El músculo y la pasión puma

Reggiardo, Scelzo, Martin y Phelan simbolizan la fuerza del equipo.



Si bien todos Los Pumas dejan la piel en la cancha, los forwards son quienes mejor encarnan esa mítica garra del seleccionado argentino, que mañana comenzará a disputar la Copa del Mundo frente al campeón y anfitrión Australia Son jugadores con más de cuarenta partidos sobre sus hombros, ya encallecidos de tantas batallas. “No es lo mismo que en el '99. Recuerdo que tenía tres o cuatro partidos y ahora que tengo casi cincuenta; es otra cosa. Lo preparás diferente, con más tranquilidad”, le comenta Mauricio Reggiardo a “Río Negro”, en una charla junto con Rolando Martin, Santiago Phelan y Martín Scelzo.

– ¿Qué diferencias hay entre este equipo y el de Gales '99?

Scelzo: A Gales llegaba un equipo con muchos problemas con respecto a los entrenadores y un grupo que no era tan maduro como este. Pero tenemos que tomarnos este Mundial como en el '99: con la cabeza puesta en nosotros y en hacer un gran papel.

Phelan: La zona es muy complicada y vamos a tener que estar muy concentrados. Más allá de que los equipos ya respetan más a Argentina, va a depender mucho de lo que hagamos, de desarrollar nuestro juego.

Martin: Lo positivo es que este equipo tiene más variantes. Antes dependíamos mucho de la patada de Gonzalo Quesada. Ahora tenemos más volumen de juego en ataque y una mejor defensa. En cuanto a lo peor, creo que ya todos nos conocen de memoria. Nos tienen muy estudiados y entonces se hace difícil sorprender a los rivales.

– ¿Cómo esperan el debut?

M: Es lindo inaugurar el mundial con Australia, aunque rugbísticamente no nos convenía empezar contra ellos.

S: Da lo mismo debutar contra Australia, Rumania o Irlanda. Tenemos que tomar el partido como uno más. Aunque es verdad que la apertura es diferente porque vamos a tener más de 50.000 personas y el árbitro en contra.

P: Los partidos con Australia e Irlanda son clave porque van a determinar si pasamos o no de ronda. Aunque obviamente que ganar los otros dos será importante.

– ¿Cuál es el objetivo?

P: El principal es clasificar. La sorpresa va a depender de cómo juguemos. Buscamos mejorar y esperemos que se dé con los resultados.

M: Pensar más allá de pasar de ronda sería un error. Cada uno de nosotros lo sabe y tenemos que jugar cada partido como si fuese una final del mundo para poder alcanzar nuestra meta.

R: Personalmente el objetivo es mejorar el quinto puesto de Gales '99. Para eso hay que llegar a semifinales. No hay nada imposible en la vida. Cuando hacemos algo, lo hacemos para ganar. Es muy difícil, pero no imposible.

S: Tenemos cuatro partidos muy duros donde deberemos aprovechar y hacer nuestro juego, que es lo que más nos conviene a nosotros. No tenemos que pensar en lo que hicimos en el Mundial pasado. Ojalá consigamos algo mejor, pero lo primordial es lograr un buen juego para demostrar crecimiento.

– Ya no van de punto, ¿pueden sentir la presión?

M: Cuando uno juega en el seleccionado tiene que saber convivir con esa presión y disfrutarla. La mayoría de nosotros ya estamos grandes, somos un grupo experimentado y no podemos poner como excusa la presión a la hora de jugar.

R: Quizás, a veces hay una pequeña relajación pero no nos cae pesado ir de banca. Nos sentimos más cómodos de punto, aunque asumimos el rol que nos toca. Somos suficientemente maduros como para pasar el miedo escénico del papelón, que puede ser contra Australia, el más fuerte. Lo de Lisandro (Arbizu) nos va dar una inyección para ser más solidarios y tratar de superarnos. Ante la adversidad siempre nos hicimos fuertes.

– Australia dijo que le preocupa la fortaleza de los forwards argentinos.

S: Mejor que nos teman, va a ser un lindo desafío para nosotros. El debut será terrible, una gran batalla para los dos. Una gran oportunidad de empezar con un triunfo y soñar con la clasificación.

R: Tampoco tomemos todo lo que dice Australia. Ellos abren un poquito el paraguas, pero no son malos. Tienen buenos forwards. Por algo son los campeones del mundo.

Juan Ignacio Pereyra (ABA)

Nueva Zelanda e Inglaterra surgen como máximos favoritos entre los 20 seleccionados que irán por la gloria en Australia.

Gales, Francia, Escocia, Italia e Irlanda siguen en preferencias, ya que los cinco más los ingleses son los componentes del certamen europeo más cotizado: el Seis Naciones. El reparto de títulos en las cuatro ediciones no tiene, sin embargo, a ninguno de ellos entre sus propietarios, ya que Australia, además de 1999, fue campeón en 1991, mientras que Sudáfrica se adjudicó el campeonato de 1995 y Nueva Zelanda el primero, en 1987. Y esto es llamativo porque tal como sucede con otros deportes, el rugby nació en Inglaterra en 1823, cuando William Webb Ellis, un joven de 16 años, mientras jugaba al fútbol tomó el balón entre sus brazos y en lugar de quedarse quieto, echó a correr hacia la línea de gol del equipo oponente. Exactamente 180 años después, Webb Ellis se sorprendería de saber que la edición 2003 del mundial es la primera en la que su país figura como firme candidato al título. El equipo dirigido por Clive Woodward llegó a Sydney motivado por el título del Seis Naciones este año.

En tanto Nueva Zelanda, dirigido por John Mitchell, apunta con todo a ganar la Copa en la casa de su vecino oceánico, con un equipo joven que se apropió este año del torneo Tres Naciones, aunque en junio pasado perdió como local ante Inglaterra, por primera vez en 30 años. (Télam)


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