El Museo ve “enemigos” en funcionarios e instituciones

La FPCN respondió con severas imputaciones al secretario de Cultura, a la UNRN, a la Red Pangea, a este diario y a conocidos paleontólogos.



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El Museo de Ciencias Naturales de Roca.

La Fundación Patagónica de Ciencias Naturales aribuyó “inexactitudes o verdades sesgadas” a la nota sobre las dificultades planteadas para el Proyecto Paleontológico Provincial y señaló un pretendido objetivo de “quedarse con el Museo”. El texto fue suscripto por Pablo Chafrat por la Comisión Directiva de la FPCN y por Eduardo Fernández, Fabián Llanos y Oscar Tartaglia como “colaboradores ad honorem”.

Luego de manifestar que “el MPCN” de Roca es “el principal de la provincia, aunque les pese”, señaló que a instancias del grupo de “de no profesionales, aficionados, autodidactas” nació la Ley 4077/06, que jamás se cumplió por parte de la Provincia”.

Afirmó que “todo lo realizado en el Museo lo hicimos consensuando con muchos científicos nacionales e internacionales” que “sin duda lo harían proyectarse rápidamente a nivel mundial”. Lamentó una “asociación negativa y en contra del MPCN que conforman algunos “prestigiosos” paleontólogos y adlátares obsecuentes, la Asociación Argentina de Paleontología, la UNRN, el Diario Río Negro o por lo menos parte de él, el Museo de Cipolletti y los actuales funcionarios de Cultura de la Provincia” resumiendo hacia ellos la calificación de “nuestros enemigos”.

Respecto del secretario de Cultura de Río Negro, Carlos Magliarelli, la FPCN afirmó que “no es un señor” y que tal puesto “le sobra”. Objetó que desde su asunción “tuvo una actitud absolutamente negativa con el museo roquense. Había decidido hacer “un museo en serio” en Cipolletti y dejar de lado al nuestro. Le atribuyó eliminar “las horas cátedra a pesar de que certificamos que eran muy útiles y cumplían con su deber. Nos sacó todo lo que pudo, hasta dejó de pagar el mantenimiento del ascensor”.

En relación con el paleontólogo Silvio Casadío, dijo que “tenía cien cajas con fósiles de la Antártida, una colección importantísima” y que, tras depositarlas en el Museo, “quiso retirar algunas cajas a lo que de ningún modo nos opusimos, pero si le expresamos que debíamos enviar a Viedma una nota ya que lo exige la ley 3041. Se fue ofuscado, declarando que no iba a llenar ningún formulario y desde ese día se convirtió en uno de los principales detractores del museo, prohibiéndoles a sus estudiantes realizar prácticas en el mismo”.

Respecto de Jorge Nori, indicó que fue presidente de la Fundación en “un período muy objetado” y que Pablo Chafrat asumió ese cargo en mayo del 2011. Habló de un presunto “enfrentamiento” del diario “Río Negro” con el Museo, y como llamativa “la amistad que Nori tiene desde la infancia con Mutchinick y Del Bello”.

Añadió que “cuando Magliarelli, dice que nosotros negamos el acceso a las colecciones, ha sido porque su resolución pedía que entreguemos fósiles por pedido del Dr. Apesteguia, que es el paleontólogo que ha sido denunciado”, por lo que no se le debería entregar materiales, sumado a que “Cultura se reservaba el derecho de decidir a qué repositorio regresarían” los fósiles. Cuestionó que Magliarelli les entregó “a otros profesionales de otras instituciones” yacimientos pedidos por la FPCN.

En cuanto a la Red Pangea, dijo que “durante años les hicimos de sirvientes”, “no cumplieron con lo firmado con el Gobierno de hacer una estación científica en el MPCN, sólo enviaron una lupas y algunas computadoras que cuando las abrimos les faltaban todos los discos rígidos”, concluyendo que “eran unos verdaderos chantas que sólo venían a viaticar”. Añadió que hoy ven que Cultura impulsa el taller de réplicas lamentando que “el negocio solo será para la Red Pangea y algunos profesionales vinculados al montaje de ese taller y sospechamos que para algunos funcionarios”.

Por último, respecto de la UNRN, dijo que “vino al Museo” “por ser una herramienta para justificar su presupuesto y sus carreras” y que “se reunían únicamente con Nori”. “Al resto nos quedaba la fatigosa tarea de tener que hacer los reclamos por las demoras en los pagos del alquiler por las aulas, de la falta de la limpieza del edificio tal como estaba acordada en el convenio y de recibir los desprecios de algunos de los profesores con Casadío a la cabeza. Un ejemplo, son los trabajos prácticos qué les hacían hacer al alumnado, buscando errores en la exhibición del museo, pero no para cambiarlos, sino para ridiculizar la tarea de la Fundación”.

Respecto de Rubén Barbieri, dijo que estaría en funciones incompatibles y que “hasta el 2007 era un ignoto profesor de Física en las escuelas secundarias de Roca, fue rescatado por este museo, reconociéndole su profesión y permitiéndole desempeñarse en tareas de investigación que él tanto anhelaba”.

> Archivo: Proyecto paleontológico cruje por desacuerdos: ver nota.-


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