El fin de ETA influye en la campaña electoral

Rubalcaba fue clave en el fin de la organización.



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España espera por las elecciones generales que serán el 20 de noviembre. Esta vez, no habrá que preocuparse por ETA.

MADRID (DPA) - Los comicios generales del 20 de noviembre serán los primeros que España celebre sin la amenaza de ETA desde el regreso de la democracia al país. La organización independentista armada ha irrumpido en la precampaña electoral y ha desplazado al que hasta ahora era el tema principal y casi único del debate político: la grave crisis económica que el país no ha logrado aún superar. “Estamos muy cerca de unas elecciones y le va a corresponder al nuevo gobierno afrontar la situación derivada del anuncio” de ETA, manifestó José Blanco, portavoz del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. “Estamos en un nuevo tiempo y le corresponde al nuevo gobierno y al nuevo Parlamento gestionarlo”. El final del terrorismo etarra ha llegado al término del último mandato de un Zapatero fuertemente golpeado por la gestión que ha hecho de la crisis económica y justo un mes antes de la cita con las urnas, en las que todas las encuestas apuntan hasta el momento una gran victoria del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy. En este contexto cobra especial relevancia la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba. Al candidato socialista a los comicios de noviembre se le atribuye gran parte del mérito en el debilitamiento que ETA ha sufrido en los últimos tiempos y que ha contribuido al anuncio del final de su actividad armada. Los cinco años en los que estuvo al frente del Ministro del Interior han sido los peores para la organización separatista, cuya cúpula fue descabezada varias veces. La pregunta es pues si el final del terrorismo anunciado por ETA influirá en unas elecciones en las que Rajoy está llamado a convertirse en el nuevo presidente del gobierno y el Partido Socialista (PSOE) a sufrir uno de los peores resultados electorales de su historia, si no el peor. Por la gran ventaja que el PP saca al PSOE en los sondeos, parece improbable un vuelco electoral. Pero quizá sirva a los socialistas para recortar esa distancia. Al menos hasta ahora, ni Zapatero ni Rubalcaba han sacado pecho tras el anuncio de ETA. Es más, el jefe del Ejecutivo socialista atribuyó el mérito a todos los gobiernos que ha tenido la España democrática. Rubalcaba, durante el gobierno del conservador José María Aznar fue el interlocutor del PSOE para ese tema. Ya con Zapatero en el Ejecutivo dirigió el proceso de diálogo con ETA sin formar parte del gobierno. Y después, como ministro del Interior, gestionó una política de dureza con ETA.

AP


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