El polo productivo quedó trunco



NEUQUÉN (AN).- El proyecto que iba a permitir la creación de un nuevo polo productivo en pleno desierto, como un espejo de lo que significó el núcleo de producción vitivinícola en El Chañar, a la altura de Challacó, quedó en un sueño, al igual que el tendido de 50 kilómetros de línea férrea desde Zapala hasta Las Lajas. Los dos proyectos fueron las obras insignias de la primera emisión de bonos que hizo la provincia en el 2006 con los Tidepro que también incluyó la cárcel de Senillosa. El proyecto del acueducto para regar 2.500 hectáreas en Challacó y la extensión de las vías férreas a Zapala fueron modificados. El primero ayudará a dotar de agua potable a las dos ciudades y servirá para regar pequeñas áreas de producción, mientras que la cárcel está terminada pero no está abandonada. El ministro de Energía, Guillermo Coco, aseguró que con fondos de la ley 2615 se pudo terminar la obra después de una reingeniería que incluyó la ejecución de la planta potabilizadora en el predio del EPAS y la continuación del tramo del ducto que conducirá agua para riego a las colonias 2 de Abril, 21 de Septiembre y Villa El Puestero. El tramo Este del ducto llevará agua a la chacra experimental. Con la culminación de esta obra permitirá incrementar la cantidad de agua que llega a la red de agua potable de las dos ciudades luego de un complemento que se realiza en la planta de potabilización y la conducción hacia la red.


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El polo productivo quedó trunco