El médico trucho es un estudiante frustrado

Es Claudio Caylá, de Senillosa. Engañó a sus vecinos y a su familia de estar a punto de terminar la carrera. El intendente le prestaba plata para poder viajar

NEUQUEN (AN).- El falso médico que atendió en el hospital Castro Rendón es un muchacho de Senillosa que durante los últimos años convenció a su familia y vecinos de estar a punto de terminar la carrera. La actuación fue tan real y convincente que hasta el propio intendente de Senillosa, Raúl Bettiga, admitió haberlo ayudado económicamente para que afronte pasajes, compra de equipamiento e incluso el pago de una matrícula.

Según lo que pudo establecer este diario, el sujeto -que está siendo buscado por la Policía- no mintió en cuanto a su identidad: se llama Claudio Caylá, tal cual lo indicaban los dos sellos profesionales que usaba para atender pacientes en el Castro Rendón.

"No lo puedo creer, conozco a este chico desde hace mucho tiempo, es hijo de una muy conocida familia de trabajadores rurales que han hecho un gran esfuerzo para que el chico afronte la carrera, bueno...yo en todo momento creí que estaba estudiando medicina", sostuvo Bettiga en diálogo con "Río Negro".

La denuncia sobre el falso médico la hizo pública el viernes el director del hospital Castro Rendón de esta ciudad, José Pino Russo, quien admitió que durante diez días Caylá atendió a varios pacientes que localizaba en los pasillos del nosocomio.

El médico trucho ubicaba algún consultorio vacío, revisaba, diagnosticaba y hasta recetaba medicamentos genéricos, con letra legible.

Para las autoridades del hospital la situación se dio sólo este mes y el fracaso de los controles tuvo mucho que ver con el desembarco de los médicos que llegan a cumplir con la residencia. Demasiadas caras nuevas en un lugar donde se mueve medio millar de profesionales fue el atenuante de las autoridades de Salud.

Sin embargo, el intendente de Senillosa y otras fuentes consultadas por este diario aseguraron que la situación es de larga data. "El año pasado yo me lo encontré en el Castro Rendón, me saludó y me contó que estaba por terminar la carrera, me puso contento verlo con la ropa de médico y trabajando. Para mí era como un gran ejemplo para todos", contó Bettiga para quien no caben dudas d que la puesta en escena de Caylá comenzó hace mucho pero mucho tiempo.

Russo por su parte, dijo que la información le llegó en los últimos días y que en el hospital actuaron de inmediato.

Caylá tiene 23 años, es rubio de cabello rizado y vive en una chacra a unos tres kilómetros del radio urbano de Senillosa en la cual trabajan sus padres. Casi todos los días caminaba tres kilómetros para tomar el colectivo en el pueblo y desde allí viajaba a Neuquén. "El decía que estudiaba en la facultad (escuela) de Medicina de Cipolletti y más de una vez, aún antes de ser intendente, lo ayudé con dinero para pasajes o para pagar la matrícula. La última vez me dijo que le faltaban sólo algunas materias...la verdad que no lo puedo creer", agregó el jefe comunal.

Caylá fue denunciado por ejercicio ilegal de la medicina aunque su caso tiene atenuantes. "No estafó, quiero decir no cobraba por atender a la gente, y no recetó nada peligroso, por lo menos hasta lo que hemos visto hasta ahora, pobre la familia de este chico y pobres los pacientes", se lamentó Russo.

Otros vecinos de Senillosa consultados admitieron estar al tanto del caso y sólo uno reveló que sospechaba de Caylá.

La investigación por el paradero de Caylá está en manos de la comisaría Primera de esta ciudad. Según contó Russo, la alarma se encendió cuando el falso médico se presentó en el área de Estadística a pedir la historia clínica de cinco pacientes, una facultad reservada sólo a los profesionales que atienden algún consultorio. La sospecha de la responsable del área llevó a una reunión con el director del hospital ante quien Caylá se defendió con todo tipo de argumentos. Después desapareció.


Comentarios


El médico trucho es un estudiante frustrado