El rescate del bebé en Roca puso fin a una larga historia de extorsión

Exigían dinero a un empresario frutícola roquense. Habían logrado su objetivo en dos oportunidades.La policía detuvo ayer a tres hombres y a una mujer.



ROCA (AR).- Con la detención de los tres sujetos que mantuvieron secuestrado 40 horas a un bebé de 19 meses en Roca se cerró una larga historia de amenazas, robo y extorsiones para un conocido empresario del sector frutícola regional.

Fuentes policiales confirmaron que, en menos de un año, las personas que el jueves por la mañana se llevaron al chico de una humilde vivienda del barrio Julio Corral habían logrado que el empresario Eladio Muñoz les entregara 20.000 pesos, le robaron 80.000 pesos de una camioneta e intentaron que les diera 300.000 pesos más, a cambio de mantener en reserva información que podía perjudicarlo y que ellos conocían.

Sin embargo, con el secuestro del pequeño intentaron ir más allá de lo conseguido, exigiéndole el pago de 500.000 pesos para que lo devolvieran en perfectas condiciones. La cifra inicial para el rescate se redujo con el paso de las horas y se acordó finalmente en 40.000 pesos, que no llegaron a manos de los raptores ya que se detuvo a uno de ellos en el mismo momento que llamaba por teléfono a la casa del empresario para indicarle dónde debía dejar el dinero.

Por la reserva que se mantuvo desde un primer momento en ámbitos judiciales y policiales, el hecho no trascendió. Sin embargo, ayer se supo que se montó un gran operativo para el rescate, que incluyó la llegada desde Buenos Aires de nueve efectivos del Departamento Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal. Por su parte, la delegación roquense de la Federal afectó a más de 30 agentes en la investigación que incluyó la convivencia de efectivos con la familia del empresario para estar al tanto de los movimientos alrededor de la vivienda y los llamados telefónicos que recibían. Otro detalle fue la celosa vigilancia de varios puntos de la ciudad que podían tener conexión con el hecho.

Horas de desesperación

Las drámaticas 40 horas que Dina Márquez, la madre del pequeño Luciano, tuvo que soportar sin su hijo comenzaron el jueves cerca de las 7, cuando un policía tocó la puerta de su vivienda, en la calle Islas Orcadas 2.860 del barrio Aeroclub roquense.

Sin sospechar lo que ocurriría, la mujer abrió la puerta e inmediatamente el hombre se cubrió el rostro con un pasamontañas e ingresó otro sujeto, mientras un tercero los esperaba afuera dentro de un Renault 18 verde. Después de amenzarla con armas de fuego, se apoderaron de varios elementos, entre ellos joyas de la mujer, y por último alzaron al bebé para llevárselo. Según comentaron fuentes policiales, uno de ellos le habría dicho a la mujer que le avisara al empresario que se comunicarían con él para acordar el rescate de la criatura.

Ante los posteriores llamados que exigían 500.000 pesos para devolver al bebé, la familia del chico denunció el secuestro al juez Pablo Iribarren. El magistrado decidió comunicarse con el secretario de la jueza federal María del Carmen García, dado que había un efectivo de la Policía de Río Negro involucrado y lo más conveniente era que la investigación la realizara la Policía Federal.

Una vez en conocimiento del caso, la Federal se contactó con Muñoz para requerirle información. Allí se enteraron de las anteriores extorsiones y robos que había sufrido. (ver aparte)

El empresario también explicó la relación con la mujer, que los pesquisas consultaron para determinar el móvil del secuestro extorsivo. Según dijo, mantenía contacto fluído con Dina Márquez desde que ella lo atendió (es enfermera) una vez que estuvo internado. "La ayudaba a ella y a la familia en forma de agradecimiento", afirmó anoche Iribarren. Un parte distribuído ayer por la Policía Federal a la prensa de todo el país, señaló que el empresario -al que no identificó- era el padre del pequeño. Al pedírsele precisiones sobre esto, el subcomisario Rodolfo Artese se excusó, indicando que "hay distintas versiones, se creería que es así, pero no se puede asegurar nada".

También se supo que el nexo con las extorsiones se estableció a partir de la identidad de los detenidos. Uno de ellos sería un ex cuñado de la mujer, que conocía de las visitas del empresario a la vivienda del barrio Julio Corral y sería quien habría ideado las maniobras para sacarle dinero.

Una vez intervenidas las líneas telefónicas de distintos lugares, la negociación con los raptores continuó durante todo el jueves y se extendió hasta el viernes ya que el empresario pidió tiempo para poder reunir la suma que le pedían. Aún así, advirtió que no llegaría a juntar los 500.000 pesos y acordaron en principio en la mitad.

Con la llegada de los agentes de la Federal desde Buenos Aires, la estrategia fue alargar los plazos de entrega del rescate para avanzar en las investigaciones. Fue así que sobre las 22 del viernes, y con todo listo para la captura de los secuestradores, se estableció el último contacto telefónico, que fue el que permitió ubicar el lugar desde donde llamaban.

Los tres sujetos, junto con el bebé, llegaron a una cabina de la calle San Juan al 2000. Uno de ellos se bajó y llamó al empresario, sin advertir que estaba a punto de ser interceptado por los federales. Tras una rápida acción, los policías detuvieron a Milton Daniel Castro, pero no pudieron hacer lo mismo con Antonio Molina y Fabián Cáceres que huyeron en el Renault 18 hacia la zona del aeropuerto, en el noroeste roquense.

En la escapatoria, los sujetos abandonaron al bebé en la calle, que pasadas la 1.30 fue devuelto a la madre por el juez Iribarren y el subcomisario Rodolfo Artese. Antes lo habían revisado y comprobaron que se encontraba en perfecto estado.

La Policía de Río Negro tomó intervención en el hecho sobre la madrugada de ayer, realizando los allanamientos que permitieron detener en sus respectivas viviendas a Molina y Cáceres. También se detuvo a Graciela Ofidani de Castro, que fue la mujer que cuidó al bebé durante las 40 horas que estuvo secuestrado.

Sobre la tarde de ayer, los detenidos fueron trasladados a la alcaidía. El juez Iribarren confirmó que están incomunicados y declararán ante él mañana.

Iribarren: "Todo cerraría con las cuatro detenciones"

Para el juez Pablo Iribarren, con las cuatro detenciones efectuadas entre la noche del viernes y la madrugada del sábado la banda extorsionadora estaría desbaratada. Sin embargo, no desestimó que haya nuevos involucrados con el correr de los días.

Las investigaciones por el secuestro extorsivo ocurrido el jueves continuarán ahora a cargo de la Comisaría 21 de Roca junto con el juez Pablo Iribarren por la ubicación de la vivienda habitada por Dina Márquez y su hijo.

Así lo confirmó el magistrado en una conferencia de prensa ofrecida anoche en la sede del Juzgado 12, donde se conocieron datos de la investigación.

Se supo que los detenidos están imputadas por "robo calificado con armas y tentativa de secuestro extorsivo". Iribarren agregó que analizará el lunes si se agrega a la carátula la figura del abandono de persona, ya que el bebé fue dejado tirado en la vía pública cuando los secuestradores escapaban de la policía.

Sin profundizar en detalles sobre el móvil del secuestro, el juez indicó que existía una relación de muchos años entre la madre del bebé y el empresario, forjada en la ayuda que Muñoz le brindaba después de que la enfermera lo asistiera años atrás luego de que estuviera internado.

Iribarren agregó que el papel de la Policía Federal estaba practicamente cerrado luego de la exitosa intervención de los agentes de la delegación Roca y los nueve efectivos del Departamento Defraudaciones y Estafas que llegaron desde Buenos Aires.

Estas personas, especialmente preparados para este tipo de delitos y quienes armaron la estrategia para recuperar al menor, retornaron a la Capital Federal en horas de la tarde de ayer.

Iribarren manifestó que se le dio intervención a la justicia federal ya que se trataba de un secuestro extorsivo, una figura penal de su competencia.

Según expresó Iribarren, el secuestro extorsivo tiene muy pocos antecedentes en la provincia. Ese motivo y la sospecha de que en el hecho estaba involucrado un agente de la policía provincial decidieron a Iribarren por pedir colaboración a la Federal.

Luego de que se confirmó que el policía estaba involucrado, se dio aviso a la Regional Segunda, que por medio de la Comisaría 21 del norte roquense inció las tareas para encontrar al bebé capturarlo a él y a Molina. De acuerdo a datos aportados por allegados a la investigación, el chico fue abandonado en el barrio Alta Barda y habría sido encontrado por una vecina, que dio aviso a las autoridades, quienes comprobaron su buen estado de salud y lo devolvieron a su madre (AR)


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