El mejor final para ir en busca del título

Argentina le ganó a Brasil cuando se jugaba tiempo adicional.

Hacer el gol de la victoria frente a Brasil en tiempo de descuento es el sueño de todo jugador argentino. Y ayer Pablo Zabaletta lo consiguió, asegurando nada menos que el pase a la final del Mundial sub 20. El sábado definirá el torneo con Nigeria.

Como viene ocurriendo a lo largo de todo el torneo, el fútbol albiceleste salió casi exclusivamente de la zurda de Lionel Messi, que fue quien abrió la cuenta a poco de iniciado el partido. A partir de ahí Argentina cedió la iniciativa hasta que Brasil, con muy poco, le terminó empatando. Fue como el sonido del despertador. Fue como si los chicos argentinos se acordaran de jugar y en los últimos 15 minutos mostraron lo mejor. Otra vez parecía que el partido continuaría en el alargue y otra vez se resolvió en tiempo extra en favor del equipo albiceleste gracias a una jugada de Messi que culminó Zabaleta casi desde el punto penal.

El primer susto del partido lo pasó Argentina y fue el único por mucho tiempo. A los 3 Roberto sacó un derechazo a la salida de un tiro libre que fue bien controlado por Ustari cuando se metía al lado del palo.

Argentina estaba casi como un espectador, esperando agarrar la pelota y en la primera oportunidad que tuvo, facturó. Torres robó en la salida de los brasileños y le dio la pelota a Messi. El talentoso juvenil del Barcelona (que tiene una cláusula de recisión de contrato de ¡150 millones de dólares!) pasó como

postes a dos rivales y metió un zurdazo que se clavó en el ángulo.

Habían pasado sólo seis minutos, Messi había hecho lo suyo y Argentina ya estaba arriba en el marcador. Quizás eso le jugó en contra porque se desentendió del juego y le dejó la iniciativa a un Brasil que tuvo el dominio de la pelota pero no supo qué hacer con ella.

Sin jugadores desequilibrante, la «verdeamarelha» se fue desdibujando en su propia inoperancia. La consecuencia: un partido al borde del aburrimiento, con escasas situaciones de gol.

Lo del segundo tiempo fue más de lo mismo. Brasil apenas llegando desde algún tiro libre y Argentina tratando de explotar el contragolpe o esperando que Messi frotara la lámpara.

La igualdad llegó cuando el reloj merodeaba la media hora del complemento. Renato se le escapó a Zabaleta y peinó para atrás un tiro libre que llegó desde la izquierda.

Fue el despertar argentino. Gago asumió más responsabilidades en el juego y Agüero le dio más frescura al ataque. Eso sumado a Messi dentro de la cancha era suficiente para buscar la victoria. Victoria que llegó cuando se jugaba el tercer minuto adicional en una jugada que arrancó de un lateral que hizo Cardozo y que cayó en el hombre indicado: Messi. Tomó la pelota por izquierda, llegó hasta el fondo y mandó el centro atrás. Primero no pudo Agüero, pero más atrás entró Zabaleta para desatar un festejo por partida doble: triunfo sobre Brasil y clasificación a la final del Mundial. (AC)

El crack de los millones

Uno. «El que haga el gol, gana», había anticipado Pablo Zabaleta. Un vaticinio que estuvo muy cerca de cumplirse. Argentina encontró el gol demasiado temprano, a los seis minutos, tras una genialidad de Lionel Messi. El partido estaba abierto mucho antes de lo que habían imaginado todos. Recién setenta minutos después pudo empatar Brasil en el único descuido defensivo argentino, pero que no cometió ningún defensor: a Renato se le escapó a Zabaleta, volante por derecha. Y cuando se jugaban dos de descuento,él mismo marcó el segundo, el de la clasificación. Argentina debió haber ganado con aquel gol del crack de Barcelona, pero el de San Lorenzo corrigió a tiempo su falla defensiva.

Dos. Un gol convertido tan temprano en el partido no da tiempo para modificar la táctica, pero sí altera la actitud de los futbolistas ante un juego que imaginaron 0-0 bastante más allá del minuto seis. Ferraro lo había pensado con un 4-4- 1-1, pero con bemoles. Una zaga prolija y efectiva: Paletta-Cabral y dos laterales que ayer proyectaron poco y defendieron mucho. Doble cinco: Torres-Gago, donde el de Racing fue pico y pala, y el de Boca, lienzo y pincel. A la izquierda, Cardozo, y a la derecha, Zabaleta. Y arriba, Oberman, por adentro y por afuera, incansable. Ayer Gago fue el primer vértice de las triangulaciones argentinas del mediocampo en adelante. Por izquierda, con Cardozo y Messi. Por derecha con Zabaleta y Messi. Siempre Messi.

Tres. Lionel Messi es el mejor jugador del Mundial. Hablar de su juego sería adjetivar hasta la redundancia. Mejor, este dato: horas antes de saltar a la cancha para jugar con Brasil, Messi y un emisario del Barcelona que viajó especialmente, acordaron un contrato hasta 2010 y una cláusula de rescisión de 150 millones de euros, la misma cifra de Ronaldinho y Eto'o.

Ferraro: «salió lo que pensábamos»

Francisco Ferraro era un compendio de contrastes después de la doble satisfacción de eliminar a Brasil y avanzar a la final del Mundial. Por una parte se alegró por el agónico 2-1 y por otra trató de evitar llevarse por el entusiasmo cuando todavía falta el último capítulo. «Salió lo que pensábamos», dijo el técnico minutos después del partido que lo clasificó para buscar el pentacampeonato a nivel juvenil, lo que desequilibraría la paridad entre los dos equipos e cuanto a títulos. «Uno lo pensó», agregó hablando en tercera persona, «y teóricamente cree que va a salir».

«Salió lo que habíamos pensado y lo que debíamos hacer», sintetizó.

Luego explicó que «quisimos presionarlos y quitarles la pelota y los jugadores lo llevaron muy bien a la práctica. El equipo jugó con aplomo». Pero reconoció que «fue una victoria muy dura y muy merecida». Asimismo, dijo que «soy el responsable. Pero Dios me ayuda».

«En el entretiempo les dije a los muchachos que estábamos a 45 minutos de jugar una final», afirmó. Pero trató de mitigar el entusiasmo que se le notaba más que nunca insistiendo en que «todavía no se ha ganado nada», como para evitar que la confianza excesiva haga que Argentina baje los brazos cuando le falta el examen decisivo el sábado, contra Nigeria.

«Esto hay que festejarlo con mucho mucho equilibrio, con los pies sobre la tierra'', advirtió.

Pequeñas águilas goleadoras

El seleccionado de Nigeria será el rival del argentino el próximo sábado en la final del Mundial Sub 20.

Las 'pequeñas águilas verdes' golearon ayer a Marruecos por 3 a 0 en la ciudad de Kerkrade y lograron el otro lugar de la final del sábado.

Los nigerianos resultaron demasiado para el elenco marroquí, que se había erigido en una de las sorpresas del certamen, tras eliminar a Italia, a través de la vía de los penales, en cotejo de cuartos de final.

En el primer período, Nigeria (que había dejado en el camino al local Holanda, también desde los doce pasos) se pusieron en ventaja a través de un remate de Taye Taiwo, a los 34 minutos. Y en el segundo tiempo, los dirigidos por Samson Siasia (mundialista en Estados Unidos 1994) ampliaron la diferencia con sendas conquistas de Olubayo Adefemi (a los 25) y Chinedu Ogbuke (30).

De esta manera, Nigeria (sin títulos mundiales en el historial de la categoría) buscará la gloria el sábado cuando enfrente a la Argentina, en la ciudad de Utrecht, en partido a jugarse en el estadio Galgenwaard desde las 15.30.

Previamente se medirán los seleccionados de Brasil y Marruecos. (Télam)

Con la sinceridad de un chico

Lionel Messi, la gran figura argentina y candidato a ser el mejor jugador del Mundial, no podía evitar una sonrisa de oreja a oreja. «Estoy muy contento, muy alegre y disfrutando del momento'', afirmó. Luego agregó: «Siempre es lindo ganarle a Brasil».

Con sus flamantes 18 años (los cumplió el viernes pasado), el mediocampista del Barcelona dijo que «fue un partido muy disputado, muy lindo y por suerte lo pudimos sacar al final». Cuando se le preguntó por qué Argentina sufría tanto para ganar, como le ocurrió contra Colombia en octavos de final cuando se impuso también con un gol segundos antes del pitazo final, respondió que «el nuestro es un equipo que parece que no le gusta el alargue».

Messi anotó el gol con que Argentina se puso en ventaja, luego de triangular con Juan Manuel Torres y sacar un cañonazo de zurda que se coló en el ángulo izquierdo y luego elaboró la jugada para el 2-1 de Zabaleta. «Se nos está dando el gol y esperamos que en la final también podamos lograrlo'', agregó.

Sobre el partido del sábado, dijo: «tenemos muchas ganas, muchas ilusiones. (AP)

Weber: «Juegan feo»

«La Argentina no merecía el resultado». Con esta contundente declaración, el técnico brasileño Rene Weber resumió su sentir en torno a la victoria argentina por 2-1.

Molesto con el arbitraje, Weber indicó que la Argentina implantó un estilo desagradable, cometió muchas faltas y, como buen cazador, esperó el momento apropiado para su ataque.

«Estoy frustrado, porque el gol llegó sorpresivamente, no porque la Argentina haya dominado el partido», comentó Weber. «La Argentina cometió muchas faltas, y sólo recibió una tarjeta amarilla. Nosotros tuvimos mucha más posesión del balón», sentenció. «No fue un gran partido, porque la Argentina no jugó un gran fútbol. Juega feo.»

Indicó que la técnica de los albicelestes era «cometer faltas y esperar. No se desgastan».

También se quejó de que el árbitro suizo Massimo Busacca no sacó amarillas a los argentinos que tocaron la pelota después de detenida la jugada, como dispone una regla experimental de la FIFA implantada en el mundial juvenil, algo que sí ocurrió con Zabaleta. (AP)


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