El gobierno busca convencer y un consenso político

El ministro Cavallo pidió "comprensión" y "apoyo" de la comunidad financiera y política. Buscan persuadir sobre beneficios del canje de títulos a menores tasas y mayores plazos.



Dadas a conocer las nuevas medidas económicas, el gobierno se aboca ahora a convencer sobre sus bondades implícitas y a construir una mínima base de consenso político que no las eche por tierra.

El ministro Cavallo, por su parte, amplió ayer los beneficios impositivos a actividades que se ven restringidas por la aplicación de "impuestos distorsivos" y subrayó que el plan de reducción de intereses de la deuda necesita de la "comprensión" y el "apoyo" de la comunidad financiera y política internacional. Sin embargo, enfatizó que "no se solicita ninguna asignación monetaria adicional a las que han sido comprometidas por los organismos financieros externos".

Convertibilidad, reforma del Estado, reactivación de la demanda, reducción de intereses y capitalización del sector productivo son los ejes que utilizó el documento para resumir el efecto buscado por cada iniciativa y detallar cómo quedan las reglas del juego después de los anuncios.

El gobierno, en tanto, lanzó su caballito de batalla para persuadir a bancos, fondos de inversión, AFJP y tenedores de bonos sobre los beneficios de un canje de títulos a menores tasas y mayores plazas, pero con mayor certeza de cobrarlos a su vencimiento.

"Quien opera en el mercado sabe que cuánto más altos son los rendimientos, más altos son los riesgos", indicó Horacio Liendo, asesor externo de Economía, al tiempo que señaló que "muchos bancos, fondos e inversores particulares prefieren mayor seguridad y menos riesgo". En consecuencia, remarcó que la determinación de decretar la conversión de la deuda pública en títulos con una tasa del 7% anual garantizados con la recaudación impositiva, "tiene que ver con la mejora en la garantía versus la rentabilidad".

Las medidas económicas dadas a conocer el jueves, tienen el objetivo de reactivar el consumo y la inversión, entre las que se destacan el canje de la deuda y una baja en los aportes previsionales a las AFJP, a cambio de una mejora en los salarios

Ayer, luego de una semana agotadora, ni Cavallo ni De la Rúa se hicieron visibles, aunque distribuyeron entre sus funcionarios las tareas explicativas de las medidas, Liendo fue uno de los designados para convencer a inversores del canje, y la ministra de Seguridad Social, Patricia Bullrich, llevará la voz cantante en la negociación con las AFJP para que bajen la comisión, y así acompañar la reducción de aportes sin que haya un impacto negativo en los ahorros jubilatorios de la gente.

Por otra parte, el titular de la DGI, Horacio Rodríguez Larreta, confió en que la moratoria impositiva, lanzada en marco de las nuevas medidas, y la "capitalización de deudas" empresarias, permitirán "a mucha gente, volver a incorporarse al sistema" impositivo. "Nosotros creemos que esto puede permitirle a mucha gente con problemas volver a incorporarse al sistema, porque además de esta moratoria, la otra alternativa que tienen (los empresarios) es capitalizar sus deudas impositivas" a través de "la entrega de sus acciones", señaló el funcionario.

Los frentes difíciles

Sin embargo, el presidente Fernando de la Rúa sabe a esta altura que el camino que lleva al inicio de la recuperación económica de la Argentina está todavía plagado de inconvenientes.

Si bien ayer el gobierno siguió cosechando apoyos

, fundamentalmente entre su ajetreado frente interno, sigue habiendo zonas difíciles para persuadir.

Una fue enfocada claramente por el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Ignacio De Mendiguren, y que corresponde al tocado mundo de las finanzas.

De Mendiguren advirtió que "es fundamental" que los distintos actores del país apoyen las medidas "para evitar un golpe de mercado" que según señaló, "se estaba intentando" desde sectores financieros que "hicieron un gran negocio en los últimos 9 años" con el endeudamiento del país.

Otra zona difícil es el Mercosur. Su socio mayor, Brasil, expresó fuertes dudas acerca de la implementación de las medidas, fundamentalmente porque no hubo un acuerdo político previo y porque el peligro del default no cesará en lo inmediato.

Por otra parte, el sector empresario brasileño consideró que Argentina tendrá problemas con la Organización Mundial de Comercio (OMC) en caso de cumplir con uno de los puntos previstos en las nuevas medidas económicas anunciadas por el gobierno, cual es el reembolso de impuestos a las exportaciones.

Y en tercer término, los gobernadores. Urgido por la inquietud generada en los organismos internacionales como en el "G-7" acerca de la falta de acuerdo con las provincias, De la Rúa buscaba dinamizar negociaciones.

Con el objetivo de "acelerar" el acuerdo con las provincias gobierno intensificó contactos con los mandatarios provinciales y estima que "este fin de semana o el lunes" podría firmarse un acuerdo en torno a la coparticipación .

El viernes, el G-7 y el FMI dejaron en claro que es fundamental un acuerdo con los gobernadores como sustento político para el plan económico.

Lo cierto es que la negociación no será fácil. El acuerdo es un desafío clave para cualquier emprendimiento de envergadura como el que pretende llevar adelante el gobierno ahora, requiere de una firma base política. Y el consenso en este país parece una utopía muy lejana. (DyN, Télam)


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