El pasado que vuelve

<b>Boca y River comenzaron el año en situaciones opuestas y lo terminaron conel retorno de sus mejores técnicos.</b>



River y Boca empezaron el 2012 en los extremos y lo terminaron apostando a un pasado de gloria con los retornos de Ramón Díaz y Carlos Bianchi.

Mientras el club de Núñez se preparaba para encarar el último tramo de su traumático derrotero por la B Nacional camino de regreso a Primera, los xeneizes se ilusionaban con la triple corona (Apertura, Copa Libertadores y Copa Argentina), tras un extraordinario cierre de año, donde se había consagrado campeón del Apertura 2011, invicto y con doce puntos de ventaja sobre su escolta Racing.

Pero el 2012 fue traumático para ambos. River consiguió el ascenso, sí, pero le costó mucho más de lo imaginado. Las cuestiones políticas y ciertos malos manejos en algunos asuntos internos mantuvieron a River navegando siempre en aguas turbulentas hasta los últimos días del año.

Y Boca, de aquella triple corona apenas consiguió la Copa Argentina (2-1 a Racing en la final). La bisagra decisiva fue final de la Libertadores perdida ante el Corinthians, que derivó en el retiro del club de Juan Román Riquelme y en el comienzo del fin de Julio César Falcioni.

El segundo semestre fue traumático tanto para Matías Almeyda en r como para Falcioni. Agobiado por las presiones y una campaña irregular, Almeyda aceptó la sugerencia de Passarella de renunciar y abrirle la puerta a Ramón Díaz. Y Falcioni, reprobado por casi todos los hinchas de Boca, vio como Angelici, tan insultado como el propio DT, se olvidaba de sus promesas de renovación y le soltaba la mano para despertar a Carlos Bianchi.

Así están, unidos en una apuesta por un pasado de gloria y la ilusión de un futuro mejor de la mano de sus entrenadores más ganadores. ¿Será posible?


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