El ‘Lobo’ devoró a un dormido ‘Cipo’

Gimnasia también se aprovechó de su mal momento. A los cinco minutos ya le ganaba 2-0 y después reguló el partido.




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SAN SALVADOR DE JUJUY (Especial).- Está claro que para Cipolletti todo resulta doblemente difícil. Pero si a ello se agrega que es el propio equipo el que les hace fácil las cosas a los demás, realmente está en un problema serio.

Además de jugar en un complicado escenario, el equipo albinegro salió dormido desde los vestuarios y a los cinco minutos del encuentro ya perdía por dos goles. Demasiadas ventajas para alguien que viene mal.

Y al final, todo terminó como debía ser: Gimnasia y Esgrima de Jujuy lo goleó por 4 a 0 en el encuentro correspondiente a la tercera fecha de la ronda de las revanchas del torneo de la Primera B Nac ional.

Los espacios que en el comienzo mismo del partido dejó Cipolletti para que se movieran los delanteros jujeños fue lapidaria. A los cuatro, el “Pirata” Adrián Czornomaz recibió abslutamente libre de marcas y no dudó en batir por primera vez a Serrano.

Pero eso no fue todo. Un minuto más tarde Cipolletti seguía de siesta y por lo tanto no advirtió la soledad de Sartori en el borde del área para recibir el rechazo de un tiro de esquina. Le pegó, y a cobrar. Dos a cero, todo estaba dicho.

Conociendo de la campaña de este equipo y sabiendo de sus necesidades, fue lógico imaginar que sólo un milagro podría cambiar el destino del resultado final del partido.

Pero los milagros son eso; ocurren cada millones de años y ayer no era precisamente el día. Por lo tanto, todo transcurrió de acuerdo a lo imaginable.

A partir del segundo gol el “Lobo” bajó el ritmo. Se dio cuenta que manejando la cosa a medio acelerador ya estaba.

Cravero, Ruscitto y Comelles le dieron circulación a la pelota, la firmeza de Casartelli y Biasotto alcanzó para contener los tibios intentos albinegros y todo se acható, ocurrió del modo que los locales propusieron.

A pesar de todo, el “ruso” Homann no le quitó el cuerpo a la responsabilidad y empujó a sus compañeros para intentar al menos descontar.

Matías Urbano primero, Víctor Godoy luego y finalmente Matías Bochio tuvieron la ocasión de descontar pero no acertaron a la hora del tiro final.

Entonces, cansado de la inoperancia de su rival, Gimnasia volvió a apretar el acelerador sobre el final de la etapa y otra vez Czornomaz ante la mirada de los defensores no tuvo inconvenientes en volver a batir a Serrano.

Los ingresos de Rodrigo San Martín y Marcos Pereyra para jugar el complemento le dieron mayor solidez al equipo de Rodríguez. Planteó el partido en la mitad de la cancha y fue más agresivo. Sin embargo, allí Cipolletti volvió a encontrar otro escollo que fue el arquero Coronel.

Cuando parecía que el partido se iría con el 3-0 puesto, el recién ingresado Alenadro González no quiso estar ausente en el marcador y selló la cosa con el lapidario 4 a 0.

Más allá de los resultados negativos, existe alguna presunción, y en este caso se está generalizando, que los pocos dirigentes de Cipolletti que intentar llevar esto adelante no tendrían los brazos arriba. (ver aparte).

Es que la soledad en que se movió el plantel, la falta de respaldo desde algunos sectores además de los problemas económicos que se avecinan, dan lugar a pensar en un futuro realmente negro.


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