El pararrayos de Francisco

La recepción del papa a Cristina servirá de antesala a la postura contra los fondos buitre. El emisario Valdez dijo que las obsesiones del pontífice son las guerras y los jóvenes. Blejer, economista de Scioli, señaló que en algún momento habrá que sentarse a conversar y negociar.



#

Foto: Archivo.-

DE DOMINGO A DOMINGO

Se la querían llevar puesta, pero esta invitación a través de una carta manuscrita cambió el clima. No se la esperaban”. En este concepto está contenida la serena euforia que predominaba en la Casa Rosada, tras el convite a almorzar el próximo sábado en la residencia de Santa Marta, realizada por el papa Francisco a la presidenta Cristina Fernández. Es que, con el telón de fondo de la pelea contra los fondos buitre, que apuró la ley que modificó el domicilio de pago a los acreedores externos sorteando la plaza bancaria de Nueva York, algunas palabras sacudieron los oídos de Jorge Bergoglio. “Escucho tantas locuras”, habría deslizado ante uno de sus exvoceros en el arzobispado de Buenos Aires ¿Se refería, quizá, a lo dicho por el moderado economista radical Javier González Fraga, insinuando una salida anticipada? ¿Al siempre provocador Luis Barrionuevo, agitando la posibilidad de otro fin de año caótico? ¿O al atrevimiento (luego reparado) del titular de la UIA, Héctor Méndez, quien osó comparar al actual gobierno con una “dictadura”? El privilegiado portador de la misiva, el exvicecanciller Eduardo Valdez, dio su parecer sobre el encuentro, que se realizará unos días antes de que Cristina hable ante las Naciones Unidas, la organización que aprobó por amplia mayoría establecer una nueva doctrina sobre quiebras y reestructuraciones de deudas soberanas con el fin de poner un coto a la usura internacional. “Francisco trabaja de pontífice: crea puentes, nunca muros. Dos de sus obsesiones son las once guerras que sacuden el planeta y el desempleo que afecta a los jóvenes en Europa (46% en Grecia, 41% en Portugal, 38% en España, 35% en Italia) y que lo adjudica a las burbujas financieras que hacen explotar los sistemas económicos”, expresó Valdez a “Río Negro”. Es más que notorio que esta nueva cita se hace en horas previas a la incursión de Cristina en Estados Unidos. La anterior, el 18 de abril pasado, fue previa al cierre de las negociaciones con el Club de París, luego de que el papa recibiese en sendas audiencias privadas al presidente norteamericano, Barack Obama, y a la reina Isabel de Inglaterra. “Marca la cancha”, expresó uno de los precandidatos del Frente para la Victoria, Florencio Randazzo, quien debió enviarle a Francisco DNI y pasaportes argentinos. Porque Bergoglio sigue preservando su nacionalidad de origen, no como sus predecesores, Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger, quienes renunciaron a sus condiciones de polaco y alemán, respectivamente, para adherir al escudo del Vaticano. Tan estratégica es la reunión que la presidenta ordenó al Senado preparar un “regalo con moño” para llevar al sumo pontífice. Se pusieron de acuerdo los jefes de bancadas, el peronista Miguel Pichetto y el radical Gerardo Morales, y el miércoles declararán de interés en la Argentina la red mundial de escuelas parroquiales, de carácter educativo interreligioso. “No hay motivos reales para un estallido social”, dijeron a este diario fuentes sindicales molestas con el posicionamiento del gastronómico Barrionuevo (este tuvo que desactivar una marcha de protesta hacia Plaza de Mayo) y las reacciones adversas de los grandes empresarios a la ley de Abastecimiento, que también podría ser aprobada esta semana, en este caso por la Cámara de Diputados. Mientras Cristina enfrenta a los holdouts y trata de coordinar con las automotrices la continuidad del programa con rebajas que permita normalizar la producción (acusó a algunas de “encanutar” unidades), hombres del Frente para la Victoria y opositores siguen preparando sus candidaturas para el 2015. Puesto en observación por La Cámpora, Daniel Scioli exhibe a dos de sus economistas, Miguel Bein y Mario Blejer, en las recorridas provinciales. El extitular del Banco Central sorprendió al señalar que, si bien no hay que pagarles a los “buitres” lo que quieran, sí “hay que sentarse a negociar y acordar”. Scioli planea trasladarse antes de fin de mes a Bariloche para sostener la nominación de Pichetto, quien acaba de ganar la interna en Río Negro sin por ello evitar el florecimiento de otros competidores de peso. El senador está indignado con expresiones de algunos funcionarios de Alberto Weretilneck, quien hizo saber sus simpatías por Sergio Massa. “No leen las noticias internacionales”, le comunicará a Scioli a propósito de una declaración del ministro de Obras Públicas, Guillermo Gesualdo, quien aseguró que no se podrá construir un hospital en Allen porque peronistas y radicales votaron en contra de la extensión de un contrato a Petrobras, la empresa brasileña que se encuentra en crisis y está vendiendo activos en el sur patagónico.

Arnaldo Paganetti | arnaldopaganetti@rionegro.com.ar


Comentarios


El pararrayos de Francisco