El presidente Pastrana afirmó que es un suceso aislado

"No tiene nada que ver con el fútbol", dijo





El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, afirmó ayer que el secuestro del dirigente deportivo Hernán Mejía Campuzano «no tiene nada que ver con el fútbol y la realización de la Copa América» en este país. Una vez más garantizó la realización del torneo que se disputará entre el 11 y 29 de julio.

«Fue un secuestro realizado en una zona donde precisamente se realizan acciones contra grupos armados ilegales», agregó el mandatario, después de condenar la acción y exigir la inmediata liberación del vicepresidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y coordinador de la Copa América.

«Este es un incidente aislado», enfatizó Pastrana, intentando desvirtuar las versiones que relacionan el secuestro con los intentos de grupos de sabotear la realización de la Copa América.

La información que difundió Pastrana acerca del secuestro difiere con la de los familiares del dirigente y hasta de algunos miembros del Ejército.

Según el presidente colombiano, Mejía Campuzano fue secuestrado junto a diecinueve personas por un frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mientras que las otras fuentes sólo señalaron que fue capturado el coordinador de la Copa América.

Es más, hasta anoche no se se conocían detalles de las otras supuestas diecinueve personas que fueron secuestradas por el citado frente revolucionario en las afueras de la ciudad de Pereira, ubicada a doscientos kilómetros de Bogotá.

El dirigente es el coordinador del torneo en la llamada «zona cafetera», que comprende las ciudades de Armenia, Manizales y Pereira, sedes de la segunda fase de la Copa América.

La primera ronda se jugará en Barranquilla, Cali y Medellín y los partidos de la semifinal y final se disputarán en Bogotá.

Pastrana insistió en que «los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol confiaron en nuestro país para realizar la Copa América y no los vamos a defraudar. Vamos a demostrarle al mundo entero que estamos preparados para afrontar la organización de un certamen de esta magnitud y que ni siquiera los terroristas podrán con esta fiesta que vivirá todo el pueblo colombiano.

Mientras el presidente Pastrana trató de llevar tranquilidad y garantizar la realización de la Copa América, desde otros sectores de Colombia partieron voces de alerta.

Así, el presidente de la Asociación Colombiana de Fútbol Aficionado, Alvaro González, afirmó que «la situación es muy grave, sumamente grave».

«Si estos grupos manifestaron que no quieren sabotear la Copa América, que liberen rápidamente a Mejía Campuzano para que regrese a casa. De lo contrario, me parece que la situación va a empeorar. Me imagino cómo debe vivirse este tema en otros países», agregó González, quien también es integrante de la Federación Colombiana de Fútbol.

Leoz anticipó que habrá seguimiento del tema

BUENOS AIRES (DyN) – El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF), el paraguayo Nicolás Leoz, ratificó ayer a Colombia como sede de la próxima edición de la Copa América, aunque señaló que «el tema se seguirá tratando» a la luz de los sucesos de violencia que se vienen sucediendo en ese país.

«Colombia está ratificada, nosotros vamos a charlar con los presidentes de las diversas federaciones que componen la Confederación Sudamericana de Fútbol, porque eso es normal entre nosotros y haremos una evaluación», manifestó Leoz.

Después de calificar de «lamentable» el secuestro del que fuera víctima el vicepresidente de la Federación Colombiana de fútbol, Hernán Mejía Campozano, en la ciudad de Pereyra, el dirigente paraguayo precisó que «estamos siguiendo los sucesos con mucha preocupación».

Leoz tiene previsto dar una conferencia de prensa hoy en un hotel céntrico de Buenos Aires, a partir de las 11, anunciando la final de la Copa Libertadores y muy probablemente se extenderá en el controvertido clima que envuelve la realización de la próxima edición de la Copa América».

«Estamos en permanente comunicación con las autoridades de Colombia, especialmente con las de la Federación, porque fue secuestrado un dirigente colega y amigo», afirmó Leoz a los periodistas.

Consultado acerca de si está en su mente un probable cambio de sede a raíz de los serios hechos de violencia que se están produciendo en Colombia, Leoz expresó que «hasta este momento no puedo comentar nada, sólo que estamos muy preocupados».

Si bien Leoz no le dio mayor trascendencia al tema, está confirmado que la cúpula dirigencial de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) se reunirá hoy en Buenos Aires para analizar lo que esta sucediendo en Colombia.

Es más, ayer el vicepresidente de la entidad, el uruguayo Eugenio Figueredo, quizás sin conocer las declaraciones del presidente Leoz, en un breve diálogo con los periodistas de una radio de Buenos Aires aseguró que durante la citada reunión se analizará la amenaza de muerte recibida en la embajada argentina en Colombia y el secuestro de un dirigente de la federación de fútbol de aquel país, e integrante del comité organizador del certamen.

Figueredo afirmó que los sucesos de violencia ocurridos causaron «preocupación» en la dirigencia del fútbol, aunque evitó analizar la posibilidad de cambiar la sede de Colombia para disputar la Copa América ante esta situación.

El secuestro de Hernán Mejía Campuzano «es un tema que preocupa y que analizaremos en Buenos Aires con el presidente Leoz», destacó Figueredo.

El dirigente uruguayo evitó mencionar la posibilidad de cambiar la sede del certamen, aunque en casi de ser necesario aseguró que los países elegidos serán Perú y Venezuela, que nunca en la historia de la Copa América pudieron organizarla.

«No se evalúa la posibilidad de buscar un (país) reemplazante. Tiempo atrás reconfirmamos la Copa en las reuniones de Brasil y Paraguay, pero no hubo en ese tema intención de modificarlo», comentó Figueredo.

Bilardo dijo que son un «golpe mortal»

MEXICO (Télam-SNI) – El secuestro del dirigente deportivo colombiano Hernán Mejía y las amenazas anónimas contra el seleccionado argentino de fútbol son «un golpe mortal para la Copa América», declaró ayer el ex técnico Carlos Salvador Bilardo.

«Si hoy tenemos a una persona secuestrada y hay amenazas contra los jugadores, ya los países deben estar pensando en su seguridad», comentó Bilardo.

«Lo de Colombia es un golpe mortal para la Copa América. Si esta gente secuestra, uno ya no estaría tan seguro de ir a la Copa América», agregó Bilardo.

El ex entrenador se encuentra en la capital mexicana, donde participa en el primer Congreso Internacional de Directores Técnicos «México 2001», que finalizará mañana.

«Lo que sucedió en Colombia es algo muy grave y lamentable. Lo estoy siguiendo a través de las informaciones que llegan desde ese país y de algunos contactos con periodistas argentinos», comentó Bilardo, quien dirigió en Colombia.

Bilardo también destacó que «no solo la deben estar pasando mal los que trabajan en la organización de la Copa América en Colombia. Me imagino el estado de ánimo de los dirigentes, técnicos y jugadores de las diferentes selecciones que tienen que participar en este certamen. Está bien que la policía y hasta el mismo presidente colombiano garantizaron la seguridad, pero es muy cierto que en ese país pasaron cosas gravísimas como para tener miedo».

El ex técnico señaló que «los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol tendrán que definirse muy pronto».


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