El gobierno podría fraccionar el aumento



Poco más de 45 minutos duró la reunión que sostuvo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, con el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, en La Moneda, en el marco del diálogo entre el gobierno y autoridades de la zona, con el objetivo de buscar una solución al conflicto desatado por el anuncio del Ejecutivo del incremento de los precios del gas en la región.

Tras la reunión, el ministro confirmó que “la decisión del alza del gas ha sido adoptada por el directorio de la empresa Enap, que este gobierno ha ratificado, porque comprende los fundamentos sobre los cuales esa decisión se ha basado”.

Sin embargo, precisó que “hemos estado conversando sobre la posibilidad de fraccionar el incremento de la medida, que podría tener tiempos distintos de aplicación. Un comienzo en la fecha prevista, y luego en los meses sucesivos continuarse su aplicación. Obviamente que esto sea también acordado con el directorio de Enap, que es una empresa autónoma”.

“El gobierno está abierto a buscar medidas de mitigación, está abierto al diálogo, y en el contexto de ese diálogo, naturalmente que, si en un entendimiento de buscar mejores relaciones, se considera que es más conveniente que la medida que va a entrar en vigencia en un 100% el 1 de febrero vaya entrando en vigencia de manera gradual en los meses sucesivos, naturalmente que el gobierno ve allí una posibilidad de profundizar las conversaciones con la gente de Magallanes”, afirmó el ministro.

En ese sentido, el secretario de Estado hizo un llamado a “profundizar los caminos de diálogo, los caminos de entendimiento, de paz, para poder encontrar las soluciones a los problemas que la vida nos presenta”.

“Yo espero que esta reunión, así como otras que ha tenido el subsecretario (del Interior, Rodrigo Ubilla) en la Región de Magallanes, vayan configurando un cuadro y un escenario que permita que en los próximos días encontremos las soluciones para que todos estén conformes, para que el gobierno pueda sacar adelante las medidas que considera apropiadas y también la gente de Magallanes comprenda que este es un gobierno que tiene mucho deseo de ayudarlos, así que estoy muy contento de haber tenido esta reunión”.

Por su parte, el obispo Bastres agradeció la disponibilidad del gobierno para mantener las conversaciones, afirmando que viajó a Santiago por el día y que “he encontrado todas las puertas abiertas para el diálogo, y ver juntos cómo poder enfrentar la situación que estamos viviendo en la puntualidad de Magallanes”

En todo caso, el religioso afirmó que no asumirá el rol de “mediador” entre el gobierno y las autoridades magallánicas, pero sí enfatizó en que está disponible para facilitar algún posible entendimiento entre las partes.

“Me voy contento, con mucha esperanza”, comentó Bastres, junto con manifestar su deseo de que “a través del diálogo podemos llegar a una solución”, ya que “el espíritu de la gente de Magallanes no es la confrontación”.

latercera.com


Comentarios


El gobierno podría fraccionar el aumento