El gobierno se negó a anticiparle información a Macri

Fría recepción de Cristina al presidente electo. No habrá reuniones para la transición.



La Transición

BUENOS AIRES. “La reunión no valió la pena”. Así lo dijo anoche, disgustado, Mauricio Macri al canal de noticias TN. Se refería a su encuentro con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Olivos, en el cual sólo se llevó la información de que habrá un ministro coordinador para el traspaso, pero no tendrá acceso a las cuentas oficiales hasta el 9 de diciembre.

De la reunión no quedó ningún registro porque estuvieron prohibidas las cámaras. Estuvieron ella y él solos.

A la salida, Macri había calificado el encuentro de “reunión cordial”. Comentó que dialogaron sobre la “ceremonia de traspaso” prevista para el 10 de diciembre. “Tendremos una linda ceremonia”, dijo en un breve diálogo con los periodistas.

En un contacto con el canal de noticias TN, Macri dijo más tarde que la reunión con la presidenta no fue más allá de cuestiones protocolares. “Ella ratificó que está dispuesta a hacer la ceremonia como corresponde. A participar de la ceremonia”, dijo. “Me transmitió su felicitación personal”, completó.

Añadió que la presidenta designará un “ministro de traspaso” el 9 de diciembre, y ratificó que el encuentro se redujo al protocolo de la ceremonia del 10 de diciembre.

El lunes había transcendido que Macri llevaría a la reunión en Olivos un pedido a la presidenta saliente para que libere los cargos del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, y de la procuradora Alejandra Gils Carbó. El todavía jefe de la CABA reveló anoche que no tuvo margen para hacer ninguno de esos planteos.

Mauricio Macri ingresó minutos antes de las 19 a la residencia y 45 minutos más tarde saludó a la prensa El desorden en la calle lo obligó a volver sobre sus pasos. El equipo de comunicación de Cambiemos debió buscar un espacio donde Macri pudiera tener un diálogo con la prensa que lo aguardaba en el acceso de la calle Villate.

La sala de periodistas -inaugurada en épocas de Carlos Menem- permaneció cerrada como ocurrió en la última década. Sólo una vez la presidenta Fernández habilitó el acceso a Olivos en sus ocho años de gobierno, cuando accedió a ofrecer una promocionada conferencia de prensa en la residencia. Nunca más lo hizo.

La improvisación y la desidia de los responsables del gobierno saliente impidió un contacto razonable de una multitud de medios con el presidente electo.

Cerca de las 20 un colaborador informó que Macri había dejado la residencia por el acceso de la avenida Maipú. Primero todo pareció una situación risible. Finalmente fue un bochorno.

Macri había expresado más temprano su deseo de tener una transición “lo más cordial y coordinada posible”. “En la reunión estaremos la presidenta y yo, a solas, y será en función de que tengamos una transición lo más cordial y coordinada posible”. Los titulares de los bloques de la oposición se reunieron ayer con el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, para pedirle que no se traten temas sensibles antes de la asunción del presidente electo (ver pág. 5).

A juzgar por lo que se vio ayer, la transición además de corta, será accidentada.


Comentarios


El gobierno se negó a anticiparle información a Macri