El gran beneficio según Gatti



VIEDMA (AV).- El autor de la iniciativa, el legislador Fabián Gatti, insistió que el gran beneficio es acortar los plazos. En ese sentido, el diputado destacó “la oralidad para el proceso, a partir de la audiencia de vista de causa. Su beneficio es la celeridad, la cual ya no dependerán de los tiempos de abogados y jueces”.

Incorporó algunas estadísticas. “Desde marzo de 2002, al juzgado de Cipolletti ingresaron 5.353 expedientes pero sólo 21 no pudieron ser conciliados. Solamente 21 expedientes hubieran llegado a tener audiencia de vista de causa. ¿Es imposible tomar siete audiencias de vista de causa por año?”, se preguntó.

Así, Gatti desestimó el cálculo del Colegio de Abogados de General Roca con respecto a la cantidad de audiencias que deberían tomar los jueces, que esos profesionales la estimaron en nueve por día.

El legislador resaltó que “no es fácil convencer” a quienes “con el viejo sistema tienen todo el tiempo para hacer su trabajo” pero el problema es que así “el interés de la gente común pasa a segundo plano. La idea es que el nuevo sistema obligue a jueces y abogados a conseguir mayor celeridad y eficacia por cumplimiento y ajuste de su trabajo a la ley y no sólo por buena voluntad, que suele ser un bien muy escaso”.

Además, Gatti manifestó que el proyecto “potencia el uso de medios electrónicos y telemáticos” para “procurar despapelizar y dotar de sistemas de registro más modernos y eficaces. El beneficio concreto es nuevamente la celeridad. Además, esos mecanismos también permitirán controlar la labor de los jueces”.

Otro punto que destacó Gatti es que “establece la inmediación como principio. El juez debe tener contacto directo con las partes y dejar de estar oculto detrás de los expedientes”, pasando a “tener el rol que el proceso oral les asigna: saber exactamente de qué se trata el problema”.

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