El MPN marca el ritmo



A poco más de dos años de haber asumido el gobierno provincial, la administración de Jorge Sapag reúne la aprobación de algo más de la mitad de la población. Por su parte, el Gobernador se ubica como el dirigente político mejor evaluado en la Provincia, superando incluso a dirigentes nacionales como Ricardo Alfonsín y Cristina Kirchner. Estos y otros datos se desprenden del sondeo de opinión pública realizado en exclusiva por Poliarquía Consultores en Neuquén para “Río Negro”. De cara a las elecciones del año próximo, los datos arrojados por la encuesta muestran un escenario cómodo para el oficialismo provincial. En efecto, a los altos niveles de aprobación cosechados por Sapag y su gobierno, se les suma la buena imagen de la vicegobernadora Ana Pechen, quien cuenta con una imagen pública apenas inferior a la de su jefe político. Además, Sapag cuenta con el piso y techo electoral más alto entre los potenciales candidatos a gobernador incluidos en el sondeo. A nivel general, los neuquinos evalúan la situación actual de la provincia de forma más optimista que la situación del país. Además, un 44% de la población se manifiesta confiado en que la situación provincial mejorará el año próximo, frente al 32% que dice que se mantendrá igual y el 15% que cree que empeorará. Estos datos parecen ser en buena medida explicativos del alto apoyo recibido por el Gobernador y su gestión. En el campo de la oposición, Horacio Quiroga aparece como el dirigente que mejor imagen positiva e intención de voto reúne, superando incluso a Martín Farizano, quien hace apenas unas pocas semanas se impuso en la compulsa interna del radicalismo para dilucidar el candidato del espacio para las elecciones a gobernador de 2011. Como en la vecina Río Negro, los radicales podrían contar con un importante aliciente si Ricardo Alfonsín, el dirigente nacional mejor evaluado en la provincia, lograse trasladar a los candidatos locales parte de la adhesión que cosecha, principalmente en los sectores medios de la sociedad. Sin embargo, hasta el momento Farizano se ha mostrado más próximo a la vertiente kirchnerista del partido que al sector encabezado por Alfonsín. Algo más relegado en la consideración aparece el kirchnerista Oscar Parrilli, quien si bien está lejos de reunir la aprobación pública que concitan dirigentes como Sapag o Quiroga, podría beneficiarse del apoyo del gobierno nacional si decidiera en 2011 competir por la gobernación. En efecto, el kirchnerismo más puro aspira a que De Vido, Pichetto y Parrilli encabecen la avanzada kirchnerista en la Patagonia. En un escenario como este, todo parece indicar que el pulso de la próxima campaña electoral estará signado por un oficialismo ocupando el centro de la escena -no en vano el MPN ha ganado todas las elecciones a gobernador desde 1983- y dos potenciales retadores: radicales y peronistas. El desdoblamiento de las elecciones provinciales, que según anunció el Gobernador serán convocadas en forma separada a la fecha que fije el Gobierno de Cristina de Kirchner para las presidenciales, apunta a privar a sus competidores del virtual impulso que una nacionalización de la elección podría imprimirles. Para Sapag también es importante el frente interno. De la animada vida partidaria del MPN han surgido dos aspirantes a la candidatura a gobernador: el ex mandatario Jorge Sobisch, quien sin embargo cosecha todavía un alto nivel de rechazo en amplios sectores de la sociedad, y el diputado José Brillo, quien posee el tercer techo electoral más alto tras Sapag y Quiroga. Así las cosas, Sapag deberá superar dos escollos -uno interno y otro externo- si quiere mantener el gobierno provincial en 2011. El camino es largo, pero a un año de las elecciones los datos de opinión pública parecen impulsar su candidatura. (*) Politólogo y Analista Senior de Poliarquía Consultores

Nicolás Solari (*)

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