El Senado fracasó, por tercera vez, en su intento por debatir

La oposición no alcanzó a reunir quórum a raíz de que uno de sus representantes, el senador Carlos Menem, no asistió. La Cámara Alta fue convocada a una nueva sesión, el miércoles próximo.

La Cámara de Senadores fracasó hoy por tercera vez consecutiva en el intento por analizar proyectos a raíz de la ausencia del oficialismo y la imposibilidad de la oposición de reunir los 37 legisladores que habilitasen el debate.

En una sesión en minoría, la cámara alta fue convocada a una nueva reunión para el miércoles próximo para debatir el proyecto de modificación de la ley de cheques que favorece a algunas provincias y el pliego de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont.

Es la tercera vez desde que se inició el período parlamentario 2010 que el Senado no pudo sesionar. En este caso fue porque la oposición no alcanzó a reunir quórum a raíz de que uno de sus representantes, Carlos Menem, enrolado en la PJ opositor, no asistió al Congreso.

Los senadores presentes expresaron que “bajarán todos los miércoles del año” para participar de los debates “aunque podamos ganar o perder” una votación.

La convocatoria había sido realizada por representantes del arco opositor ante la falta de acuerdo con el bloque kirchnerista en la elaboración de una lista de temas y el orden de su tratamiento.

Los opositores reunieron 36 legisladores, pero la ausencia sin aviso del riojano Carlos Menem, pese al anuncio en contrario de sus allegados, determinó que por tercera vez se quedara a un senador de conseguir la mayoría e imponer sus temas.

Un grupo significativo de oficialistas permanecieron en el Salón Eva Perón, adyacente al recinto, ante la eventualidad de que los opositores consiguieran el quórum y se habilitase el debate en el recinto.

Los opositores deliberaron en minoría después de vencerse el plazo de 30 minutos que establece el reglamento y pidieron que los parlamentarios que no asistieron a la reunión sean citados a través de los medios de comunicación y se les aplicase un descuento del 20 por ciento en sus dietas por cada sesión que no participaren.

Las diferencias que hicieron imposible el funcionamiento del Senado ya habían estallado ayer cuando los presidentes de bloques que se reúnen en la Comisión de Labor Parlamentaria pasaron a cuarto intermedio hasta el mediodía de hoy para intentar un acuerdo en la agenda de la reunión.

Sin embargo, el encuentro volvió a fracasar, por lo que los opositores citaron por sí a una sesión para las 15 con la ilusión de conseguir mayoría y cuando todavía esperaban que llegara el senador riojano.

Durante los discursos en minoría, los legisladores presentes fustigaron a los oficialistas que no ingresaron al recinto y aludieron sin nombrar a “las ausencias injustificables”, que parecían aludir a la ex presidente Carlos Menem.

El titular de la bancada radical, Gerardo Morales, responsabilizó al Gobierno de “las maniobras que impiden el funcionamiento del Congreso” y propuso la aplicación de los artículos 28 y 29 del reglamente que contempla los ausentes pueden “ser compelidos por la aplicación de multas” sobre las dietas, o eventualmente “por la fuerza pública”.

“Es pura responsabilidad del Gobierno, que no quiere que el Congreso funcione y debata; la oposición no es obstruccionista y toda la responsabilidad debe ser Frente para la Victoria que el Senado no pueda funcionar”, afirmó Morales.

Por su parte, Adolfo Rodríguez Saá, acusó al gobierno por “la falta de calidad institucional” y destacó que “no se construye una Argentina mejor dividiendo a los argentinos e impidiendo el funcionamiento al Congreso” y advirtió que “hay ausencias que se entienden y otras injustificables”, porque la falta de concurrencia al recinto “desprestigia a la clase política”.


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