El intendente de Huincul cerró un año de gestión en medio de la pandemia

Tras el cambio de gestión municipal, analizó las metas proyectadas y las alcanzadas.





El intendente de Plaza Huincul, Gustavo Suárez llega hoy al primer año al frente del sillón municipal, en el medio de la pandemia por coronavirus. A pesar de ello avanza, aunque más despacio, con algunos de los proyectos previstos para este año: como la pavimentación y dotación de servicios esenciales en el sur del ejido urbano. En el medio, debió lidiar para intentar equilibrar las cuentas y llegar, a esta etapa, con una administración “ordenada” como la catalogó.

El jefe comunal huinculense estuvo seis de los doce meses de gestión, en pandemia de coronavirus. Pero antes, debió afrontar un vendaval que voló el techo de más de 80 casas, derribó centenares de árboles, y un temporal de nieve intensa que afectó a las familias más vulnerables. En este último tramo, se le sumó la toma de terrenos de varias familias, como hacía tiempo no ocurría.

“Tengo una sensación amarga, en el sentido que muchas cuestiones que podrían estar concretadas, se pospusieron”, señaló al evaluar el primer año de gestión. El atraso más fuerte que evalúa es el de la obra pública, pero aunque a paso más lento, de todos modos, hay propuestas. En este sentido, se hará el asfalto en el barrio Universitario, sobre la avenida Benito Pérez, entre 9 de Julio y hasta avenida Cutral Co. Aunque antes, en el Centenario se debieron ejecutar unas ocho cuadras de red de agua.

Intendente Gustavo Suárez (Fotos de gentileza)

“La idea es llegar al sur de la ciudad con todos los servicios porque esa es la zona, donde estará el desarrollo urbano y el crecimiento”, describió el jefe comunal.

Otro de los ítems para avanzar, era el de activar el mercado laboral a través de la obra civil. Sin embargo, todo se retrasó como consecuencia de la pandemia. De igual modo hubo tareas que se hicieron, a partir del Instituto Municipal de la Vivienda. Se gestionaron los créditos para la reparación de los techos que se volaron en el temporal, y se entregaron viviendas sociales (ocho) para las familias más necesitadas.

A la vez, se mantienen las gestiones para la construcción de casas pero a través de cooperativas o gremios, como los judiciales, por ejemplo.

La regularización de los terrenos es una de las tareas que lo tiene ocupado en estos días. El intendente Suárez especificó que las personas que toman tendrán causa judicial, porque no es legal hacerlo. “Recuperamos más de 100 terrenos y entregamos otros tantos. Ocurre que el proceso interno de ordenamiento es lento”, indicó.

En este sentido, mencionó que la ayuda de los concejales que actualizaron la norma ahora vigente, busca evitar la venta de los lotes con apenas algunas mejoras. “Hoy el tema se regularizó y se normalizó bastante”, aclaró. Aunque el déficit de viviendas sigue siendo alto y lo ubica en el orden de las 1.500.

En cuanto a las arcas municipales, Suárez señaló que los primeros meses de la pandemia, desde abril hasta agosto, fueron los peores. “La padecimos bastante porque no hubo ingresos entre 25 a 35 millones de pesos por la coparticipación que ingresa desde provincia y por las del ente ENIM”, consideró.

Y recordó que se demoraron un mes en pagar los sueldos, “a pesar de todo pagamos el aguinaldo entero, no en cuotas. Nos sirvió para ordenarnos en los números y en el orden de funcionamiento”. Explicó que estos meses también permitieron asentarse y conformarse como “un buen equipo de trabajo y trabajar ordenados”.

Finalmente, el intendente de Plaza Huincul pidió a todos los vecinos un esfuerzo más para evitar que se sature el sistema de salud. “El cuidado sigue siendo quedarnos en casa. No hay que responsabilizar a terceros cuando tenemos que cuidarnos nosotros mismos”, concluyó.


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