El gobierno espera que el Vaticano pase a retiro o separe a Baseotto

En la gestión de Kirchner están confiados en que el religioso abandonará el vicariato castrense




BUENOS AIRES (ABA).- El vicario castrense Antonio Baseotto, quien propuso tirar al mar al ministro de Salud Ginés González García, porque el funcionario nacional defendió la despenalización del aborto y el reparto de profilácticos a los jóvenes, será pasado a retiro u ocupará otro cargo a sugerencia del Vaticano, afirmó anoche, confiada, una alta fuente del gobierno de Néstor Kirchner.

El pedido para que Baseotto fuera separado de sus funciones fue del canciller Rafael Bielsa al nuncio apostólico Adriano Bernardini, quien no sólo admitió que el representante de la Iglesia ante las Fuerzas Armadas se había equivocado, sino que también se mostró contrariado por declaraciones del cardenal Martino, de la Santa Sede, quien justificó al vicario. Los voceros consultados por "Río Negro" insistieron en señalar al ex embajador menemista Esteban Caselli, dando sustento a Baseotto, ya que aún mantiene aceitados contactos con el Secretario de Estado del Vaticano, Angel Sodano.

Las autoridades argentinas esperan que en los próximos días se designe desde Roma un tutor a cargo del Vicariato Castrense hasta que se nombre obispo titular.

Transitoriamente, podría quedar en el puesto el obispo auxiliar Pedro Candia, pero algunos sectores del gobierno lo miran con desconfianza por su pasado militar. Es que Candia era oficial del Ejército, se retiró después de la guerra de Malvinas e ingresó al clero.

Las tareas conciliadoras, para evitar que el conflicto entre el gobierno y la Iglesia se extiendan al Vaticano, corren por cuenta del secretario de Cultos del Palacio San Martín, Guillermo Oliveri. Para suavizar la relación, Oliveri está haciendo gestiones para que el lunes próximo, en vísperas de la reunión plenaria del Episcopado Argentino, se realice una reunión entre la cúpula de la Iglesia con el jefe de gabinete, Alberto Fernández y el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Si hay acuerdos mínimos, ese encuentro sería la antesala de una visita de los obispos al presidente Kirchner.

En la Rosada, hay quienes resguardan al titular del Episcopado Jorge Bergoglio de las acusaciones del periodista Horacio Verbitzky, sobre la actuación del actual cardenal durante la dictadura militar, por la desaparición de dos curas jesuitas. "Bergoglio ya había informado a todo el Episcopado de lo que iba a salir publicado en el libro de Verbitzky. Negó todos sus dichos y esta dependencia tiene información que contradice al periodista", le dijo un funcionario de la Cancillería. Lamentó la fuente que el libro salió a la venta en momento en que las acciones de Bergoglio en el Vaticano, por la sucesión papal, "estarían subiendo". En resumen: pronto Baseotto será sacado de la escena de las discusiones, mientras el gobierno logra el cometido de que el Episcopado "no se meta" en el debate. Por ahora, predominan las reservadas señales pacificadoras.


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