El malestar en la escuela enferma a los maestros



No escapan a las angustias, estrés, cefaleas y úlceras.

CINCO SALTOS (ACS).- El docente acumula varios factores propios de su actividad que pueden enfermarlo psíquica y físicamente. Empezar a hablar de síntomas profesionales comunes de la labor educativa es la propuesta de capacitación y ayuda que organizaron entidades sindicales junto a especialistas en psicología. Dos profesionales de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, Marité Collazo y Manuel Liss, están al frente del curso regional que comenzó anteayer en esta ciudad.

La primera definición que dieron fue sobre qué es el malestar docente. Es básicamente “una problemática que empieza a aparecer en el quehacer cotidiano de la actividad”. La sintomatología puede ser física “con dolores de cabeza hasta úlceras o cardíacos” pero también psíquica, con “angustia permanente o hasta suicidios que son casos extremos”, en los que también juegan componentes personales, explicó Collazo.

El malestar es “un dolor, un padecimiento en la función”. Las causas son variables y recién empiezan analizarse justamente “en conjunto con los mismos docentes”. Liss insistió en que se trata de una “problemática” que también podría “llamarse malestar en este caso en la escuela pero cada profesión tiene la suya”.

Entre las “muchas razones que provocan el padecimiento” están las variables “individuales” que hacen a cada uno. Pero hay un marco común que lo da el contexto laboral “con la incertidumbre general que se vive o el problema salarial” y la carga que traen los alumnos a la escuela desde su casa.

El maestro “no es una isla, la problemática los alcanza a todos, algunos lo sentirán más, otros menos, pero produce efectos en la institución escolar y en el mismo docente”, dijo Liss.

Collazo señaló que “hubo un cambio en el imaginario social respecto del rol que ocupa el docente”. La profesión “está descalificada porque tiene que ver con algo más general que es la educación, el maestro siente que no tiene posibilidades de trabajo, económicas o de ascenso social que tenía en otro momento”.

Desde los lugares “de poder” se tradujo que “el problema” de la descalificación de la actividad está “en el docente, se les carga la incapacidad para todo, no sabe de violencia o de SIDA y para cada cosa tiene que hacer un curso”.

El lugar del maestro “es valioso desde lo aglutinante, a él va el chico, los padres” en medio de “un doble discurso desde el poder que dice que la educación es la llave del futuro pero cuando se llevan a la práctica políticas educativas no es así”.

Los cursos en Río Negro ya fueron dictados en Capital Federal y en Colón, Entre Ríos. En el ámbito capitalino “hay sectores donde el maestro deja de ser un vehículo de trasmisión de conocimientos porque los chicos van a la escuela nada más que para comer”.

Un curso que puede ayudar a esclarecer

CINCO SALTOS (ACS).- El curso-taller denominado Malestar en la Escuela comenzó anteayer en esta ciudad. Al frente se encuentran psicólogos que analizan con los maestros como los afecta psíquica y físicamente la actividad que desarrollan. El plan de estudios contempla tres módulos y un cuarto para evaluación. Los temas de cada uno son Subjetividad y deseo en la tarea docente, Vínculos y relaciones, red vincular familiar y Trabajo y Escuela.

El curso se dicta en dos sedes de la provincia. Para la zona atlántica la sede es Viedma y para el Alto Valle el asiento es el local de Unter en Cinco Saltos. En la capital rionegrina empezarán el próximo 18 y 19 de mayo.

Cada encuentro mensual dura dos días. El día viernes se trabaja “desde lo teórico, vertiendo algunos de los conceptos psicoanalíticos” para poder “el sábado reflexionar sobre la función docente”.

El abordaje tiene componentes del psicoanálisis “donde hay conceptos como transferencia, identificación, leyes de funcionamiento psíquico, lo ideal, lo real”. La lectura desde el enfoque psicoanalítico se aplica “después con el ejercicio de la función”.

No hay recetas, sólo caminos

El docente viene siendo “increpado en el último tiempo como el que no cumple con su función específica por falta de conocimientos técnicos o capacitación”. Una de las respuestas “que se ha empezado a encontrar” es una problemática que denominado “malestar docente”. Las expresiones se dan desde lo psíquico y lo biológico que en conjunto determina un terreno que recién se empieza a explorar para encontrar vías de solución, según indicaron los especialistas en Cinco Saltos.

Al respecto, desarrollaron la preparación para ser docente. “Se mantiene como hegemónico al docente desde un lugar como el que tiene el imaginario social que no tiene necesidades, que educa y nada mas, que lo hace sólo por un acto de amor y no como un trabajo”.

En resumen el estudiante se prepara para cumplir una tarea “idealizada” pero en la práctica “queda un lugar menospreciado”. El conflicto “inevitable” cuando “se encuentra con que también tiene que cubrir baches sociales” que le corresponde a otros sectores.

El ideal “es bueno” para mejorar, dice Liss, pero si la brecha para llegar a él se agranda, “la frustración también”. Y la sensación “enferma”. Para las soluciones no “hay recetas”, sino caminos. ¿Los más comunes? “El de participar, salir de lo individual, pensar, dejar de encerrarse sin compartir que no se da más, porque hay otros a los que les pasa lo mismo”.

Alertan sobre aumento de los trastornos psicológicos entre los niños

Cada vez más niños y adolescentes sufren problemas psíquicos o psicológicos que a menudo escapan a la mirada de los adultos, según datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en ocasión de la Jornada Internacional de la Salud Mental celebrada estos días en Roma, Italia.

Según la OMS, el 12,5 por ciento de los niños sufre disturbios mentales clínicamente significativos y el 20 por ciento de los adolescentes sufre problemas mentales de leves a graves.

Excluyendo los retrasos mentales y los problemas de aprendizaje, sufren trastornos psíquicos el 8 por ciento de los niños de uno a seis años; el 12 por ciento de los niños de 6 a 12 años; el 15 por ciento de los niños de 12 a 13 años, y el 16 por ciento de los adolescentes de 13 a 18 años.

Para los expertos de la organización, en el 2020 las patologías neurosiquiátricas infantiles estarán entre las primeras cinco causas de discapacidad, enfermedad y muerte de los niños.

Junto con la difusión del informe, un congreso organizado en Roma por el Proyecto Nacional Salud Mental trazó un panorama de los problemas mentales infantiles que difiere ampliamente del mito de la infancia feliz y despreocupada.

La importancia de prevenir

Ansiedad, anorexia, depresión, síndrome obsesivo-compulsivo, problemas de atención y comportamientos agresivos se manifiestan con gran precocidad, subrayaron los participantes en el congreso.

Frecuentemente, las familias y la escuela no saben reconocer signos de problemáticas que, tratadas a tiempo, podrían ser curadas. Los expertos hicieron hincapié en que las disfunciones mentales, y en particular las de los niños, aún están rodeados de prejuicios, miedo e ignorancia, hechos que impiden su identificación y prevención.

Las tres cuartas partes de los adultos con problemas mentales, agregaron, tuvieron problemas anteriormente: es decir, un adulto enfermo fue, en la mayoría de los casos, un niño enfermo.

Por su parte la OMS afirmó que en la mayor parte de los países los recursos destinados a la salud mental no son suficientes, mientras en el 40 por ciento de las naciones no existe política alguna al respecto.

Rusia registra un triste récord al respecto: 50 millones de personas, más del 30 por ciento de la población, sufre desórdenes nerviosos y mentales, y estos datos van en aumento sobre todo entre los niños y adolescentes.

En Estados Unidos, entre el 5 y el 9 por ciento de los niños de entre 9 y 17 años presenta graves disturbios emotivos, y el 3 por ciento de los niños, además del 8 por ciento de los adolescentes, sufre depresión.


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