El fuego consumió 200.000 hectáreas en la región

Bosques milenarios quedaron convertidos en cenizas. Algunos incendios todavía están sin controlar en la Patagonia.



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INCENDIOS FORESTALES

Este año, el fuego no dio tregua. En la cordillera, en la zona de la costa y en la estepa, el fuego arrasó con miles y miles de hectáreas dejando sólo cenizas a su paso. Desde octubre del 2014 a la fecha, se calcula que se perdieron más de 200.000 hectáreas en toda la región.

Las altas temperaturas, las escasas lluvias en algunas regiones, las condiciones climáticas y en muchas otras la negligencia del hombre, posibilitaron la devastación de bosques milenarios y la muerte de cientos de animales, dejando a su paso pérdidas millonarias.

Mientras la lucha continúa en la zona aledaña al Lago Cholila (Chubut), en la Comarca Andina los siniestros forestales se llevaron más de 40 mil hectáreas aunque esta cifra podría aumentar en las próximas horas.

El incendio que comenzó en el Lago Cholila ya consumió 27.000 ha y se inició el 15 de enero. Un día después el infierno se desató en El Turbio y se llevó otras 12.000 ha.

Un foco todavía sigue consumiendo un bosque en El Hoyo donde se perdieron 250 ha. También en enero otras 29 ha. de bosques nativos ardieron en El Bolsón.

La preocupante cifra parece no tener fin.

Cerro Radal (Lago Puelo), se perdieron 52 ha en diciembre de 2014. En el cerro Currumahuida (Lago Puelo) también ardieron otras 6 ha, en febrero de 2015. En el cerro Taza de Te, donde se perdieron otras 25 ha también se quemaron en el mismo mes. En la cabecera norte del Lago Puelo a fines de febrero se consumieron otras 60 ha. También en el Turbio pero durante el período enero y febrero se quemaron 670 ha.

El triste saldo: 40.092 hectáreas que tardarán años en recuperarse.

Un año con sobresaltos

Desde el inicio de la temporada estival a la fecha en la jurisdicción del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (Splif), en Bariloche, se detectaron 659 focos que consumieron unas 32 hectáreas.

En su inmensa mayoría fueron provocados por el hombre y se sospecha que de ellos casi todos son intencionales. No obstante, el número menor a la superficie afectada en años anteriores. La jefa del Splif en Bariloche, Patricia Montenegro, explicó que se observa una disminución en el número de intervenciones respecto a los meses de fin de año, ya que en el 2014 hubo bajas temperaturas y buenas precipitaciones”. Recordó que en octubre llovieron 49 milímetros y en diciembre 34. Octubre sumó 56 intervenciones, donde se quemaron 3.5 hectáreas; en noviembre hubo 35 focos y la superficie quemada fue la misma. Ya el numero de salidas en diciembre aumentó a 93, pero solo se quemó una hectárea y media.

Los fin de años anteriores fueron mas caluroso, por ello en el 2013 hubo 117 focos en octubre, 68 en noviembre y 240 en diciembre. En 2012 se registraron 104, 128 y 38.

Montenegro dijo que en enero y febrero del 2015 casi no llovió y el peligro de incendio se mantuvo “muy alto” y “extremo”, bajando a “moderado” una sola vez, el 3 de febrero, cuando llovió. Durante el mes de enero se produjo un incremento del 29% respecto a igual mes del año pasado y en febrero la cantidad de salidas fue igual al año 2014, pero un 30% más alta que en el 2013. Este año, en enero se detectaron 248 siniestros y al 11 de febrero 180.

Pocas hectáreas en La Angostura

Falta de lluvia, calor, gran cantidad de elementos de combustión y escasez de recursos humanos para combatir incendios propician un escenario poco alentador en materia de riesgo de incendio. Se podría decir que el hecho de no haberse registrado hasta el momento un incendio de relevancia en la montaña se debe a un factor: la suerte.

En la zona Norte del Parque Nacional Nahuel Huapi la única brigada para combatir un incendio forestal es la Brigada dependiente del gobierno provincial, integrada por 8 brigadistas más el jefe de la Brigada, Javier Jara. La realidad es que por la extensión del territorio a cubrir y el riesgo latente, se necesitaría al menos 15 brigadistas para La Angostura y una cuadrilla de 8 para Villa Traful, que no tiene ni equipos ni brigadistas.

En lo que va de la temporada, la Brigada de acudió a un total de 23 focos dentro del ejido urbano y área de influencia. El año pasado intervinieron en 55 focos, por lo cual podría interpretarse que bajó la cantidad de incidentes, pero la temporada termina en mayo.

Jara detalló que el 90% de los siniestros de esta temporada involucraron residuos forestales acumulados, el 7% pastizales, el 2% bosque nativo y el 1% residuos tóxicos. En total el área afectada fue de 1.593 metros cuadrados.

En cuanto a las causas, el 97% de los incendios se produjeron por negligencia, el 2% por causas que se desconocen, el 1% por caída de rayos.

El día que ardió la playa

En la costa cercana a Sierra Grande, en la zona de Playas Doradas y Punta Colorada fueron consumidas unas 60 mil hectáreas de campos en los incendios de enero. Grandes extensiones de jarilla, molle, piquillín y matacebo ardieron por una semana en esta zona lo que obligó a evacuar el balneario en virtud de la cercanía de las llamas.

La zona afectada fue especialmente al sur oeste de Playas Doradas y el fuego destruyó grandes extensiones de campos en la zona de Olivares Patagónicos hasta la zona del campo de Bahía Doradas.

La superficie afectada fue de 30 km de largo de norte a sur y 20 km de este a oeste, bordeando la ruta provincial N 9 que une la ruta nacional N| 3 y Punta Colorada. El fuego avanzó cerca de Playas Doradas, y se destruyó alambrados y mató animales. Todavía no hay cifras de las pérdidas que produjo el fenómeno.


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