El gobierno frenó un megaproyecto sobischista

Fue uno de los planes mimados del ex mandatario. Le cortó los aportes de dinero a la Confederación.



#

Sobisch inauguró la Ciudad Deportiva con bombos y platillos. Para Cabrera-Sánchez, se trató "de una cuestión de oportunismo electoral".

No hace mucho tiempo atrás el gobierno neuquino tuvo un proyecto “mimado” sobre 70 de las 127 hectáreas del barrio La Sirena. Se hablaba de una suerte de oasis del deporte, con varias canchas, pistas de todo tipo y atletas con rostros felices y satisfechos. La Ciudad Deportiva (Cidene) fue uno de los últimos planes que la administración sobischista cuidó paternalmente y que potenció, como manotazo de ahogado, cuando la carrera hacia el sillón que ocupa Cristina Fernández se transformaba en utopía.

“Hay que cuidar estas tierras de los oportunistas”, dijo el 24 de noviembre pasado el ex gobernador Jorge Sobisch cuando inauguró la Cidene en lo que fue alguna vez un polvorín del Ejército, sin saber que algunos meses después la nueva gestión provincial paralizaría el mega proyecto -al que ya se destinaron 500 mil pesos- por creer que su gestación justamente tuvo que ver con “una cuestión de oportunismo electoral, y no con una necesidad para desarrollar el deporte provincial”.

Tanto Abel Cabrera como Luis Sánchez, subsecretario y director de Deportes, confirmaron algo que se hablaba entrelenguas: el proyecto de la Cidene será freezado, que esas 127 hectáreas aún no pasaron a manos de la provincia, aunque el gobierno de Sobisch haya cedido parte de ellas a diferentes federaciones y clubes mediante contratos de comodato; y que casi todas esas instituciones terminaron “devolviendo las tierras” porque desde un inicio vieron inviable la posibilidad de invertir.

“El gobierno no tiene la tenencia definitiva de las tierras, por lo que es bastante imprudente hablar de un emprendimiento de esas características. Creo que hacer una obra fastuosa sería una complicación, porque en realidad lo correcto es realizar un replanteo de lo que necesita la provincia en materia de infraestructura deportiva, y no hacerlo por otras cuestiones que nada tienen que ver”, largó Cabrera.

Lo cierto es que, a pesar de todo, la Confederación Neuquina de Deportes recibió la primera partida de 500 mil pesos, de un total de tres, pero el gobierno decidió paralizar el decreto y los 2,7 millones restantes para los trabajos iniciales en los 27 terrenos no saldrán a la luz.

“Lo que haremos, salvo excepciones como las de los

clubes Patagonia (rugby y fútbol) y el yudo, es recuperar esas parcelas y ayudar a los clubes a mejorar la infraestructura en sus lugares de origen. Todas las entidades estuvieron de acuerdo, es más, la mayoría vino a pedir que se haga así”, explicó Sánchez.

¿Qué sucederá con aquel medio millón de pesos? La Confederación que conduce Aldo Gentili deberá hacer la rendición de los gastos, seguramente antes del llamado a elecciones para suceder al dirigente del handbol, pautado para fines de este mes.

Durante la entrevista los dos funcionarios repitieron un axioma: que las políticas deportivas “deben estar conducidas por gente del deporte”. Ambos vienen de distintos ámbitos, el voley y el fútbol, pero buscan diferenciarse del corte que le imprimió a la cartera el antecesor Fabián Mirabete, un hombre ligado a los recursos naturales.

Sin dar nombres, acusaron. Por un lado, confirmaron que la secretaría heredó una deuda de 3,2 millones de pesos, donde se encolumnan deportistas becados, líderes deportivos y proveedores, que el presupuesto será recortado hasta los 16 millones (o menos) y que “habrá un fuerte control de gestión. Se tiene que terminar con esa costumbre de que el Estado arregla todos los problemas con dinero, sin tener planificación. Hacen una bicicleteada y pretenden que nosotros le demos todo, es muy fácil ser solidario con lo que no es de uno”.

Varias de las nuevas políticas de esta gestión, casi con seguridad, acarrearán polémicas. Para el caso, los deportistas de alto rendimiento deberán buscar la forma de financiar viajes y competencias fuera del presupuesto provincial, y sólo se incluirá a los becados. “La idea es darle prioridad al deporte de base y al federado”, señalaron (ver

aparte). La otra novedad es que ya no habrá “puente” entre Deportes y las federaciones neuquinas. “La Confederación debe representar fronteras afuera de la provincia (…) Además, deberá acostumbrarse a generar sus propios fondos”, dijeron Cabrera y Sánchez.

-¿Hay rumores sobre desmanejos económicos dentro de la Confederación. Esta medida tiene que ver con eso?

– No son sospechas, a nosotros nos llegan cosas. Y no sólo tiene que ver con lo económico. Queremos tratar directamente con las federaciones para evitar las injusticias, dijo lacónico Cabrera.

-¿A qué tipo de cosas se refiere con ello?

-Mirá, si viene un proveedor a querer venderme en 200 pesos una pelota que en cualquier lado cuesta 56, yo le tengo que decir que no. Esto era una costumbre y se tiene que terminar. (MPL/SB)


Comentarios


El gobierno frenó un megaproyecto sobischista