El perfil de Nisman, en las antípodas de un suicida

El mensaje instantes antes de su denuncia refleja plena confianza y la decisión de ir hasta el final.

LA MUERTE DE NISMAN

La personalidad del fiscal Alberto Nisman era la opuesta a la que se conoce de un suicida, coinciden en su entorno.

El viernes al mediodía se retiró de la fiscalía para recluirse en su departamento de Puerto Madero Y preparar su presentación en el Congreso. “Voy a llamar a (la diputada nacional) Patricia Bullrich para que me asegure que la exposición sea secreta”, le dijo a un allegado.

Una asesora del fallecido fiscal cotejaba en un extenso escrito las fechas en que ocurrió cada episodio objeto de la denuncia, siguiendo la cronología especialmente de las escuchas.

El sábado estuvo muy concentrado ya sin salir de su domicilio, mantuvo un par de intercambios con un periodista pero sin agregar mayores detalles.

Estaba muy confiado. “Con esto me juego la vida, pero tengo todo probado y muchísimas cosas más que me guardo”, afirmó.

El miércoles pasado a las 11,30, minutos antes de lanzar su presentación judicial, le envió un correo electrónico secreto a un círculo de amigos y compañeros de trabajo: “Debí suspender intempestivamente mi viaje de mi hija con 15 años con lo que esto significa. Pero a veces en la vida los momentos no se eligen. Simplemente las cosas suceden y eso es por algo. Esto que voy a hacer ahora igual iba a ocurrir. Ya estaba decidido. Hace tiempo me vengo preparando para esto, pero no lo imaginaba tan pronto. Sería muy largo explicarlo ahora. Las cosas suceden y punto. Así es la vida. Lo demás es alegórico, algunos sabrán de lo que estoy hablando... Hasta dentro de un rato. Me juego mucho con esto. Todo diría. Pero siempre tomé decisiones y esta no es la excepción. Lo hago convencido. Se que no va a ser fácil. Todo lo contrario. Pero más temprano que tarde la verdad triunfa y me tengo mucha confianza. Haré todo lo que esté a mi alcance y más también, sin importar a quien tenga enfrente. Gracias a todos y Será Justicia.. Ah y aclaro que no enloquecí ni nada parecido. Pese a todo estoy mejor que nunca, jajajajaja....”

El domingo, después del mediodía, ya no devolvió los llamados.

Agencia Buenos Aires de “Río Negro”


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