El gobierno británico liberó a Pinochet y hoy llega a Chile 

El ex dictador chileno abordó ayer a la mañana el avión de regreso a Chile, luego de que el ministro del Interior británico, Jack Straw, decidiera por razones humanitarias dejarlo en libertad y dar por terminado el proceso de extradición a España. Los países que pretendían enjuiciarlo desistieron de apelar. Un cuidadoso operativo lo lleva de regreso a su país, donde lo esperan 60 querellas. Llega a primera hora.

El avión-ambulancia que lleva al ex dictador despegó cinco horas después que el ministro del Interior, Jack Straw, comunicara a las partes y a la Cámara de los Comunes su decisión de rechazar la extradición pedida por el juez español Baltasar Garzón.

«He decidido hoy que no ordenaré la extradición del senador Pinochet a España», dijo y amplió la negativa a los pedidos de Suiza, Bélgica y Francia.

Tanto los cuatro países que pidieron la extradición como las organizaciones de derechos humanos que acompañaron el reclamo decidieron no oponerse a las razones humanitarias consideradas por Straw para dejar libre al ex dictador.

En la Cámara de los Comunes, Straw explicó que, «aunque deseable», el proceso contra Pinochet «ya no es posible» porque en las condiciones de salud del ex dictador «no sería justo» que fuera juzgado en ninguno de los países que solicitaron su extradición.

«Fui consciente de la gravedad de los crímenes supuestamente cometidos por el senador Pinochet y del deseo de justicia de quienes sufrieron en las manos del ex régimen chileno», manifestó Straw a los parlamentarios.

Por su parte, el presidente de Chile, Eduardo Frei, afirmó ayer que Pinochet será juzgado por los tribunales de su país.

El senador vitalicio, que podría perder esa condición tras su regreso a Chile, fue detenido en Londres el 16 de octubre de 1998 a pedido del juez español Baltasar Garzón, quien lo acusa por crímenes de lesa humanidad contra más de 3.000 personas.

El operativo retorno fue cuidado hasta los mínimos detalles, empezando por el traslado del avión chileno desde la base de Oxford -mucho más cercana a la residencia de Surrey – hasta la de Lincolnshire.

Pese a la vigilia de un numeroso grupo de opositores a Pinochet y de periodistas fuera del barrio privado de Wentworth, donde residía, nadie logró filmar o fotografiar el rostro del ex dictador cuando abandonaba el lugar.

«Tratamos que el mundo nos escuchara, queremos justicia y no la estamos encontrando», dijo una manifestante en Surrey.

El amigo personal del ex dictador durante su permanencia en Londres, Peter Schaad, dijo que «es muy poco probable que él vuelva a Inglaterra».

El último grito que oyó el dictador de sus compatriotas en el Reino Unido fue: «¡Asesino!, ¡Asesino!».  

Las razones del ministro Straw

Los argumentos del ministro Straw para dejar en libertad a Pinochet se basan en la ley de Extradición de 1989.

• «Decidí que no ordenaré la extradición del senador Pinochet a España, conforme a la sección 13 de la ley de Extradición de 1989», explicó Straw. La misma decisión tomó sobre los pedidos de Bélgica y Francia.

• «Straw está convencido de que las conclusiones del informe médico original fueron correctas y que es certero considerar al senador Pinochet incapacitado para comparecer en un juicio», señala el documento.

• «El ministro no considera que un nuevo reconocimiento pudiera aportar nueva información significativa. Por lo tanto, no considera necesario o apropiado ordenarlo».

• «Un juicio a un acusado en las condiciones diagnosticadas al senador Pinochet y por los cargos que se presentaron en su contra, en este caso no podría ser justo en ningún país y violaría la Convención Europea de Derechos Humanos».

• «El proceso de extradición aún podría prolongarse mucho tiempo, por lo que, si al final se decidiera su entrega a España, su estado de salud haría imposible juzgarlo allí».

Por qué los estados europeos no apelaron

Los gobiernos de España, Francia, Suiza y Bélgica, que pretendían la extradición de Pinochet, decidieron no apelar la decisión del ministro del Interior británico, Jack Straw, de liberarlo.

• El canciller español, Abel Matutes, declaró que le producía «cierto sabor amargo» el hecho de que Pinochet regresara a Chile sin que la Justicia haya podido «llegar hasta los últimos extremos», pero destacó que «el caso servirá como aviso a los gobernantes que no respeten los derechos humanos».

El juez Garzón, apenas conoció la decisión de Straw envió un recurso de apelación por fax a la Fiscalía británica y por vía diplomática al Reino Unido a través de los ministerios de Justicia e Interior.

Esta medida no tiene fuerza legal sin el respaldo del gobierno español, que en reiteradas oportunidades había adelantado que no apelaría la decisión británica de dejar en libertad al general.

• Desde Ginebra, el procurador general Bernard Bertossa anunció que no tenía intención de apelar la decisión británica de dejar libre al ex dictador chileno. «No tengo la intención de recurrir contra una decisión judicial extranjera», indicó Bertossa al ser consultado sobre la decisión de Straw, aunque agregó que «Gran Bretaña tiene una larga tradición de refugio para todo tipo de criminales».

Suiza había pedido la extradición de Pinochet por la desaparición de un ciudadano de doble nacionalidad suiza-argentina, Alexei Jaccard, en 1977.

• Desde Bruselas, el canciller Louis Michel anunció que su país no recurriría la decisión de Straw de permitir que Pinochet vuelva a Chile por «razones humanitarias» en función de su deteriorada salud.(Télam)

Felices por la ida del «vecino»

Londres (EFE).- Los residentes de la lujosa urbanización de Wentworth, en el sur de Londres, que fueron vecinos forzosos del general chileno Augusto Pinochet durante los últimos trece meses, festejaban ayer más que nadie la partida del ex dictador.

Los vecinos se lamentaban de que la presencia de Pinochet había hecho descender más de un 10% los precios de las casas de la zona, que pueden alcanzar hasta los seis millones de libras (9,6 millones de dólares). Entre los residentes en la zona se encuentran miembros de la familias reales extranjeras, cantantes, deportistas y, hace un tiempo, la ex esposa del príncipe Andrés de Inglaterra, Sarah Ferguson.

Los cuatrocientos vecinos se quejaban que desde la llegada del general, en diciembre de 1998, han tenido que soportar innumerables patrullas de policía antiterrorista, armados con fusiles y acompañados de perros de presa.

Además, cada fin de semana han acudido al exclusivo barrio manifestantes contra Pinochet para organizar ruidosas concentraciones y colgar pancartas

Los residentes llegaron a considerar poner una demanda contra Pinochet y presionaron ante las autoridades para conseguir que el general se mudara a otro lugar.

Custodiado por los «cobras»

Efectivos del grupo de comandos «Cobra» del Ejército chileno serán los encargados de la seguridad de Augusto Pinochet, apenas éste pise Chile. Hace una semana que este grupo de élite chequea las instalaciones y busca los lugares vulnerables de las dependencias del Hospital Militar, al que será derivado el senador tras su llegada. (EFE)


El avión-ambulancia que lleva al ex dictador despegó cinco horas después que el ministro del Interior, Jack Straw, comunicara a las partes y a la Cámara de los Comunes su decisión de rechazar la extradición pedida por el juez español Baltasar Garzón.

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