“El porcentaje de doping en el fútbol es bajísimo”

Integrante de la Secretaría de Deportes de la Nación, el doctor Carlos D'Angelo dice que en otras disciplinas de la Argentina el índice es mayor, pero no tanto como para alarmarse.



VIEDMA (AV).- El doctor Carlos D'Angelo es uno de los especialistas más importantes del país en materia de doping. En la actualidad forma parte del equipo de profesionales de la Secretaría de Deportes de la Nación, su 'hábitat' es el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo y pasó por esta ciudad para dictar un seminario sobre prevención y control del uso de sustancias prohibidas en el deporte. En diálogo con “Río Negro” aseguró que “en el deporte argentino los índices de positividad, en general, son bajos”.

Para sustentar su afirmación indicó que “si tomamos algunos deportes en particular, como el fútbol, el índice es bajísimo, un 0,3 por ciento. A lo mejor los últimos tres casos que aparecieron en una semana crean la imagen que esto es habitual en el fútbol. Pero si pasara lo que pasa todos los años no encontraríamos un positivo más en el fútbol hasta fin de año, porque se hacen unas 2.000 muestras por año”.

Pero en otras disciplinas la situación es más compleja porque “los índices son más altos que la media en el mundo, que es del 1,5 o 2 por ciento. El año pasado en nuestro país estuvimos entre el 3 y el 4 por ciento. Sin ser una cifra alarmante tenemos que estar atentos y seguir la evolución para saber qué pasa”.

En el caso del fútbol dijo que se encuentran las mismas drogas que en otros deportes y subrayó la importancia de hablar sobre las sociales “porque eso lleva hacia arriba los porcentajes de positividad, pero el uso de una droga social no es un problema que nace en el deporte, es un problema que la sociedad le está pasando al deporte y como los deportistas son los controlados, allí se encuentran. Pero los valores también serían altos si tomamos muestras a la salida de un hospital, de un cine o una empresa”.

D'Angelo se mostró preocupado porque “estamos en un pico” con respecto al consumo y lo atribuyó al consumo en toda la sociedad y en ese sentido explicó que “de los últimos tres casos en el fútbol, dos fueron por drogas sociales, que si bien son doping, no son consumos de sustancias para mejorar el rendimiento”.

Recordó que “el uso de sustancias prohibidas en algunos deportes es una historia muy vieja, lo que nos hace ver que tenemos que variar las estrategias para que este fenómeno desaparezca. En general las estrategias se centran en los controles y nosotros creemos que el control por sí solo no basta, que no son tan eficaces y que sólo es un camino. Tenemos que enfatizar todos los aspectos que hacen a la prevención”, aseguró.

“El deportista tiene derecho a perder”

D'Angelo aseguró que durante el 2003 se realizaron controles en 20 deportes como rugby, vóley, ciclismo, básquet y boxeo, entre otros, con un importante incremento porcentual en los positivos entre los fisicoculturistas. Sostuvo que “fuera de los deportes de mediano o alto rendimiento el camino no es el control, hay que hacer prevención. Los programas deben tener especial énfasis en los aspectos preventivos”.

En este sentido indicó que es fundamental “recrear la visión del deporte y su relación con el éxito. En un deporte súper profesionalizado, mercantilizado, con una enorme utilización política del éxito deportivo no es raro que algún deportista se dope o acepte ser dopado”.

Dijo que “el deportista de alto rendimiento sabe que la derrota es un cataclismo en su vida deportiva, social y económica”.

Pero la visión no es tan apocalíptica, porque “yo digo siempre que el deporte, la práctica deportiva o la vida en general lleva implícita la posibilidad de perder. Es muy bueno ganar, pero perder no puede ser una catástrofe. Uno de mis lemas es: devolvamos al deportista el derecho a perder. Lo ideal es que gane, pero si pierde perdió, hoy muchas veces perder significa perder el auspiciante, perder la posición social, la apoyatura política y no tiene que ser así”. (AV)


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