“El kirchnerismo se fue chavizando”

El ex ministro de Economía señaló que Kirchner “excedió las fronteras del justicialismo”. Afirmó que, por la naturaleza de los K, es imposible pensar en realizar internas partidarias. Dijo que Duhalde está tratando de recomponer el partido hacia “el centro”.





BUENOS AIRES (ABA).- El ex candidato presidencial Roberto Lavagna, afirmó que el kirchnerismo y el justicialismo “son cosas distintas”, pues el primero “se volcó a la izquierda, se fue chavizando”, mientras que el segundo, donde ubicó a Eduardo Duhalde, “está tratando de recomponer hacia el centro del espectro político que –subrayó– “es la posición natural del peronismo”.

Encuadrado en el peronismo no K, Lavagna señaló que “no están dadas las condiciones mínimas” para que haya una sola elección interna en el PJ y ejemplificó con la reciente reprimenda de Néstor Kirchner a Daniel Scioli, para fundamentar en un reportaje con “Río Negro”que el gobierno se maneja “con verticalismo” y respondiendo “a la voluntad de una persona extrema”.

A fin del año pasado usted señaló que tanto en el peronismo como en el radicalismo se estaban viviendo estados de “efervescencia”. ¿En qué quedaron?

–Se avanzó. En el radicalismo, hubo internas en la provincia de Buenos Aires y ganó (Ricardo) Alfonsín. Es un buen indicio que los partidos dejen que se expresen sus afiliados. La sensación era que (Julio) Cobos era número puesto ¿Por qué? Se pronunció la gente y el resultado no fue el que muchos pensaban. En los últimos días, hubo un acuerdo de Cobos con Alfonsín.

–¿Y por el lado del PJ?

–También hubo un acuerdo metodológico entre los cuatro candidatos acerca de cómo llegar hasta el final. Ante un kirchnerismo cada vez más cerrado, más dependiente de la voluntad de una o dos personas, que quienes se presenten como alternativas vayan orientando el rumbo, es favorable.

–¿La lentitud y la proliferación de nombres no les juega en contra?

–No. Lo grave es cuando no hay candidatos o son de plástico y van a los programas cómicos para conseguir votos.

–¿Está confusión no le otorga una ventaja a los Kirchner?

–Si hubiese un candidato obvio o determinante, se resolvería rápido, pero cuando no es así, lo mejor, sin dramatizar, es que las partes se vayan poniendo de acuerdo. No hay que hacer tremendismos con este tema.

El radicalismo debate orgánicamente, pero en el peronismo…

–(interrumpe) …una cosa es el justicialismo y otra el kirchnerismo. El kirchnerismo es otra historia. Se volcó hacia la izquierda, se fue chavizando. Entonces, que siga su camino. Nosotros trataremos de que el PJ se recomponga en una posición más de centro, que es la posición natural del peronismo.

–No queda claro si van por dentro o por fuera…

–El kirchnerismo no fijó hasta ahora reglas mínimas claras para competir todos juntos en una interna. Sería lo deseable. Pero esas pautas no existen. El tiempo pasa y no se ve voluntad en ese sentido. Al revés, el reciente suceso con (Daniel) Scioli, demuestra que todo tiene que ser con verticalismo atendiendo la voluntad de una persona extrema. El kirchnerismo hará lo que tenga que hacer y el Justicialismo lo suyo.

–¿Ignora que en el kirchnerismo hay fuerzas peronistas?

–Sin duda, pero quien conduce ha excedido las fronteras del justicialismo. Si quienes son conducidos se dejan conducir por ese camino… aunque… reconozco que hay coincidencias de intereses con el kirchnerismo.

–Da la impresión de que el kirchnerismo estaba peor en diciembre que hoy. ¿Le cabe alguna responsabilidad a la oposición?

–Nunca dije que el kirchnerismo estuviese terminado. Después del 28 de junio (de 2009) advertí que seguía teniendo capacidad política y muchos recursos. La economía recuperó este año lo que perdió el pasado y eso lo ayuda. Parte de la oposición se equivocó y festejó como si hubiese ganado el gobierno.

–Parlamentariamente, ¿qué logró la oposición?

–Pocas cosas. No sabía donde estaba parada el 28 de junio. No logró sacar ninguna ley. Sin embargo, tuvo efectividad cuando contó con el acompañamiento de la sociedad, cuanto más no sea silencioso. Y el Ejecutivo registró un enorme costo político: se vio obligado a dar un aumento mayor a los jubilados, aunque no el 82 por ciento móvil; el aporte a la niñez en estado de pobreza y a plegarse en el tema de la salidera bancaria. Por acá debe seguir insistiendo la oposición.

Archivo

ENTREVISTA: ROBERTO LAVAGNA

Arnaldo Paganetti

arnaldopaganetti@rionegro.com.ar

“Una cosa es el justicialismo y otra el kirchnerismo”, aclaró Lavagna. Dijo que el sector de K se volcó “a la izquierda”.


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