El resultado fue lo mejor que pudo rescatar Boca

El rendimiento del equipo de Bianchi fue desparejo y eso le restó brillo a la victoria. Sin tener mucho, por momentos Unión generó algunas inquietantes incursiones.



BUENOS AIRES (DyN).- Boca le ganó 2-0 justificadamente a Unión y sigue a tiro en la lucha por el título, pero mostró un rendimiento desparejo que, sumado a la tibieza de su rival, le restaron brillo a la victoria.

Las dudas que en la previa instalaron la pregunta de cómo respondería Boca con una delantera conformada por los juveniles Emanuel Ruíz y Alfredo Moreno y cómo repercutiría en el plantel la grave lesión sufrida por Martín Palermo comenzaron a disiparse pronto.

Habían transcurrido apenas cinco minutos de juego cuando Samuel, insólitamente sólo dentro del área, sacó un zurdazo goleador que pasó por entre las piernas de Oscar Passet, tras un córner enviado desde la izquierda por Juan Román Riquelme.

Boca, sin embargo, no supo aprovechar aquel gol tempranero para ganar en tranquilidad. Jugó siempre muy acelerado, y Riquelme -una de sus mejores individualidades junto a Diego Cagna y Gustavo Barros Schelotto- logró en escasas oportunidades hacer pesar su intento de restarle vértigo al juego a través de su reconocida frialdad para manejar el balón.

El conjunto dirigido por Bianchi careció de claridad ofensiva, porque Ruíz -su delantero más importante- encaró siempre por los dos costados pero resolvió siempre mal, y porque Moreno tuvo poca participación.

De todos modos, el 1-0 con que se fueron al descanso no mereció objeciones, ya que Boca presionó constantemente para adueñarse del balón, jugó la mayor parte del desarrollo en campo rival y llegó más y mejor que un Unión que exhibió escasos argumentos.

La opaca tarea cumplida por Cabrol, el conductor de los "tatengues", conspiró contra las posibilidades ofensivas de su equipo, que apenas pudo aproximarse con algunas pelotas aéreas y no supo usufructuar algunos inconvenientes en el fondo local.

La situación de riesgo más clara que tuvo Unión, sobre los 25, coincidió con el empate parcial de Talleres en Córdoba. Mientras la 'Bombonera' deliraba, Vega peinó un tiro libre enviado por Cabrol pero Valli no llegó a conectarla.

La posesión del balón fue mucho más repartida en el segundo tiempo, en el que Boca se mostró un tanto inconexo y ya no ahogó a Unión como lo había hecho anteriormente.

Boca llegó con claridad en un par de ocasiones, pero Moreno primero la tiró afuera y después Passet le tapó una entrada franca al mismo santiagueño y le sacó al córner un remate a Ruíz.

El tranquilizador 2-0 llegó sobre los 33, cuando Juan Pablo Cárdenas derribó a Barijho y Guillermo Barros Schelotto trocó el penal por gol con un disparo fuerte y alto. Boca pudo haber aumentado, pero el resultado está bien.

Palermo puede quedarse tranquilo

Mauricio Macri admitió ayer que la directiva de Boca resarcirá económicamente a Martín Palermo, "pese a que no estamos obligados".

"Boca lo hace porque cree que corresponde hacerlo, aunque legalmente no estamos obligados a nada", sostuvo el presidente xeneize.

Pese a que Macri se negó a confirmar la cifra del resarcimiento por los meses que Palermo estará inactivo, trascendió que la oferta realizada en los últimos días al representante Gustavo Mascardi fue por un contrato de 3.600.000 dólares por un plazo por cuatro años, a partir del primero de julio del 2000.

Por otra parte, Macri sostuvo que para establecer si Boca comprará jugadores a partir de diciembre próximo para reemplazar a Diego Cagna (vendido al Villarreal de España) y al lesionado Palermo "deberemos hablar primero con Bianchi".

De todas manera, Macri fijó su posición con relación a ese tema: "Los jóvenes del club a los que le tocó entrar no lo hicieron nada mal y si no tienen continuidad no podremos saber si están en condiciones de jugar en primera".

Como ejemplo de la prioridad a las divisiones inferiores, Macri apuntó al caso de Javier Saviola: "Le dieron continuidad y hoy es el jugador más cotizado del plantel".


Comentarios


El resultado fue lo mejor que pudo rescatar Boca