llevan a los pobladores a tener que circular escondiéndose de la policía, como si fueran delincuentes, para evitar los decomisos. También a los Comisionados de Fomento funcionarios provinciales que deben trasladar combustible hasta los parajes para hacer funcionar motores generadores de luz, agua, etc. y para proveer a los pobladores del lugar. Incluso al mismo personal policial autoridad de aplicación de las leyes vigentes que debe realizar procedimientos en zonas rurales alejadas de las estaciones de servicio, necesariamente deben llevar en el patrullero, nafta o gasoil para el regreso a sus lugares de origen. En la misma situación se encuentran las ambulancias ante cualquier emergencia rural.

La gran mayoría de los propietarios de campos residen en las localidades de la Región Sur y deben transitar en muchos casos cientos de kilómetros para llegar a sus propiedades, desde donde, obviamente deben regresar. Por su parte los encargados, peones y otros trabajadores rurales residen en forma permanente en el campo, y se trasladan hasta los pueblos sólo para la necesaria provisión de alimentos, medicamentos y satisfacer otras necesidades. La calefacción, que en un 99% de los casos, es a leña y querosén y el funcionamiento de los motores generadores de energía y de la mayoría de las maquinarias utilizadas en tareas rurales es con gasoil o nafta, razón por la cual el combustible líquido se convierte en elemento indispensable.

A esta realidad se le suman las estaciones de servicio, distantes entre 50 y 80 kilómetros entre una y

otra localidad, lo que imposibilita a los pobladores y productores rurales proveerse de combustible fuera del radio urbano, cuando el destino es la zona rural (parajes, escuelas rurales, puestos sanitarios, viviendas rurales, etc.) que además se encuentran en caminos alternativos fuera de las rutas Nacional 23 y Provincial 6. La Ley 3.532, modificatoria de la 2.942 Provincial de Tránsito, califica "como falta grave" circular transportando combustible inflamable en los vehículos y/o utilizando, como tanque de combustible, otros elementos que no sean los originales de los mismos, quedando exceptuados los vehículos expresamente autorizados por la respectiva legislación. Con buen criterio, las autoridades de aplicación de esta ley proceden al decomiso del combustible cuando detectan su transporte en vehículos particulares, lo que genera constantes quejas y abultadas multas a los damnificados.

El 5 de septiembre del 2006, la Legislatura de Río Negro aprobó el proyecto de Comunicación 136/06 del legislador Claudio Luiero. El mismo pide que se instruya a la autoridad de aplicación de la Ley 3532, modificatoria de la Ley 2.942 "Provincial de Tránsito", con el objeto de exceptuar a los pobladores y productores rurales de la Región Sur de los alcances del artículo de la Ley 2.942. Sin embargo, a casi ocho meses de su aprobación por unanimidad, la norma todavía no se modifica. (AJ)


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