El peronismo es puro optimismo en Bariloche

La posibilidad de que el justicialismo alcance la victoria en Bariloche en las elecciones legislativas de octubre próximo genera optimismo. Una barilochense es la se

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- Luego de años de derrotas a manos de la UCR y del vecinalismo de Alberto Icare, el peronismo de Bariloche afronta la próxima elección de octubre con la expectativa firme de llevarse un triunfo.

Esa motivación nueva encuentra fundamento en la alianza constituida con el Frente Grande (hace dos años, en listas separadas sumaron más del 50% de los votos) y en el plus que le otorga ser referencia directa del kirchnerismo en la provincia.

La fórmula Julio Arriaga-Silvina García Larraburu arranca desde buena posición porque combina una figura de alto perfil y fuerte trayectoria en la provincia con la única referente del justicialismo local que hoy ocupa un cargo electivo.

Los propios radicales admiten que hoy las encuestas les son hostiles. Pero confían en levantar cuando pongan en marcha el «operativo instalación» de su candidato a diputado Hugo Cuevas.

El intendente de Cervantes es hasta hoy un completo desconocido para los barilochenses y recién hoy llegará por primera vez a la ciudad.

De todos modos no tiene previsto ningún acto público y sólo se reunirá con el intendente Alberto Icare y luego visitará el comité local.

Más difícil es saber si la UCR podrá contrarrestar el marcado malhumor que generaron el colapso de los edificios escolares, la sensación de inseguridad y la deficiente prestación de los servicios provinciales.

García Larraburu aseguró que antes del 23 de octubre Cristina Fernández de Kirchner viajará a Bariloche para apuntalar la campaña del Frente para la Victoria y les aportará un empujón «decisivo».

Paradójicamente, el pronóstico favorable que parece empujar al FPV coincide en Bariloche con un justicialismo en proceso de implosión. El único sector de peso que juega fuerte por la fórmula encabezada por Arriaga es el que responde al sindicalista Wálter Cortés. El resto se siente ajeno y recela de votar a un extrapartidario.

 

Cultura de la derrota

 

García Larraburu aseguró que el actual proceso viene a romper con «la cultura de la derrota» que caracterizó al partido en los últimos años y que transformó en un clásico la pelea interna por las primeras candidaturas a cuerpos legislativos, resignando el resto porque ganar «era imposible».

La dirigente dijo que el Frente para la Victoria nace como «una construcción abierta a la sociedad y con una influencia muy relativa de los sellos partidarios».

Advirtió que en Bariloche «el electorado cautivo es un bajo porcentaje» y por eso se plantearon la estrategia de apuntar especialmente al fuerte electorado independiente.

En la previa -y si bien todavía faltan dos meses- unos y otros admiten el FPV ganaría fácil en Cipolletti y la UCR en Viedma, mientras que en Roca la pulseada sería muy pareja. De modo que un triunfo en esta ciudad definiría el resultado en la provincia.

Ese cálculo también circuló por la Casa Rosada durante el reciente encuentro que los candidatos rionegrinos mantuvieron con el presidente Néstor Kirchner y con la senadora Fernández.

Larraburu observó también que la imagen del intendente Icare y de su gestión de gobierno están en franco descenso y podrían jugar también un rol decisivo.

«Icare no supo aprovechar el momento y está dejando pasar casi todos los planes nacionales -aseguró la concejal-. Y además no tiene ejes definidos de acción para atraer inversiones y aprovechar el buen momento que vive la ciudad gracias al turismo. Todo esto va a empezar a generarle costos».

 

El papel de Icare

 

El papel que asuma el intendente, aun contra su voluntad, está llamado a ocupar el centro del escenario en la puja electoral. Al punto de que las preferencias que reflejen el 23 de octubre las urnas barilochenses también serán leídas como un plebiscito de su gestión.

En un primer momento Icare se presentó como un kirchnerista comprometido, pero luego optó por no romper su alianza con los radicales y aportó a Beatriz Iparraguirre como compañera de fórmula de Cuevas, a quien deberá llevar de la mano en sus incursiones por esta ciudad.

Esa conjunción de factores, más la opinión positiva que recoge el gobierno nacional, alimentan las esperanzas de García Larraburu, quien destacó que «hace mucho que la oposición en la provincia no tiene un momento tan propicio» para quedarse con el primer lugar del podio.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora