El resurgimiento llegó a tiempo

Cipolletti perdía con Racing de Olavarría y lo dio vuelta al final.



CIPOLLETTI (AC).- Los mismos desacoples defensivos que venía mostrando en los últimos partidos estuvieron a punto de costarle demasiado caro a un Cipolletti que logró reponerse de una desventaja y quedarse con un triunfo por 3 a 2 sobre Racing de Olavarría para mantenerse en zona de clasificación y escalar una posición. La victoria, sufrida como pocas, tuvo un alto precio porque si bien le da aire pensando en el final de la zona regular, perdió tres jugadores: José Ancatén y César Medina por expulsión, y Daniel Molina por una luxación en el hombro derecho. El rendimiento del equipo fue discreto ante un rival que inquietó poco pero que se aprovecho de los repetidos errores defensivos del albinegro. El tempranero gol del “Loco” Padua luego de una pared entre Ancatén y Frutos y el posterior centro al medio del carrilero aplacó las ansias. Pero cinco minutos después, a empezar de cero. Carlos Tavaré peinó y por atrás apareció Giunta para poner el 1 a 1. Los minutos siguientes fueron de desconcierto que se acrecentó cuando Racing se puso en ventaja. Ferreyra salió muy lejos a descolgar un centro, y mientras trataba de levantarse la volvieron a meter bombeada. En su afán por tratar de sacarla, Padua no hizo más que mandarla adentro. A pesar del desorden Cipolletti tuvo chances para empatarlo. A los 30, Padua cabeceó en el área pero encontró bien ubicado a Senzacqua. Un tiro libre en el palo del “Toto” y otro anticipo de Padua podrían haber empatado el partido. El albinegro volvió con una actitud más decidida, pero no se veía reflejada en el juego. A pesar de ello, daba la sensación de que con poco podía llegar el empate. La solución a los problemas llegó por arriba. En una jugada embarullada y luego de un tiro libre de Frutos con mucha rosca, el “Toto” la empujó como pudo y volvió a empatar. El gol motivó al equipo que se fue en busca del triunfo. Frutos lo vio a Martínez desprenderse de su marca y le puso la pelota en la cabeza. El defensor se elevó, giró en el aire y peinó cambiando el palo para poner el 3 a 2. El final sirvió para presenciar el debut de Henry Sáez y las expulsiones, que serán un problema a resolver por el “Ruso” Homann.

 

VOCES

“Siempre sufrimos demasiado”

CIPOLLETTI (AC).- La nueva dupla de ataque Padua-Méndez no tuvo muchos puntos de encuentro pero ambos respondieron con goles. El neuquino volvió a la titularidad después de cinco partidos en el banco y a pesar de la alegría de la victoria fue crítico con la actuación del equipo. “Siempre sufrimos demasiado. Nos llegan poco y nos convierten. Seguiremos trabajando en la semana para tratar de corregirlo, porque son cosas que te cuestan los partidos. Por suerte este lo pudimos dar vuelta”, aseguró. Después agregó que “pude sacarme la mufa y convertir. Estoy muy contento porque el gol ayudó para ganar y para trabajar más tranquilos en la semana pensando en el partido con Villa Mitre en el que trataremos de seguir sumando”. En la zona de vestuarios, su compañero de ataque, Oscar Padua, dijo que “por ahí no tengo un juego bonito, pero siempre estoy ahí para empujarla. Por momento estaba encandilado por el sol, pero traté de dejar todo en la cancha. Este triunfo vale muchísimo porque nos acerca al objetivo que es la clasificación”.

 

APOSTILLAS

La maldición de las lesiones

CIPOLLETTI (AC).- Es una historia de nunca acabar. No hay partido en el que Cipolletti no pierda a algún jugador por lesión. Ayer fue el torneo del defensor Daniel Molina. El tucumano se mandó al ataque, chocó con un contrario y cayó mal. Enseguida se tomó el hombro y todos se tomaron la cabeza. Otra lesión de las “graves” aunque podría haber sido peor. Molina fue retirado en camilla, se lo llevaron a una clínica y se comprobó que padece una luxación de hombro que requiere tres semanas de recuperación, aunque no necesita intervención quirúrgica.

Tibio apoyo desde las tribunas

A pesar de que fue una tarde a pleno sol, la “Visera de Cemento” lució más despoblada que en otros partidos. Hasta se sintió menos aliento del habitual.

A pesar de que fue una tarde a pleno sol, la “Visera de Cemento” lució más despoblada que en otros partidos. Hasta se sintió menos aliento del habitual.


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El resurgimiento llegó a tiempo