El Papa busca evitar más escándalos

Selló un profundo cambio en la Curia Romana con hombres de su confianza

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Tras una semana ajetreada, Benedicto XVI se toma ahora vacaciones.

CIUDAD DEL VATICANO.- La ola de nombramientos y cambios en la Curia Romana anunciada esta semana por el papa Benedicto XVI denota la voluntad del pontífice alemán de imponer su propio estilo para cambiar el funcionamiento interno de la Iglesia, sacudida por escándalos de pedofilia. “Quiere imponer su estilo, basado en el rigor y la transparencia, porque se dio cuenta de que la crisis causada por los escándalos de pedofilia corre el riesgo de afectar por mucho tiempo la tarea de evangelización”, comentó el vaticanista Bruno Bartolini. La misma firmeza con la que actuó al aceptar la renuncia de varios obispos por encubrir casos de pedofilia y al decidir enderezar la influyente congregación mexicana Legionarios de Cristo frente a las graves acusaciones de abusos sexuales cometidos por su fundador Marcial Maciel. “Busca reafirmar la identidad de la Iglesia porque la estrategia de llegar con pequeños pasos a la sociedad no ha dado resultados”, comentó Giancarlo Zizola, otro experto en asuntos de la Santa Sede y autor de varios libros de teología, al subrayar que el pontífice “quiere cambiar sobre todo la manera de funcionar” de la Iglesia. Para imponer su propio estilo dentro de la Curia Romana, en cuyos pasillos se ha maquinado por siglos el poder terrenal de la Iglesia, Benedicto XVI nombró a personas de confianza, con las que tiene afinidades intelectuales, reconocen tanto Zizola como Bartoloni. Es el caso del arzobispo de Quebec, el cardenal Marc Ouellet, de 68 años, quien dirigirá la poderosa Congregación para los Obispos y remplaza al cardenal italiano Giovanni Battista Re, de 76 años, nombrado por Juan Pablo II en el 2000. “La Congregación para los Obispos falló notablemente ante la crisis por la pedofilia”, sostiene Zizola, al recordar que muchos encubrieron casos o estaban involucrados. La elección del suizo Kurt Koch, de 60 años, para el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, también cumple con esos requisitos, es un teólogo ortodoxo que proviene del mundo académico. En efecto, los dos prelados son cercanos a la revista Communio, cofundada por el entonces Joseph Ratzinger, actual Benedicto XVI, y como él tienen una formación en teología. Menos evidente, debido a las fricciones registradas en otros campos, es la designación de monseñor Rino Fisichella, de 58 años, para dirigir el recién creado “ministerio” de la evangelización en los países católicos amenazados por la secularización de la sociedad. El nuevo equipo del Papa es además relativamente joven, de manera que permanecerán en sus cargos por un buen tiempo, lo que garantiza una continuidad. En cinco años de pontificado, Benedicto XVI ha cambiado al 80% de los llamados ministerios del Vaticano.


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