El multifacético MPN

NEUQUÉN



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Aun cuando ninguno formalizó su precandidatura ni se fijó fecha para la interna del Movimiento Popular Neuquino (MPN), Jorge Sapag y Jorge Sobisch ya enfrentan una carrera contrarreloj en la que será una decisiva puja por el poder en la provincia para el período 2011-2015. El armado del calendario electoral del año próximo es una partida de ajedrez en la que, como ya se ha dicho en otras ocasiones, cada Jorge tiene una ficha para mover: el ex gobernador debe convocar a internas y el actual, fijar las elecciones generales. Ésta es una decisión estratégica que se intenta consensuar a través de emisarios, reveló una fuente del partido vinculada con el sobischismo. Del otro lado, fuentes allegadas al gobierno desmintieron la existencia de contactos formales e informales con el ex gobernador. Sobre la fecha de la interna existen sólo versiones. La última que circula dice que podría realizarse en la segunda mitad de febrero, con lo cual se descartarían otras dos alternativas que se evaluaron: fines de enero o principios de febrero. Una interna en la segunda mitad de febrero se ajustaría mejor porque la mayoría –al menos en el Estado, donde abundan los afiliados e intereses vinculados con el futuro del partido provincial– ya habría terminado su licencia. Para avanzar en el calendario se espera que en diciembre se formalicen las precandidaturas. De todos modos, sobischistas y sapagistas ya están trabajando. El sector de Sapag se encuentra abriendo locales de la lista Azul y Sobisch organiza reuniones en la capital y recorre el interior de la provincia. En la capital el oficialismo está apuntalando la precandidatura para la intendencia de Rodolfo Laffitte, secretario de Gestión Pública y Contrataciones del Estado, dijo una fuente del gobierno. En el sobischismo la lista de aspirantes a ese cargo es más larga y puede venir con sorpresas, dijo un vocero del sector blanco. Sapag sigue intentando mostrarse distante de su antiguo compañero de ruta, mientras que Sobisch se pone a prueba con el acotado poder que tiene desde la jefatura del partido. Una fuente legislativa reveló que, en medio del debate originado por la ampliación de la emisión de bonos por un valor de 50 millones de dólares, Sobisch intentó convencer a los diputados de los bloques aliados al MPN, los tres que provienen del menemismo, de restarle apoyo a esa propuesta que será tratada en sesión especial esta semana. Esos tres votos son los que le permiten al sapagismo tener mayoría legislativa y son los que también ayudaron a gobernar a Sobisch. Siempre estuvieron para definir en votaciones cruciales. Sin embargo Sobisch esta vez no tuvo suerte y a lo mejor eso sucedió porque ya no tiene el poder del Ejecutivo. Esos legisladores de confianza ahora respaldaron la propuesta de Sapag, que sí tiene el poder del Ejecutivo. El sobischismo no confirmó particularmente ese pedido de Sobisch, pero reveló que el ex gobernador habla con regularidad con esos tres legisladores y también lo hace “con cuatro o cinco” del MPN. “Es el presidente del partido y dialoga con diputados y hasta con ministros”, agregó. “No es que esté en contra de la deuda, sino de contraer deuda para pagar sueldos y gastos corrientes”, aclaró el vocero sobischista la posición que sobre el tema tiene su jefe. Sobisch no podría estar en contra de la emisión de bonos porque acumula currículum en esta materia. En sus gestiones se impulsó el endeudamiento y se transfirieron pagos a nuevas gestiones. La fuente evitó precisar quiénes son los interlocutores de Sobisch. Sin embargo algunos integrantes de la actual gestión están identificados por su histórico acompañamiento al ex gobernador, tal el caso de Rolando Figueroa en la Legislatura y Leandro Bertoya, actual ministro de Desarrollo Territorial. Compleja trama de intereses Alrededor del MPN existe un complejo cruce de alianzas e intereses. Los diputados provenientes del menemismo blanquearon su adhesión incondicional con el partido provincial durante las gestiones del sobischismo. Horacio Rachid, de Opción Federal; Daniel Baum, de Servicio y Comunidad, y Carlos Sánchez, de Apertura Popular, ahora son aliados de Sapag. En el plano nacional estos tres legisladores son opositores a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, como lo es Sobisch, mientras que Sapag es un aliado del gobierno central, no desde lo ideológico pero sí desde el pragmatismo. La misma semana en que los legisladores de los bloque satélites del MPN respaldaban con declaraciones el nuevo endeudamiento propuesto por Sapag, el gobernador emitía un comunicado de apoyo al presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso, un proyecto de ley que, como ya se sabe, fue rechazado por los partidos nacionales que representan los intereses políticos de Rachid y compañía. Pero hay más en este multifacético universo del MPN. Los tres diputados nacionales del partido provincial que han rechazado leyes del gobierno nacional y votado en sentido opuesto al criterio del gobernador esta vez respaldaron el presupuesto. Y, aunque lo criticaron, había un importante motivo para levantar la mano a favor del gobierno: el presupuesto incluye los aportes para la construcción de Chihuido, una obra que de construirse oxigenará la economía de esta provincia y le dará un fuerte impulso a la aspiración reeleccionista de Sapag. Chihuido, una central hidroeléctrica con promesa de riego para la producción de miles de hectáreas en el desierto, es una obra cuya construcción aún depende de varios factores. Uno de los más importantes es el financiamiento privado, que no está cerrado. Neuquén arrastra una historia de frustraciones en materia de grandes proyectos, de inversiones gigantes que iban a transformar la economía. Aquí, una lista para el recuerdo: no se construyó el polo petroquímico para industrializar en origen los recursos naturales, no se hizo la planta de fertilizantes ni llegó a la provincia Microsoft a instalar una sucursal de Silicon Valley. En la memoria siguen dando vueltas algunas siglas como Fertineu o Cominco, que refieren a empresas o proyectos que quedaron en el camino. Chihuido parece estar más avanzado que aquellas promesas que no se materializaron. Pero si el proyecto no prospera Sapag se quedará sin un motor importante para el año electoral que se avecina.

gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

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