“Él presentía que algo malo le iba a pasar”

Hablan familiares del policía herido en Confluencia. Lo operan mañana para extraerle la bala del cuerpo.



NEUQUÉN (AN) – “Él no quería ir al barrio Confluencia porque les habían dicho que iban a voltear a un policía y él presentía que algo malo le iba a pasar”, contó la familia de oficial ayudante Carlos Paredes (31) que el miércoles último recibió un disparo en el cuello y la bala le quedó alojada entre la sexta y séptima vértebra de la columna.

Mañana el oficial, padre de dos chicos, de 6 y 4 años, ingresará al quirófano del Policlínico Neuquén para ser intervenido quirúrgicamente.

Le realizará una operación de alto riesgo por la cual le fijaran la columna e intentarán extraerle el plomo.

“Él venía diciendo, desde que estaba en el destacamento Santa Genoveva, ´no quiero que me manden a Confluencia´. Y venía salvándose que lo enviaran”, recuerda Gladys, la hermana.

“Había escuchado, al igual que varios de sus compañeros, que en la toma (Confluencia) decían que iban a voltear a un milico. Pero nunca tuvo miedo, sino que presentía que algo malo le podía pasar”, agregó su cuñado Ariel.

La noche de los incidentes, Carlos había entrado de guardia en la Comisaría Primera y lo derivaron a la Comisaría 19 para colaborar con los policías que estaban siendo agredidos por unos treinta muchachos, producto de un incidente entre familias.

Hasta el barrio Confluencia acudió junto a dos compañeros en una camioneta policial.

Carlos no quiso usar la itaca por lo que tomó el escudo para proteger la dependencia.

“Se estaban defendiendo de lo que eran piedrazos hasta que a un compañero le pasó un plomo cerca, por lo que comenzaron a correr. Fue ahí que recibió el tiro”, relató su hermana Gladys.

Añadió que “de inmediato un compañero, Lezcano, que prácticamente le salvó la vida, lo subió a la camioneta mientras se desangraba, porque la ambulancia no llegaba, y lo trajo hasta el policlínico”, recordó, agradecida, la mujer.

“Me vino a avisar un compañero y no lo podía creer. La verdad que tuvo mucha suerte”, señaló por su parte Clara, esposa del agente.

“A mí no me importa cómo quede mientras esté con nosotros”, aseguró y se manifestó confiada en que todo saldrá bien y que Carlos se reunirá pronto con los hijos.

A la nena de 6 años la mamá de Carlos, Adela, le tuvo que explicar cuál fue la lesión que tiene a su padre hospitalizado.

“Ella escuchó cuando fueron a avisarle a su mamá, por lo que la senté y le conté, pero le dije que se quede tranquila que todo va a salir bien”, relató Adela.

Gladys se quedó molesta con el gobernador Jorge Sapag, porque cuando le preguntó qué iban a hacer, el mandatario no le dio una respuesta, “y sólo anduvo sacándose fotos”.

“A partir de la entrega de la toma Confluencia han quedado los policías como tiro al blanco de cualquiera”, criticó la hermana del oficial herido.


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