El retiro de Sanz lleva algo

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La interna del radicalismo

DyN

Alfonsín será proclamado por el partido como candidato oficial este viernes.

BUENOS AIRES (ABA).- La deserción de Ernesto Sanz de participar de la interna de la Unión Cívica Radical prevista para dentro de un mes, le dio una cuota de oxígeno a una figura que venía opacada como la de Julio Cobos.

Es que el vicepresidente defendió desde el primer momento la necesidad de concurrir a la compulsa electoral abierta del 14 de agosto obviando la interna anticipada. “Hay que darle la derecha en ese punto”, reconoció el diputado nacional Rubén Lanceta que en primera instancia había jugado a favor de la postulación de Cobos, y ante la indecisión de éste sumado a la salida al ruedo de Sanz se volcó por este último.

El radicalismo continuó ayer en estado de ebullición por la suspensión de los comicios internos que obligarán a llevar la decisión definitiva del candidato al 14 de agosto, fecha fijada para las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias.

“Varios dirigentes que respaldamos a Sanz nos negábamos a la interna del 30 de abril contra Ricardo Alfonsín, pero nos habíamos rendido ante la incerteza de la abierta de agosto, al confirmarse su realización, sumado a que el jefe de campaña de Alfonsín es el presidente del comité radical, Ángel Rozas (lo que le quitaba imparcialidad a la disputa) se decidió en forma consensuada “bajarse”.

Además –agregó este dirigente del círculo de Federico Storani–, una interna de la que iba a participar un número reducido de personas en todo el país “ponía al partido en una situación de extrema debilidad”. Lanceta insistía ayer en que Sanz se va a presentar en agosto a confrontar con Alfonsín y en tal caso con Cobos.

Sin embargo, la concepción compartida es que “no hay lugar para los dos mendocinos”.

“Sanz puso el acelerador, se entusiasmó con la interna y de pronto puso el freno de mano”, fue la figura elegida por el cobista Horacio Pechi Quiroga para graficar la situación. “Esa interna era un despropósito –continuó diciendo el ex intendente de Neuquén–, iba a contramano de la ley vigente votada por el oficialismo y la UCR, Cobos nunca quiso entrar en esa lógica pero muchos que estaban con el vicepresidente se corrieron para aferrarse al vicio (radical) de las internas”.

Espacios en pugna

Quiroga sostiene que más allá de entrar en un impasse la candidatura de Cobos, tras el vuelo que había tomado a posteriori del voto “no positivo” de la 125, hubo muchos en la UCR que “se entusiasmaron con bajarle el precio (a Cobos) cuando fue quien le permitió al radicalismo volver a la consideración pública”.

Más allá de las especulaciones, quedan en pie dos proyectos. Uno el del alfonsinismo de armar una coalición con el socialismo, el GEN y hasta la Coalición Cívica. El otro proyecto –que encarna el cobismo– es más amplio. Intenta alcanzar un acuerdo con parte del peronismo federal, como el que en la provincia de Buenos Aires encarna Francisco de Narváez.

“Hay que ampliar las fronteras, el límite es el kirchnerismo”, resume Quiroga .

Hasta ahora se trata de conversaciones que deberían ser avaladas por la conducción partidaria, un paso que no parece muy fácil si no es efecto de un triunfo rotundo en la interna.

¿Emergerán del paso al costado de Sanz las postulaciones excluyentes de Cobos y Alfonsín? Responde Quiroga: “Tal vez en el radicalismo nada es del todo previsible”.


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