El papa negó enojo con Evo por el crucifijo y habló de la salida al mar
Francisco consideró “curiosa” la obra de arte y justo el anhelo boliviano, pero no intervendrá.
AP
ROMA (DPA/AFP) – “Para mí no fue una ofensa”, dijo el papa Francisco sobre el polémico crucifijo que le regaló el presidente Evo Morales durante su visita a Bolivia en el marco de la gira sudamericana que lo llevó también a Ecuador y Paraguay. En declaraciones a periodistas durante su vuelo de regreso de Asunción a Roma, donde arribó hoy, y difundidas por Radio Vaticana, el papa aseguró que se había llevado consigo el regalo del presidente boliviano. El tallado, en el que Cristo aparece crucificado en una hoz y un martillo, una réplica de un tallado que hizo el sacerdote jesuita español Luis Espinal, asesinado por fuerzas de ultraderecha en 1980 en La Paz, había sido duramente criticado por algunos sectores. “Es curioso, yo no conocía esto y no sabía que el padre (Luis) Espinal era escultor y poeta encima, lo supe en estos días”, señaló el papa durante el vuelo. “Cuando lo vi para mí fue una sorpresa”, añadió, aunque dijo que se podía calificar como “el género del arte de protesta” que “en algunos casos, puede ser ofensivo”. Por otra parte, el papa consideró justo el anhelo de Bolivia de acceder a una salida al mar, aunque volvió a poner el acento en el diálogo y descartó que haya una mediación con Chile. “Diría que no es injusto plantearse una cosa de ese tipo, ese anhelo” de una salida al mar, dijo el papa interrogado por una periodista boliviana. El pontífice argentino descartó que la Iglesia pueda servir de mediadora en ese diferendo . “Siempre hay algo de justo cuando se hacen cambios de límites territoriales y sobre todo después de una guerra. Hay una revisión continua de eso”, comentó al referirse a la salida al mar que Bolivia perdió durante la guerra en el siglo XIX. Francisco aclaró que la Iglesia católica no puede ser mediadora entre Bolivia y Chile, porque el caso está siendo analizado en la corte de La Haya. “Mi intervención (en la catedral de Bolivia) fue clara. Quise intervenir sobre ese problema en Bolivia, pero respetando la situación como está planteada en este momento, ya que un tribunal internacional debe pronunciarse por lo que no se puede hablar de mediación”, explicó el papa. Al respecto, Chile negó sentirse presionado por las declaraciones del papa, ya que “ dice en sus palabras que no pretende inmiscuirse, y no pretende aparecer como si esto fuera presión”, dijo el canciller chileno Heraldo Muñoz. Muñoz agregó que a Chile “no le incomodan” las declaraciones de Francisco.
AP
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