El padre de la geografía contemporánea

Por Ana María Goicoechea

Con hondo pesar se recibió la noticia de la desaparición del científico Dr. Milton Santos, a los 75 años. En la ciudad de San Pablo falleció este gran científico que supo colocar a la geografía contemporánea entre las ciencias que pueden contribuir a la comprensión de los grandes problemas del hombre en el mundo actual.

Guiados durante muchos años por la incansable producción de ideas del Dr. Milton Santos, se puede expresar hoy la sensación, el sentimiento, la zozobra, la incertidumbre y la esperanza que sus desafíos permanentes nos han llevado a situaciones de crisis, para generar reflexiones y cambios.

Este conjunto indescifrable de situaciones ha permitido que en diferentes lugares del mundo los geógrafos sigan siendo geógrafos, al redundar en cada creación una geografía para el mundo. Sin dudas ni grandilocuencias, fue el padre de la geografía contemporánea, ha proporcionado un norte, un rumbo a la geografía del mundo desde la geografía de América Latina, construyendo el soporte científico de la geografía del ciudadano, una ciencia con compromiso.

Resulta muy ardua la tarea de sintetizar la obra que ha puesto siempre a disposición de docentes e investigadores del mundo. No obstante, reconstruir su arquitectura científica significa iniciar un nuevo camino de la producción geográfica. Su propuesta se base en evitar enfrentamientos epistemológicos estériles y avanzar en la construcción de nuevos métodos y categorías de análisis, para comprender la realidad cada día más compleja. Esa insuficiencia epistemológica y metodológica, esa carencia, es la que nos ha ayudado a redefinir el científico brasileño. Expresar en una síntesis la gran obra desarrollada por el profesor Milton Santos es una tarea muy compleja y difícil, por ello nos hemos propuesto realizarla desde las categorías teóricas que identifican su pensamiento transformado en su legado.

Su obra se fue construyendo a través de una permanente búsqueda de concepciones que permitiesen comprender al hombre desde sus necesidades y transformaciones, en tiempos y espacios diferentes. Por ello el eje del tiempo para las incesantes nuevas ideas creadas para el mundo, nos resulta una propuesta metodológica válida y que refiere a la permanente dialéctica entre la parte y el todo.

Hombre del sertao brasileño, nacido en Brotas de Bracaúbas, Bahía, supo hacer conocer al mundo las ideas que pueden transformar la realidad de las acciones de los hombres. Trabajó incansablemente y desde cada lugar supo interesarnos para que iniciáramos reflexiones y acciones. Su primer territorio científico lo creó en Salvador de Bahía, donde comenzó su frondosa obra científica.

Desde allí, partió hacia su exilio, precisamente por sus firmes convicciones acerca el hombre y la libertad. Continuó sus estudios en Francia, doctorándose en Estrasburgo y se transformó en el «hombre de los mil lugares y de ningún lugar, andando por el mundo, procurando comprenderlo».

Fue el momento, en sus tiempos, que llegó su mensaje a nuestras aulas, cuando comenzamos a leer, analizar y debatir sus ideas, desde su primer libro: «Geografía del subdesarrollo», publicado en 1968. La inquietud provenía del tipo de caracterización que se realiza en la obra sobre los países subdesarrollados. Refiere a «las situaciones, las relaciones de fuerza que condicionan, en cada medio y en cada momento de la historia, la vida y el destino de un pueblo».

En la década del «70, nos introduce en el debate académico de analizar los tiempos y los lugares construidos por los pueblos. Precisamente en 1974, en la oportunidad en que la Universidad Nacional del Comahue, desde el Departamento de Geografía, organizó el «Encuentro de geógrafos de América Latina», se contó por primera vez en nuestra región con su valiosa presencia.

Los momentos señalan tiempos diferentes para el maestro. Vuelve a su país, se inserta nuevamente en la Universidad de Bahía, luego en la de Río de Janeiro y finalmente la elección recae en la de San Pablo.

Desde ese lugar, los vínculos se estrecharon año tras año y se comenzó a leer la incesante producción para alimentar aquellas ideas de 1974. Nunca era suficiente, se necesitaban muchas horas de estudio para llegar a comprender la profunda reflexión que era necesario realizar para que la geografía siguiera siendo una ciencia. Fue necesario abordar contenidos desde la filosofía, la epistemología, la sociología, la economía y la historia, entre otras.

Desde esos tiempos, en su incesante producción académica, siempre recibimos como docentes e investigadores, el incentivo, la contradicción, el motivo para estudiar, crear y formar a nuestros alumnos.

Supo comprender la pobreza de nuestras producciones iniciales, leer con total dedicación nuestros escritos, realizar aportes y siempre nos movilizó hacia el estudio y la producción.

Desde su encomiable labor, un segundo aporte académico, que significó un nuevo paso hacia la transformación del pensamiento geográfico fue «por una geografía nova», la que evidencia el trabajo realizado desde 1974 a 1977, con alumnos de la Universidad de Dar-es Salaam, en Tanzania, en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, en la Universidad de Columbia, en Nova Iorque, entre otros.

En esta obra nos plantea «la transformación dramática de crisis que vive la geografía en todo el mundo» y «como es común en situaciones de este tipo, que la propia crisis acaba estableciendo las condiciones para su superación. Nos señala que «el espacio es la morada del hombre, pero también su prisión».

Un día, durante una simple jornada de trabajo, una alumna del Departamento de Geografía de la Universidad del Comahue, luego becaria y posteriormente auxiliar de docencia, planteó la inquietud de realizar estudios de posgrado con el Dr. Milton Santos. Fue un nuevo desafío que Milton supo comprender. Casi en forma inmediata aceptó la propuesta de recibir a María Laura Silveira, como maestranda. No había transcurrido el tiempo de su maestría cuando el Dr. Milton Santos le brindó la oportunidad de iniciar los estudios de doctorado y graduarse en poco tiempo.

Fue declarado doctor honoris causa por más de doce universidades del mundo.

Su obra nos plantea un nuevo momento y un nuevo desafío, interpretar las cuestiones de totalidad, de la división del trabajo y los eventos, como conjunto de construcciones de una teoría social y comprender el período técnico, científico informacional que conforma nuestra realidad.

«Debemos interpretar las metáforas que oculta la realidad y observar las técnicas que el hombre puede crear para avanzar en la consecución de integraciones horizontales y contrarrestar las influencias de las verticalidades del mundo globalizado y lograr la transformación de la realidad».

Hoy los geógrafos del mundo deben continuar con su labor y su compromiso con las ideas de un mundo mejor.


Con hondo pesar se recibió la noticia de la desaparición del científico Dr. Milton Santos, a los 75 años. En la ciudad de San Pablo falleció este gran científico que supo colocar a la geografía contemporánea entre las ciencias que pueden contribuir a la comprensión de los grandes problemas del hombre en el mundo actual.

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