Ciudades patagónicas, entre el desarrollo y la desigualdad

Las problemáticas que enfrentan son similares: alta segmentación social, falencias de transporte y el difícil acceso a vivienda y servicios para los más pobres.



Entre los años 2001 y 2010, la población de la provincia de Neuquén creció un 16.3% y la de Río Negro un 15.5%, según los censos. La gran mayoría de esos habitantes se concentran hoy en las ciudades: 91.6% en el caso de Neuquén y 87.1% en el de Río Negro, en los centros urbanos importantes.

A partir de estos números se puede ver que la distribución demográfica de la Patagonia Norte está sumamente concentrada, y que el crecimiento poblacional fue preeminentemente urbano.

La experiencia demuestra que este tipo de crecimiento, cuando no responde a una planificación estatal, tiende a perpetuar y reproducir la desigualdad social.

Algunas de estas problemáticas fueron analizadas en el Foro Megaciudades realizado en la ciudad de Buenos Aires, con la participación de representantes del sector público y privado de todo el país . En relación a nuestra región, en el foro se debatieron algunas propuestas, muy preliminares, para construir ciclovías y metrobús en las ciudades más pobladas de Río Negro y Neuquén, Bariloche y la capital neuquina, respectivamente (ver aparte).

Como explicó el Arquitecto especialista en Urbanística, Rodolfo Macera, “la ciudad es una construcción cultural, histórica y social compleja”. En ese sentido, las formas urbanas específicas, cuando se desarrollan sin responder a una política pública, no hacen más que reproducir espacialmente las diferencias existentes entre las distintas clases sociales. . “Lo que nosotros vemos son las distintas capas urbanas que se fueron desarrollando en distintas coyunturas específicas, pero a la vez cada capa tiene una enorme inercia que impacta en el futuro”, explicó.

Una sociedad como la argentina, que presenta altos niveles de inequidad económica, se caracteriza por una segmentación urbana en consonancia con dicha desigualdad. “El fenómeno de los barrios cerrados comenzó en el conurbano bonaerense y luego se trasladó al interior del país”, sostiene Macera, “y tuvo muchas consecuencias”.

Para el arquitecto, este tipo de barrios tienen efectos a largo plazo que deben ser tenidos en cuenta, ya que crean asentamientos aislados y alejados que “rompen la consciencia comunitaria” que se genera en los espacios públicos compartidos.

Otro problema importante que genera el crecimiento de las ciudades es la dificultad del acceso a la vivienda para los sectores más humildes, ya que la alta demanda del suelo implica un encarecimiento del recurso.

Planes de vivienda

Una de las estrategias para combatir ese problema ha sido la construcción de viviendas sociales financiadas por el Estado, pero en muchos casos los resultados fueron barrios también aislados del entramado urbano. “En la mayoría de las experiencias de este tipo no se tuvo en cuenta la necesidad de construir barrios dentro de ciudades, en vez de un simple agregado de casas”, explica Macera.

Para Rodolfo Linvingston, arquitecto especializado en arquitectura familiar, el problema radica en “la concepción de esas viviendas como objetos que hay que producir en serie, intentando que sea lo más eficiente y económico posible”. Ambos especialistas coinciden en que es necesario tener en cuenta las características de la población que habitará esas viviendas, pero también contemplar la presencia de espacios comunes, como plazas, polideportivos, centros culturales, la posibilidad de que existan negocios, como mercados, y todos aquellos elementos propios de cualquier espacio urbano.

De cara al futuro, resulta necesario tener como principio la creación de “ciudades compactas”, es decir, que integren viviendas, comercios, espacios públicos, y que se alejen de modelos que tiendan a la segmentación del espacio urbano, ya sea por clase social o por tipo de actividad.

De esta manera, argumentan los urbanistas, el desarrollo de las ciudades podrá contribuir a la construcción de sociedades más igualitarias.

Ciclovías, metrobús y gestión regional de residuos, propuestas para Neuquén y Bariloche

“No se tuvo en cuenta la necesidad de construir barrios dentro de las ciudades, en vez de simples agregados de casas”.

Rodolfo Macera, arquitecto y urbanista, sobre los planes de vivienda estatales

Datos

El pasado 16 de junio se realizó en Buenos Aires la VII edición del Foro Megaciudades, que desde 2010 busca impulsar soluciones sostenibles, difundir know-how y sensibilizar a los participantes sobre diferentes cuestiones globales relacionadas con la vida urbana. El encuentro fue organizado por la Cámara de Industria y Comercio Argentina Alemana-AHK, junto con sus pares del Mercosur.
Los debates principales giraron en torno al futuro de los desarrollos urbanísticos en relación a temas estratégicos como el transporte, los suministros de energía y el manejo de los residuos.
Entre los oradores se encontraron el Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, quien anunció la construcción de ciclovías y metrobús, es decir carriles exclusivos para bicicletas y transporte público respectivamente, en las ciudades de Bariloche y Neuquén. Por su parte, el intendente de la capital neuquina, Horacio “Pechi” Quiroga, presentó el sistema de gestión de residuos con el que cuenta actualmente la ciudad y expuso un plan a veinte años que integrará varios municipios de la provincia de Neuquén y Río Negro para optimizar recursos y un manejo más eficiente de los desechos urbanos. (ver pág.22)
“No se tuvo en cuenta la necesidad de construir barrios dentro de las ciudades, en vez de simples agregados de casas”.

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