El EPAS quiere cobrar 50 millones a los morosos

La campaña comenzará por los grandes consumidores.



NEUQUEN (AN).- El EPAS se vistió de fajina e inició ayer una campaña para recuperar 50 millones de dólares que se fueron por las redes de agua potable y saneamiento y sus usuarios no pagaron. Comenzará por los grandes deudores de esta capital, categorizados como empresas de construcción, comercios e industrias, “muchos de los cuales son proveedores nuestros, cobran nuestras facturas y nos deben a nosotros”, dijo el titular del organismo Mario Morán.

En ese sector hay unos 3.457 deudores sobre un total de 40 mil en esta capital, que representan el 70% de los 57 mil usuarios a quienes el EPAS abastece de agua y ofrece servicios de cloacas. De acuerdo con el mecanismo diseñado por el equipo de Morán -cuyo objetivo es hacer “eficaz y eficiente” esa empresa estatal-, el proceso se hará en tres etapas: una de “invitación” a regularizar la situación -que el deudor tendrá siete días para formalizar-; la intimación -con tres días más de plazo- y, si no hubiese respuesta, acciones judiciales que concluirán con una “restricción del servicio”.

Como “el agua no se puede cortar”, la medida punitiva consistirá en abastecer solamente lo mínimo exigible -según la Organización Mundial de la Salud son 250 litros diarios por habitante-, con lo cual los grandes consumidores quedarán obligados a pagar pro el servicio.

“Si usan el agua como insumo, y la cobran por los bienes o servicios que ofrecen, que paguen las facturas”, es el razonamiento de los “sabuesos” de Morán.

Recauda el 65% de su facturación

Actualmente, el EPAS recauda el 65% de su facturación mensual, calculada en 1,1 millón de pesos, pero la evasión “genera un círculo vicioso de pobreza”, consideró el funcionario, porque la falta de recursos impide la inversión y la adecuación de las redes a las necesidades de la comunidad.

Para ejecutar su proyecto de cobranza, el organismo cuenta con una partida inicial de 450 medidores, que se instalarán para determinar los consumos -en el caso de firmas comerciales o industriales- o en el caso que se detecten utilizaciones abusivas de las redes. Los aparatos también permitirán regular el suministro del fluido a esos usuarios.

Para los trámites de regularización ayer se inauguró una oficina en la calle Sarmiento al 600, donde se instalaron los recaudadores: afirman que en diez “o 15 minutos a lo sumo” el deudor puede resolver su trámite e incluso pagarlo. La financiación de la deuda se estira hasta 36 meses, con el 1% de interés sobre saldos y la cuota mínima será de diez pesos.

Según el gerente comercial del EPAS, Héctor Ramidán -que antes estuvo en el IPVU-, se establecerá un “seguimiento personalizado” del consumidor, de manera que si existe algún atraso en el diagrama de pagos, se vuelve a fojas cero y el circuito de reclamos recomienza con “invitaciones, intimaciones y acciones legales”.

Morán dijo que el EPAS, como empresa del Estado que “debe ser eficaz y eficiente”, no puede ofrecer “subsidios encubiertos” porque se generan situaciones “injustas e inequidades” respecto de los que están al día con sus pagos. En cambio, opinó que si debe existir algún subsidio, será determinación del poder político. La segunda etapa abarcará a los usuarios domiciliarios y, si se detectan deudores cuyas condiciones socioeconómicas les impiden hacer frente a sus obligaciones, se informará “a las áreas de gobierno correspondientes” para resolverlas.

El EPAS formaba parte -junto con el EPEN- de las empresas que Jorge Sobisch intentó transferir a los municipios en los albores de la actual gestión. La oposición legislativa trabó el proyecto, aunque sin embargo permanece pendiente el proyecto oficial de desprenderse de estos organismos. En el caso de Neuquén, el intendente Horacio Quiroga dijo que lo aceptaría saneado financieramente y con diez millones de dólares de inversiones.

Proveedores, también al día

NEUQUEN (AN).- El saneamiento de la cartera de morosos incluye a los proveedores y contratistas del EPAS que “de ahora en más” deben pagar las facturas del agua si quieren continuar operando con el organismo.

La advertencia del titular del EPAS Mario Morán tuvo como propósito explícito poner equidad en la relación con los grandes deudores de la capital.

Defendió a ultranza la nueva política recaudatoria y sostuvo con energía que los usuarios tienen la obligación de tener las cuentas al día más allá de los inconvenientes en el suministro del agua que suelen darse durante los veranos.

Insistió que la morosidad pone en desigualdad a los usuarios cumplidores. Al término de la conferencia, Héctor Ramidán, gerente comercial, habló de establecer premios “estímulo” a los contribuyentes puntuales. Sobre la oportunidad de la implementación del programa de recuperación de deudas se dijo que “alguna vez” hay que ponerlo en marcha. Morán lo enmarcó en el pedido que hizo el gobernador Jorge Sobisch el pasado uno de mayo cuando en su mensaje en la legislatura pidió “eficacia” y “eficiencia” a los organismos. “La deuda adquirió una magnitud impresionante”, sostuvo. Ramidán, por su parte, remarcó que la recaudación se destinará a obras para “mejorar el servicio”.


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